lunes, febrero 16, 2004
jueves, febrero 12, 2004
ANIMACIÓN
FEBRERO 2004 - No. 5
Inspectoría Salesiana El Divino Salvador
FEBRERO 2004 - No. 5
Inspectoría Salesiana El Divino Salvador
MENSAJE DEL SANTO PADRE
JUAN PABLO II
PARA LA CUARESMA 2004
Queridos hermanos y hermanas:
1. Con el sugestivo rito de la imposición de la Ceniza, inicia el tiempo de la Cuaresma, durante el cual la liturgia renueva en los creyentes el llamamiento a una conversión radical, confiando en la misericordia divina.
El tema de este año - “El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe” (Mt 18,5) - ofrece la oportunidad de reflexionar sobre la condición de los niños, que también hoy en día el Señor llama a estar a su lado y los presenta como ejemplo a todos aquellos que quieren ser sus discípulos. Las palabras de Jesús son una exhortación a examinar cómo son tratados los niños en nuestras familias, en la sociedad civil y en la Iglesia. Asimismo, son un estímulo para descubrir la sencillez y la confianza que el creyente debe desarrollar, imitando al Hijo de Dios, el cual ha compartido la misma suerte de los pequeños y de los pobres. A este propósito, Santa Clara de Asís solía decir que Jesús, “pobre fue acostado en un pesebre, pobre vivió en el siglo y desnudo permaneció en el patíbulo” (Testamento, Fuentes Franciscanas, n. 2841).
Jesús amó a los niños y fueron sus predilectos “por su sencillez, su alegría de vivir, su espontaneidad y su fe llena de asombro” (Ángelus, 18.12.1994). Ésta es la razón por la cual el Señor quiere que la comunidad les abra el corazón y los acoja como si fueran Él mismo: “El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe” (Mt 18,5). Junto a los niños, el Señor sitúa a los “hermanos más pequeños”, esto es, los pobres, los necesitados, los hambrientos y sedientos, los forasteros, los desnudos, los enfermos y los encarcelados. Acogerlos y amarlos, o bien tratarlos con indiferencia y rechazarlos, es como si se hiciera lo mismo con Él, ya que Él se hace presente de manera singular en ellos.
2. El Evangelio narra la infancia de Jesús en la humilde casa de Nazareth, en la que, sujeto a sus padres, “progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres” (Lc 2,52). Al hacerse niño, quiso compartir la experiencia humana. “Se despojó de sí mismo – escribe el Apóstol San Pablo –, tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz” (Flp 2,7-8). Cuando a la edad de doce años se quedó en el templo de Jerusalén, mientras sus padres le buscaban angustiados, les dijo: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?” (Lc 2,49). Ciertamente, toda su existencia estuvo marcada por una fiel y filial sumisión al Padre celestial. “Mi alimento – decía – es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra” (Jn 4,34).
En los años de su vida pública, repitió con insistencia que solamente aquellos que se hubiesen hecho como niños podrían entrar en el Reino de los Cielos (cf. Mt 18,3; Mc 10,15; Lc 18,17; Jn 3,3). En sus palabras, el niño se convierte en la imagen elocuente del discípulo llamado a seguir al Maestro divino con la docilidad de un niño: “Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos” (Mt 18,4).
“Convertirse” en pequeños y “acoger” a los pequeños son dos aspectos de una única enseñanza, que el Señor renueva a sus discípulos en nuestro tiempo. Sólo aquél que se hace “pequeño” es capaz de acoger con amor a los hermanos más “pequeños”.
3. Muchos son los creyentes que buscan seguir con fidelidad estas enseñanzas del Señor. Quisiera recordar a los padres que no dudan en tener una familia numerosa, a las madres y padres que en vez de considerar prioritaria la búsqueda del éxito profesional y la carrera, se preocupan por transmitir a los hijos aquellos valores humanos y religiosos que dan el verdadero sentido a la existencia.
Pienso con grata admiración en todos los que se hacen cargo de la formación de la infancia en dificultad, y alivian los sufrimientos de los niños y de sus familiares causados por los conflictos y la violencia, por la falta de alimentos y de agua, por la emigración forzada y por tantas injusticias existentes en el mundo.
Junto a toda esta generosidad, debemos señalar también el egoísmo de quienes no “acogen” a los niños. Hay menores profundamente heridos por la violencia de los adultos: abusos sexuales, instigación a la prostitución, al tráfico y uso de drogas, niños obligados a trabajar, enrolados para combatir, inocentes marcados para siempre por la disgregación familiar, niños pequeños víctimas del infame tráfico de órganos y personas. ¿Y qué decir de la tragedia del SIDA, con sus terribles repercusiones en África? De hecho, se habla de millones de personas azotadas por este flagelo, y de éstas, tantísimas contagiadas desde el nacimiento. La humanidad no puede cerrar los ojos ante un drama tan alarmante.
4. ¿Qué mal han cometido estos niños para merecer tanta desdicha? Desde una perspectiva humana no es sencillo, es más, resulta imposible responder a esta pregunta inquietante. Solamente la fe nos ayuda a penetrar en este profundo abismo de dolor.
Haciéndose “obediente hasta la muerte y muerte de cruz” (Flp 2,8), Jesús ha asumido el sufrimiento humano y lo ha iluminado con la luz esplendorosa de la resurrección. Con su muerte, ha vencido para siempre la muerte.
Durante la Cuaresma nos preparamos a revivir el Misterio Pascual, que inunda de esperanza toda nuestra vida, incluso en sus aspectos más complejos y dolorosos. La Semana Santa nos presentará nuevamente este misterio de la salvación a través de los sugestivos ritos del Triduo Pascual.
Queridos hermanos y hermanas, iniciemos con confianza el itinerario cuaresmal, animados por una más intensa oración, penitencia y atención a los necesitados. Que la Cuaresma sea ocasión útil para dedicar mayores cuidados a los niños en el propio ambiente familiar y social: ellos son el futuro de la humanidad.
5. Con la sencillez típica de los niños nos dirigimos a Dios llamándolo, como Jesús nos ha enseñado, “Abbá”, Padre, en la oración del Padrenuestro
¡Padre nuestro! Repitamos con frecuencia a lo largo de la Cuaresma esta oración; repitámosla con profunda devoción. Llamando a Dios Padre nuestro, nos daremos cuenta de que somos hijos suyos y nos sentiremos hermanos entre nosotros. De esta manera, nos resultará más fácil abrir el corazón a los pequeños, siguiendo la invitación de Jesús: “El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe” (Mt 18,5).
Con estos deseos, invoco sobre cada uno de vosotros la bendición de Dios por intercesión de María, Madre del Verbo de Dios hecho hombre y Madre de toda la humanidad.
Vaticano, 8 de diciembre de 2003
JOANNES PAULUS PP II
JUAN PABLO II
PARA LA CUARESMA 2004
Queridos hermanos y hermanas:
1. Con el sugestivo rito de la imposición de la Ceniza, inicia el tiempo de la Cuaresma, durante el cual la liturgia renueva en los creyentes el llamamiento a una conversión radical, confiando en la misericordia divina.
El tema de este año - “El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe” (Mt 18,5) - ofrece la oportunidad de reflexionar sobre la condición de los niños, que también hoy en día el Señor llama a estar a su lado y los presenta como ejemplo a todos aquellos que quieren ser sus discípulos. Las palabras de Jesús son una exhortación a examinar cómo son tratados los niños en nuestras familias, en la sociedad civil y en la Iglesia. Asimismo, son un estímulo para descubrir la sencillez y la confianza que el creyente debe desarrollar, imitando al Hijo de Dios, el cual ha compartido la misma suerte de los pequeños y de los pobres. A este propósito, Santa Clara de Asís solía decir que Jesús, “pobre fue acostado en un pesebre, pobre vivió en el siglo y desnudo permaneció en el patíbulo” (Testamento, Fuentes Franciscanas, n. 2841).
Jesús amó a los niños y fueron sus predilectos “por su sencillez, su alegría de vivir, su espontaneidad y su fe llena de asombro” (Ángelus, 18.12.1994). Ésta es la razón por la cual el Señor quiere que la comunidad les abra el corazón y los acoja como si fueran Él mismo: “El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe” (Mt 18,5). Junto a los niños, el Señor sitúa a los “hermanos más pequeños”, esto es, los pobres, los necesitados, los hambrientos y sedientos, los forasteros, los desnudos, los enfermos y los encarcelados. Acogerlos y amarlos, o bien tratarlos con indiferencia y rechazarlos, es como si se hiciera lo mismo con Él, ya que Él se hace presente de manera singular en ellos.
2. El Evangelio narra la infancia de Jesús en la humilde casa de Nazareth, en la que, sujeto a sus padres, “progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres” (Lc 2,52). Al hacerse niño, quiso compartir la experiencia humana. “Se despojó de sí mismo – escribe el Apóstol San Pablo –, tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz” (Flp 2,7-8). Cuando a la edad de doce años se quedó en el templo de Jerusalén, mientras sus padres le buscaban angustiados, les dijo: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?” (Lc 2,49). Ciertamente, toda su existencia estuvo marcada por una fiel y filial sumisión al Padre celestial. “Mi alimento – decía – es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra” (Jn 4,34).
En los años de su vida pública, repitió con insistencia que solamente aquellos que se hubiesen hecho como niños podrían entrar en el Reino de los Cielos (cf. Mt 18,3; Mc 10,15; Lc 18,17; Jn 3,3). En sus palabras, el niño se convierte en la imagen elocuente del discípulo llamado a seguir al Maestro divino con la docilidad de un niño: “Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos” (Mt 18,4).
“Convertirse” en pequeños y “acoger” a los pequeños son dos aspectos de una única enseñanza, que el Señor renueva a sus discípulos en nuestro tiempo. Sólo aquél que se hace “pequeño” es capaz de acoger con amor a los hermanos más “pequeños”.
3. Muchos son los creyentes que buscan seguir con fidelidad estas enseñanzas del Señor. Quisiera recordar a los padres que no dudan en tener una familia numerosa, a las madres y padres que en vez de considerar prioritaria la búsqueda del éxito profesional y la carrera, se preocupan por transmitir a los hijos aquellos valores humanos y religiosos que dan el verdadero sentido a la existencia.
Pienso con grata admiración en todos los que se hacen cargo de la formación de la infancia en dificultad, y alivian los sufrimientos de los niños y de sus familiares causados por los conflictos y la violencia, por la falta de alimentos y de agua, por la emigración forzada y por tantas injusticias existentes en el mundo.
Junto a toda esta generosidad, debemos señalar también el egoísmo de quienes no “acogen” a los niños. Hay menores profundamente heridos por la violencia de los adultos: abusos sexuales, instigación a la prostitución, al tráfico y uso de drogas, niños obligados a trabajar, enrolados para combatir, inocentes marcados para siempre por la disgregación familiar, niños pequeños víctimas del infame tráfico de órganos y personas. ¿Y qué decir de la tragedia del SIDA, con sus terribles repercusiones en África? De hecho, se habla de millones de personas azotadas por este flagelo, y de éstas, tantísimas contagiadas desde el nacimiento. La humanidad no puede cerrar los ojos ante un drama tan alarmante.
4. ¿Qué mal han cometido estos niños para merecer tanta desdicha? Desde una perspectiva humana no es sencillo, es más, resulta imposible responder a esta pregunta inquietante. Solamente la fe nos ayuda a penetrar en este profundo abismo de dolor.
Haciéndose “obediente hasta la muerte y muerte de cruz” (Flp 2,8), Jesús ha asumido el sufrimiento humano y lo ha iluminado con la luz esplendorosa de la resurrección. Con su muerte, ha vencido para siempre la muerte.
Durante la Cuaresma nos preparamos a revivir el Misterio Pascual, que inunda de esperanza toda nuestra vida, incluso en sus aspectos más complejos y dolorosos. La Semana Santa nos presentará nuevamente este misterio de la salvación a través de los sugestivos ritos del Triduo Pascual.
Queridos hermanos y hermanas, iniciemos con confianza el itinerario cuaresmal, animados por una más intensa oración, penitencia y atención a los necesitados. Que la Cuaresma sea ocasión útil para dedicar mayores cuidados a los niños en el propio ambiente familiar y social: ellos son el futuro de la humanidad.
5. Con la sencillez típica de los niños nos dirigimos a Dios llamándolo, como Jesús nos ha enseñado, “Abbá”, Padre, en la oración del Padrenuestro
¡Padre nuestro! Repitamos con frecuencia a lo largo de la Cuaresma esta oración; repitámosla con profunda devoción. Llamando a Dios Padre nuestro, nos daremos cuenta de que somos hijos suyos y nos sentiremos hermanos entre nosotros. De esta manera, nos resultará más fácil abrir el corazón a los pequeños, siguiendo la invitación de Jesús: “El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe” (Mt 18,5).
Con estos deseos, invoco sobre cada uno de vosotros la bendición de Dios por intercesión de María, Madre del Verbo de Dios hecho hombre y Madre de toda la humanidad.
Vaticano, 8 de diciembre de 2003
JOANNES PAULUS PP II
A PROPÓSITO DEL AMOR Y LA AMISTAD
CAMBIO
INTRODUCCION
La amistad y el amor caracterizan las relaciones interpersonales con una cualidad particular. Nos permiten expresar mensajes y sentimientos profundos. Eso que es ya fundamental en las relaciones menos profundas (el hecho de que dar y recibir sean una componente esencial en cualquier tipo de relación interpersonal) sirve todavía más en este caso. Quien da o recibe solamente, tendrá grandes problemas en amor y amistad, porque termina chocando con la persona que se deja implicar en el ritmo natural de cambio.
En el transcurso de este juego poco estructurado, los adolescentes pueden comprender cuál es su comportamiento respecto al dar y el recibir, y adquirir una conciencia mayor sobre los efectos psicológicos que se derivan.
MATERIALES Papel y lápiz.
INSTRUCCIONES
(Presentar este juego en la reunión anterior.)
Les presento ahora un juego en el que tomarán parte en la próxima reunión. Se trata de un juego particular en el que tendrán que hacer algo extraordinario. Cada uno deberá traer cinco objetos propios: objetos viejos que ya no usen o también objetos que tienen un significado especial para ustedes. Deben tener presente que después del experimento estos objetos ya no les pertenecerán. En su lugar tendrán otra cosa.
En casa, por lo tanto, deben pensar con atención en cinco objetos que quieran traer a la próxima reunión...
(En la reunión siguiente.)
Les explico ahora el juego que les presenté la vez anterior. Se trata de eso que más o menos sucede en la vida real: daremos una cosa y tomaremos otra, pueden darse cuenta de cómo se sienten en circunstancias de este tipo y de cómo actúan.
Antes de nada pongan en el suelo sus objetos, cerca de su lugar, luego escriban su nombre en una hoja de papel que pondrán al lado de los objetos...
He aquí las reglas del juego: durante su desarrollo no se podrá hablar. No podrán comunicarse ni siquiera a través de gestos. Pueden dejar en seguida su lugar y comenzar a cambiar los objetos. Pueden dar uno de sus objetos a cambio de otro. Pueden hacer esto sin el consentimiento del propietario. Ver qué es lo que les gusta y qué es lo que están dispuestos a dar a cambio. Después de efectuar un trueque, llevar el objeto obtenido a su lugar.
Puede suceder ahora que un objeto tomado por ustedes suscite el interés de otro miembro del grupo y que, por lo tanto, sea a su vez tomado por esos.
Podrán apropiarse una segunda vez de este objeto, «volviéndolo a capturar» al nuevo propietario. Es importante que cada vez lleven un solo objeto, de forma que en su lugar haya siempre al menos cuatro objetos. Tienen 30 minutos. Si cada uno de ustedes está completamente satisfecho de los cambios efectuados antes de agotarse los 30 minutos, obviamente nos detendremos.
¿Han comprendido las reglas?... Entonces comiencen con los cambios... (30 minutos).
Observen ahora sus objetos... ¿Están satisfechos? ¿Piensas en el conjunto, que haz tomado en forma proporcional a lo que haz dado? ¿Tienes más que antes? ¿Crees que tienes menos?
¿Haz tomado lo que querías tener? ¿Hasta qué punto te haz ensañado para poseer un determinado objeto? ¿Les ha resultado fácil separarse de sus objetos? ¿Han traído objetos que significaban algo para ustedes o sólo eran baratijas? ¿Qué piensan de los objetos que han traído los demás? ¿Tienen ahora objetos que cada uno ha escogido o han aceptado también objetos que, en el momento del trueque, les han dado los otros?
Escriban algunas frases acerca de lo que les parece importante sobre su comportamiento y sobre sus sentimientos.
Volver a formar un círculo único donde podamos evaluar todos juntos la experiencia...
PROFUNDIZACIÓN
• ¿Me ha gustado el juego?
• ¿En las relaciones profundas con otras personas soy más propenso a dar o a recibir?
• ¿Qué he aprendido en mi familia sobre el dar y el recibir?
• ¿Recibo suficiente en amor y amistad?
• ¿Qué tengo para dar en amor y amistad?
• ¿Hasta qué punto mi comportamiento en este juego corresponde a mi comportamiento de siempre?
• ¿Cómo me he sentido durante e juego? ¿Qué me ha proporcionado satisfacción? ¿Qué cosa me ha irritado?
• ¿He estado activo o pasivo?
• ¿Qué quisiera decir aún?
OBSERVACIONES
Si se dispone de tiempo suficiente, se debería concluir el ejercicio solamente cuando todos estén satisfechos de los propios objetos.
CAMBIO
INTRODUCCION
La amistad y el amor caracterizan las relaciones interpersonales con una cualidad particular. Nos permiten expresar mensajes y sentimientos profundos. Eso que es ya fundamental en las relaciones menos profundas (el hecho de que dar y recibir sean una componente esencial en cualquier tipo de relación interpersonal) sirve todavía más en este caso. Quien da o recibe solamente, tendrá grandes problemas en amor y amistad, porque termina chocando con la persona que se deja implicar en el ritmo natural de cambio.
En el transcurso de este juego poco estructurado, los adolescentes pueden comprender cuál es su comportamiento respecto al dar y el recibir, y adquirir una conciencia mayor sobre los efectos psicológicos que se derivan.
MATERIALES Papel y lápiz.
INSTRUCCIONES
(Presentar este juego en la reunión anterior.)
Les presento ahora un juego en el que tomarán parte en la próxima reunión. Se trata de un juego particular en el que tendrán que hacer algo extraordinario. Cada uno deberá traer cinco objetos propios: objetos viejos que ya no usen o también objetos que tienen un significado especial para ustedes. Deben tener presente que después del experimento estos objetos ya no les pertenecerán. En su lugar tendrán otra cosa.
En casa, por lo tanto, deben pensar con atención en cinco objetos que quieran traer a la próxima reunión...
(En la reunión siguiente.)
Les explico ahora el juego que les presenté la vez anterior. Se trata de eso que más o menos sucede en la vida real: daremos una cosa y tomaremos otra, pueden darse cuenta de cómo se sienten en circunstancias de este tipo y de cómo actúan.
Antes de nada pongan en el suelo sus objetos, cerca de su lugar, luego escriban su nombre en una hoja de papel que pondrán al lado de los objetos...
He aquí las reglas del juego: durante su desarrollo no se podrá hablar. No podrán comunicarse ni siquiera a través de gestos. Pueden dejar en seguida su lugar y comenzar a cambiar los objetos. Pueden dar uno de sus objetos a cambio de otro. Pueden hacer esto sin el consentimiento del propietario. Ver qué es lo que les gusta y qué es lo que están dispuestos a dar a cambio. Después de efectuar un trueque, llevar el objeto obtenido a su lugar.
Puede suceder ahora que un objeto tomado por ustedes suscite el interés de otro miembro del grupo y que, por lo tanto, sea a su vez tomado por esos.
Podrán apropiarse una segunda vez de este objeto, «volviéndolo a capturar» al nuevo propietario. Es importante que cada vez lleven un solo objeto, de forma que en su lugar haya siempre al menos cuatro objetos. Tienen 30 minutos. Si cada uno de ustedes está completamente satisfecho de los cambios efectuados antes de agotarse los 30 minutos, obviamente nos detendremos.
¿Han comprendido las reglas?... Entonces comiencen con los cambios... (30 minutos).
Observen ahora sus objetos... ¿Están satisfechos? ¿Piensas en el conjunto, que haz tomado en forma proporcional a lo que haz dado? ¿Tienes más que antes? ¿Crees que tienes menos?
¿Haz tomado lo que querías tener? ¿Hasta qué punto te haz ensañado para poseer un determinado objeto? ¿Les ha resultado fácil separarse de sus objetos? ¿Han traído objetos que significaban algo para ustedes o sólo eran baratijas? ¿Qué piensan de los objetos que han traído los demás? ¿Tienen ahora objetos que cada uno ha escogido o han aceptado también objetos que, en el momento del trueque, les han dado los otros?
Escriban algunas frases acerca de lo que les parece importante sobre su comportamiento y sobre sus sentimientos.
Volver a formar un círculo único donde podamos evaluar todos juntos la experiencia...
PROFUNDIZACIÓN
• ¿Me ha gustado el juego?
• ¿En las relaciones profundas con otras personas soy más propenso a dar o a recibir?
• ¿Qué he aprendido en mi familia sobre el dar y el recibir?
• ¿Recibo suficiente en amor y amistad?
• ¿Qué tengo para dar en amor y amistad?
• ¿Hasta qué punto mi comportamiento en este juego corresponde a mi comportamiento de siempre?
• ¿Cómo me he sentido durante e juego? ¿Qué me ha proporcionado satisfacción? ¿Qué cosa me ha irritado?
• ¿He estado activo o pasivo?
• ¿Qué quisiera decir aún?
OBSERVACIONES
Si se dispone de tiempo suficiente, se debería concluir el ejercicio solamente cuando todos estén satisfechos de los propios objetos.
CELEBRACIÓN
Tierra y cenizas Perfúmate y cambia!
Introducción
Amamos y queremos mucho la imagen, el color, la farsa y la mentira, por eso es el disfraz y no el corazón o la verdad lo que cuidamos y admiramos en el espejo.
Tú, quienquiera que seas, escucha.
No te llamo a la austeridad ni al aburrimiento. No te cierres. Busca la felicidad y la alegría sólida, encuentra los porqués de tu vida, porque tu futuro no es la ceniza o el subsuelo de la tierra, la tumba.
Entra en ti, viaja a tu corazón. Encuéntrate a ti mismo un poquito más. Levántate y anda.
El corazón ha de ser discreto y no ha de airearse a los cuatro vientos.
No es el culto externo el que agrada a Dios, no son los ritos, n los ayunos, ni las imposiciones de ceniza.
El cambio verdadero de la persona se fragua en el corazón por medio de la oración sencilla, del esfuerzo y la entrega al hermano.
El amor y no las apariencias deben inspirar nuestro comportamiento. La conversión del corazón pasa necesariamente por la solidaridad, la justicia, la fraternidad. Lo que da valor a las oraciones.
Los sacrificios y las limosnas es la actitud interior de conversión a Dios y al hermano.
POEMA
Nadie fue ayer, ni va hoy
ni irá mañana hacia Dios
por ese mismo camino que yo voy.
Para cada hombre guarda un rayo nuevo de luz el sol y un camino virgen
Dios.
León Felipe
PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS
(Mt 6,1-6.16-1 8)
BREVE COMENTARIO
BENDICIÓN DE LA CENIZA Y DE LA TIERRA
En dos bandejas distintas, se presenta en una ceniza y en la otra tierra.
Con recogimiento, oremos a Dios nuestro Padre que ve en el interior de nuestros corazones, para que bendiga y confirme que esta tierra y la ceniza están llenas con su gracia y que vamos a recoger en nuestras manos o imponer en nuestras frentes en señal de cambio de nuestros corazones.
Señor Dios, amigo de los hombres y entusiasta de la vida. Tú te acercas a nosotros para enseñarnos el camino de la verdad, escucha nuestra oración y derrama la gracia de tu bendición sobre esta tierra y esta ceniza, para que quienes la reciban sean en todo dóciles al Espíritu de Jesús y vivan con alegría su entrega a los demás.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
RECOGIDA DE TIERRA O IMPOSICIÓN DE CENIZA
El que preside tiene a su derecha y a su izquierda una bandeja con tierra y otra bandeja con ceniza.
Cada uno de los presentes va pasando por e/lado del elemento que desea que se le imponga o dé.
Si es tierra, pondrá la mano y se le hará entrega de un poquito de la misma. Si es ceniza, puede entregársela en la mano o bien imponérsela en la frente con el signo de la cruz.
En ambos casos dirá las palabras siguientes:
Conviértete y cree en el Evangelio.
O bien otras frases similares como por ejemplo:
Vive con alegría y en amistad con Dios.
Acércate más al Señor.
Dios Padre te quiere.
Sé fiel a Dios.
ORACIÓN DE LOS FIELES
— Por todos los que piensan que no necesitan cambiar, para que reconozcan sus faltas.
Roguemos al Señor.
— Por los que son esclavos y están enganchados a algún vicio, para que encuentren el camino que les conduzca a la libertad.
Roguemos al Señor.
— Para que el Señor cure los dolores de los enfermos, dé paz y alegría a los que sufren.
Roguemos al Señor.
— Para que el Señor perdone nuestros pecados y nos libre de todo mal.
Roguemos al Señor.
— Por todos los que estamos aquí presentes, para que aprovechemos todo tiempo para acercarnos más a Dios.
Roguemos al Señor.
ACCIÓN DE GRACIAS
Lo puede recitar uno en nombre de todos o bien el grupo. Las pausas deberán hacerse al final de cada verso.
¡Gracias!
Debería darte mil veces las gracias, Señor, pero me olvido con frecuencia de ti. Hoy, quiero pararme en el camino y gritarle a todo el mundo que vivo por tu amor, que sin ti no doy un paso al frente, ya que Tú eres mi motivo, Tú eres mi razón de ser.
¿A quién iré lejos de ti?
Sin ti, no sigo porque eres más que un amigo, eres más que un hermano, porque Tú eres mi Dios y Salvador. Y voy a continuar porque desde que te sigo he descubierto que vivo.
Gracias, pues, Señor Jesús, muchas gracias. Amén.
PUEDES PERFUMARTE
Aquellos que lo deseen, recordando las palabras de Cristo que nos ha comunicado y dicho lo siguiente:
“Cuando ayunes, no andes triste... perfumate”.
Un ayudante lleva un frasco de perfume y aquel que lo desee pasa y le echa unas gotas en las manos.
DESPEDIDA
Con alegría, llenos de buen perfume y de paz, con buen corazón, vayan en paz.
TODOS: Demos gracias a Dios.
ANEXOS PARA LA CELEBACION
DOCUMENTO 1
La ceniza, símbolo de caducidad
La ceniza le ha dado el nombre al miércoles de ceniza, el día en que comienza la Cuaresma: cuarenta días de preparación para la gran fiesta cristiana, la Pascua.
La ceniza son residuos de plantas quemadas. La ceniza nos re cuerda que todo lo terreno: el hombre, la mujer y todo lo creado, somos poca cosa, somos perecederos.
Quien pone el gesto de recibir la ceniza o un poco de tierra, pone ante sus ojos la limitación, la caducidad, la muerte.
La ceniza gris es signo del final.
DOCUMENTO 2
La cruz con ceniza, símbolo de nueva vida
La ceniza gris, negruzca y que sale de las ramas quemadas, nos recuerda al esparcirla en la cabeza o en la frente y en forma de cruz la historia de Jesús, el misterio Pascual, su Muerte y su Resurrección.
Quien recibe la ceniza se pone en camino con Jesús hacia el Padre.
DOCUMENTO 3
Ahora es tiempo de gracia, es tiempo de cambiar el corazón. Las situaciones de fracaso, de tristeza, son situaciones de conversión a los ojos de Dios, situaciones para comenzar de nuevo.
Y todo esto, hemos de hacerlo en lo oculto, sin ser hipócritas Hay que retirarse de las miradas de otras personas y que lo vea sólo “quien ve en lo secreto”.
Que el signo de la cruz con la ceniza sea señal de nuestra con versión y de nuestro cambio.
DOCUMENTO 4
Algunas frases significativas
— Terminada la partida de ajedrez, el rey y el peón vuelven la misma caja.
— Siempre son los demás los que mueren.
— La muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir.
— Los cobardes mueren muchas veces antes de morir, la persona valeroso sólo muere una vez.
— ¡Qué cerca sentimos a algunos que han muerto! ¡Y qué muertos nos parecen otros que aún viven!
— La muerte de una persona da vida a su sentido.
— Un ser querido muerto está lejos de los ojos y muy cerca de corazón.
— Un bello morir honra toda la vida.
— El que sólo vive para sí, está muerto para los demás.
— Quien no ama nada ni a nadie está muerto.
— La muerte de los demás se olvida pronto, para no tener que pensar en la propia.
DOCUMENTO 5
Algunas frases exhortativas
— ¡Déjate agarrar por Cristo!
— ¡Abandónate a Dios!
— ¿No ves al niño de dos años que se tira al regazo de su
madre?
— ¡Déjate querer por Dios!
— ¿No ves cómo se quieren los jóvenes?
— ¡Déjate abrazar por Dios!
— ¿No ves cómo la mamá abraza a su pequeño?
— ¡Déjate besar por Dios!
— ¿No ves que los pájaros ya hacen sus nidos?
— ¡Déjate en manos de Dios!
— ¿No ves que ya ha despertado el alba? La aurora está ya en cima. Despierta.
DOCUMENTO 6
El epitafio
Cada asistente puede preparar en un papel y por escrito el propio epitafio.
Una breve inscripción para la tumba o bien para inscribirlo en una pequeña placa en la cajita de las propias cenizas.
Ha de ser breve y que se vea, no sólo el hecho de la muerte, sino también vida, resurrección, futuro y esperanza en Cristo vivo.
Para los cristianos, con la muerte no termina todo, esta vida se transforma.
Tomado de: Burui, José Miguel / Celebraciones del Signo / CCS
Tierra y cenizas Perfúmate y cambia!
Introducción
Amamos y queremos mucho la imagen, el color, la farsa y la mentira, por eso es el disfraz y no el corazón o la verdad lo que cuidamos y admiramos en el espejo.
Tú, quienquiera que seas, escucha.
No te llamo a la austeridad ni al aburrimiento. No te cierres. Busca la felicidad y la alegría sólida, encuentra los porqués de tu vida, porque tu futuro no es la ceniza o el subsuelo de la tierra, la tumba.
Entra en ti, viaja a tu corazón. Encuéntrate a ti mismo un poquito más. Levántate y anda.
El corazón ha de ser discreto y no ha de airearse a los cuatro vientos.
No es el culto externo el que agrada a Dios, no son los ritos, n los ayunos, ni las imposiciones de ceniza.
El cambio verdadero de la persona se fragua en el corazón por medio de la oración sencilla, del esfuerzo y la entrega al hermano.
El amor y no las apariencias deben inspirar nuestro comportamiento. La conversión del corazón pasa necesariamente por la solidaridad, la justicia, la fraternidad. Lo que da valor a las oraciones.
Los sacrificios y las limosnas es la actitud interior de conversión a Dios y al hermano.
POEMA
Nadie fue ayer, ni va hoy
ni irá mañana hacia Dios
por ese mismo camino que yo voy.
Para cada hombre guarda un rayo nuevo de luz el sol y un camino virgen
Dios.
León Felipe
PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS
(Mt 6,1-6.16-1 8)
BREVE COMENTARIO
BENDICIÓN DE LA CENIZA Y DE LA TIERRA
En dos bandejas distintas, se presenta en una ceniza y en la otra tierra.
Con recogimiento, oremos a Dios nuestro Padre que ve en el interior de nuestros corazones, para que bendiga y confirme que esta tierra y la ceniza están llenas con su gracia y que vamos a recoger en nuestras manos o imponer en nuestras frentes en señal de cambio de nuestros corazones.
Señor Dios, amigo de los hombres y entusiasta de la vida. Tú te acercas a nosotros para enseñarnos el camino de la verdad, escucha nuestra oración y derrama la gracia de tu bendición sobre esta tierra y esta ceniza, para que quienes la reciban sean en todo dóciles al Espíritu de Jesús y vivan con alegría su entrega a los demás.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
RECOGIDA DE TIERRA O IMPOSICIÓN DE CENIZA
El que preside tiene a su derecha y a su izquierda una bandeja con tierra y otra bandeja con ceniza.
Cada uno de los presentes va pasando por e/lado del elemento que desea que se le imponga o dé.
Si es tierra, pondrá la mano y se le hará entrega de un poquito de la misma. Si es ceniza, puede entregársela en la mano o bien imponérsela en la frente con el signo de la cruz.
En ambos casos dirá las palabras siguientes:
Conviértete y cree en el Evangelio.
O bien otras frases similares como por ejemplo:
Vive con alegría y en amistad con Dios.
Acércate más al Señor.
Dios Padre te quiere.
Sé fiel a Dios.
ORACIÓN DE LOS FIELES
— Por todos los que piensan que no necesitan cambiar, para que reconozcan sus faltas.
Roguemos al Señor.
— Por los que son esclavos y están enganchados a algún vicio, para que encuentren el camino que les conduzca a la libertad.
Roguemos al Señor.
— Para que el Señor cure los dolores de los enfermos, dé paz y alegría a los que sufren.
Roguemos al Señor.
— Para que el Señor perdone nuestros pecados y nos libre de todo mal.
Roguemos al Señor.
— Por todos los que estamos aquí presentes, para que aprovechemos todo tiempo para acercarnos más a Dios.
Roguemos al Señor.
ACCIÓN DE GRACIAS
Lo puede recitar uno en nombre de todos o bien el grupo. Las pausas deberán hacerse al final de cada verso.
¡Gracias!
Debería darte mil veces las gracias, Señor, pero me olvido con frecuencia de ti. Hoy, quiero pararme en el camino y gritarle a todo el mundo que vivo por tu amor, que sin ti no doy un paso al frente, ya que Tú eres mi motivo, Tú eres mi razón de ser.
¿A quién iré lejos de ti?
Sin ti, no sigo porque eres más que un amigo, eres más que un hermano, porque Tú eres mi Dios y Salvador. Y voy a continuar porque desde que te sigo he descubierto que vivo.
Gracias, pues, Señor Jesús, muchas gracias. Amén.
PUEDES PERFUMARTE
Aquellos que lo deseen, recordando las palabras de Cristo que nos ha comunicado y dicho lo siguiente:
“Cuando ayunes, no andes triste... perfumate”.
Un ayudante lleva un frasco de perfume y aquel que lo desee pasa y le echa unas gotas en las manos.
DESPEDIDA
Con alegría, llenos de buen perfume y de paz, con buen corazón, vayan en paz.
TODOS: Demos gracias a Dios.
ANEXOS PARA LA CELEBACION
DOCUMENTO 1
La ceniza, símbolo de caducidad
La ceniza le ha dado el nombre al miércoles de ceniza, el día en que comienza la Cuaresma: cuarenta días de preparación para la gran fiesta cristiana, la Pascua.
La ceniza son residuos de plantas quemadas. La ceniza nos re cuerda que todo lo terreno: el hombre, la mujer y todo lo creado, somos poca cosa, somos perecederos.
Quien pone el gesto de recibir la ceniza o un poco de tierra, pone ante sus ojos la limitación, la caducidad, la muerte.
La ceniza gris es signo del final.
DOCUMENTO 2
La cruz con ceniza, símbolo de nueva vida
La ceniza gris, negruzca y que sale de las ramas quemadas, nos recuerda al esparcirla en la cabeza o en la frente y en forma de cruz la historia de Jesús, el misterio Pascual, su Muerte y su Resurrección.
Quien recibe la ceniza se pone en camino con Jesús hacia el Padre.
DOCUMENTO 3
Ahora es tiempo de gracia, es tiempo de cambiar el corazón. Las situaciones de fracaso, de tristeza, son situaciones de conversión a los ojos de Dios, situaciones para comenzar de nuevo.
Y todo esto, hemos de hacerlo en lo oculto, sin ser hipócritas Hay que retirarse de las miradas de otras personas y que lo vea sólo “quien ve en lo secreto”.
Que el signo de la cruz con la ceniza sea señal de nuestra con versión y de nuestro cambio.
DOCUMENTO 4
Algunas frases significativas
— Terminada la partida de ajedrez, el rey y el peón vuelven la misma caja.
— Siempre son los demás los que mueren.
— La muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir.
— Los cobardes mueren muchas veces antes de morir, la persona valeroso sólo muere una vez.
— ¡Qué cerca sentimos a algunos que han muerto! ¡Y qué muertos nos parecen otros que aún viven!
— La muerte de una persona da vida a su sentido.
— Un ser querido muerto está lejos de los ojos y muy cerca de corazón.
— Un bello morir honra toda la vida.
— El que sólo vive para sí, está muerto para los demás.
— Quien no ama nada ni a nadie está muerto.
— La muerte de los demás se olvida pronto, para no tener que pensar en la propia.
DOCUMENTO 5
Algunas frases exhortativas
— ¡Déjate agarrar por Cristo!
— ¡Abandónate a Dios!
— ¿No ves al niño de dos años que se tira al regazo de su
madre?
— ¡Déjate querer por Dios!
— ¿No ves cómo se quieren los jóvenes?
— ¡Déjate abrazar por Dios!
— ¿No ves cómo la mamá abraza a su pequeño?
— ¡Déjate besar por Dios!
— ¿No ves que los pájaros ya hacen sus nidos?
— ¡Déjate en manos de Dios!
— ¿No ves que ya ha despertado el alba? La aurora está ya en cima. Despierta.
DOCUMENTO 6
El epitafio
Cada asistente puede preparar en un papel y por escrito el propio epitafio.
Una breve inscripción para la tumba o bien para inscribirlo en una pequeña placa en la cajita de las propias cenizas.
Ha de ser breve y que se vea, no sólo el hecho de la muerte, sino también vida, resurrección, futuro y esperanza en Cristo vivo.
Para los cristianos, con la muerte no termina todo, esta vida se transforma.
Tomado de: Burui, José Miguel / Celebraciones del Signo / CCS
Formación de catequistas
La vida, lugar de encuentro con Dios
Todo material preparado para realizar la catequesis presenta, normalmente, en el primer punto de su desarrollo, hechos relacionados con la vida de los destinatarios, pues reconoce: “El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios, y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar” (CEC 27). Estas experiencias están en conexión con el mensaje que se quiere transmitir Intentan que cada persona descubra en los hechos de su propia vida ordinaria la huella de Dios y su participación en la Historia de la Salvación, junto al destino de toda la humanidad.
LA COMUNICACIÓN, EN EL ACTO CATEQUETICO
Con frecuencia hemos escuchado en las escuelas de catequistas y en las reuniones de formación que el catequista debe cuidar en la catequesis la doble fidelidad: fidelidad al mensaje que debe transmitir y fidelidad al sujeto a quien anuncia el mensaje revelado, en una misma actitud de amor (cf. DGC 145).
El arte del catequista consiste, pues, en estar en sintonía profunda con el mensaje recibido y con el destinatario de la salvación a quien intenta catequizar y, así, poner los medios necesarios para que se establezca el encuentro entre Dios y el hombre, por Jesucristo Nuestro Señor.
Hay que tener en cuenta al catequizando en su realidad humana concreta y en su experiencia religiosa personal para conducirlo a la fe, pues es la persona, libre y responsable, la que tendrá que profesar la fe al encontrarse con el misterio de Dios Padre, que se comunica por su Hijo Único Jesucristo, en el Espíritu Santo.
MIRAR LA VIDA DEL SUJETO
Toda realidad y momento de la vida puede ser valorado y asumido por la conciencia humana como algo propio que le afecta, le interpela y le hace crecer: la vida familiar, el centro de estudios, los amigos, las celebraciones litúrgicas, las actividades deportivas.., todo acontecimiento es una llamada para el encuentro del hombre con Dios y para el descubrimiento de su presencia en la vida real y concreta: Cada pequeña acción es un inmenso acontecimiento en el cual se nos da el paraíso, en el cual podemos dar el paraíso. Nada importa lo que tengamos que hacer: manejar la escoba o la pluma.
Hablar o callar, remendar o pronunciar una conferencia, cuidar a un enfermo o escribir a máquina. Todo ello no es más que la corteza de la realidad espléndida, el encuentro del alma con Dios, renovado cada minuto, cada instante acrecentado en gracia; cada vez más hermosa para su Dios. ¿Llaman? Pronto, vayamos a abrir; es Dios que viene a amarnos. ¿Una noticia? Ahí está: Dios que viene a amarnos. ¿Es la hora de comer? Vamos: es Dios que viene a amarnos. Dejémosle obrar (Madeleine Deibrel, Nosotros, gente de la calle, 65).
El acontecimiento que sirve de punto de partida para la experiencia de fe en la catequesis puede ser una experiencia humana o cristiana:
a) EVOCADA: Esto es, recordar algo que ha sucedido a alguien, de forma que podamos apropiárnoslo también a nosotros mismos. Es decir, pasar de «algo que ha ocurrido a alguien» a «algo que me ha ocurrido o podría haberme ocurrido a mí» y que, por lo tanto, me afecta y hace referencia a mi vida;
b) Esto es, aprovechar una experiencia que está viviendo alguien del grupo o el grupo en sí, en ese preciso momento, sin dejarla pasar inútilmente por nuestra vida, ni dejarnos dominar por ella de modo insconsciente;
c) PROVOCADA: Esto es, provocar una experiencia en la sesión de catequesis que nos haga mirar la vida, utilizando para ello alguna actividad o dinámica de grupo.
El análisis de dicha experiencia humana o cristiana en la catequesis se puede realizar de la siguiente forma:
1. mirar el acontecimiento;
2. profundizar en lo que hay detrás del acontecimiento;
3. ampliar la mirada para generalizar la experiencia personal y constatar las conexiones de esa experiencia con la experiencia común de todas las personas.
Las experiencias que se utilizan en catequesis nacen, normalmente, de la vida del propio sujeto o del grupo de catequesis, de la realidad del ser del hombre mirado en profundidad y de modo realista, del entorno y del mundo en general. Así mismo, muchas de estas experiencias se toman del hecho religioso en toda su riqueza de manifestaciones y de vivencias de lo sagrado.
COMPRENDER LA VIDA
No basta con vivir muchos años ni conocer muchas cosas para tener experiencia profunda y verdadera de la vida, sino que es necesario asumir e integrar como propio aquello que se vive. Hay que «vivir la vida», esto es, profundizar en aquello que nos acontece en el transcurrir de cada día, para descubrir el misterio de gracia que encierra y las repercusiones que tiene para nuestra vida.
La experiencia profunda de la vida es aquella forma de vivir que abre ventanas en el sujeto para el encuentro con Dios, con el prójimo y con toda la obra de la creación. Todo esto nos lleva a descubrir la vida de forma nueva y llegar a ser distintos, por el encuentro personal con Jesucristo.
Cuando profundizamos personalmente lo vivido, lo compartimos con un sacerdote en el acompañamiento espiritual y lo contrastamos con los hermanos en el grupo de catequesis, nos comprendemos mejor a nosotros mismos, porque descubrimos las cosas que verdaderamente nos preocupan y nos afectan: interrogantes, dudas, miedos, esperanzas, ideales, valores... Comprendemos, también, que lo que verdaderamente buscamos es la felicidad y que, sólo en Dios, la podemos hallar plenamente.
PROFUNDIZAR EN LA EXPERIENCIA VIVIDA
Existen actividades en la catequesis que ayudan al catequizan do a reflexionar, a entender y a profundizar aquello que todos vivimos de modo consciente o inconsciente.
Hay que examinar los hechos de la vida ordinaria, con una conciencia bien formada, para descubrir los intereses que nos mueven a obrar o a dejar de obrar de una manera determinada. Hemos de preguntarnos, bajo la guía del Espíritu, por qué hicimos las cosas de una forma o de otra. Tenemos que estudiar el móvil de nuestras acciones y los pasos que damos para conseguir el objetivo propuesto siempre a la luz de la fe:
Tratar el hombre de conocerse y enmendarse, éste es trato limpio y seguro, que hace a su dueño rico y bueno, y sin éste, ninguno está seguro en conciencia (San Juan de Ávila, Carta 232).
Se pueden utilizar como actividades de profundización en la catequesis: el juego, el dibujo, la escenificación de un pasaje bíblico, el cuestionario, la encuesta, el testimonio vivo de hermanos en la fe, el testimonio de los santos, la canción, el mural, la expresión corporal, etc.
Cuando dedicamos tiempo a estas actividades no estamos descuidando lo que es fundamental en la catequesis, sino que estamos ayudando a descubrir en nosotros mismos y en los de más las motivaciones del obrar y, por lo tanto, ayudando a los niños, adolescentes, jóvenes y adultos a «leer» la vida desde el Evangelio y a leer el Evangelio desde la vida.
Esta profundización en la propia vida, con frecuencia, lleva al acto de fe. Encuentro que suscita en nosotros la alabanza, la súplica y la acción de gracias. Llegamos a detectar, en el propio obrar ordinario y en acontecimientos que rompen el curso de la vida diaria, como pueden ser el nacimiento de un nuevo miembro en la familia o la muerte de un ser querido, la presencia misteriosa e inescrutable de Dios. En diversos acontecimientos: El hombre puede abrirse a alguien que está más allá de él mismo. Y presentir que, en el fondo de estos acontecimientos, está Dios (ENE 93) “aquí” y “ahora”.
GENERALIZAR LA PROPIA EXPERIENCIA
Cuando profundizamos en las cuestiones radicales y fundamentales de la propia existencia descubrimos cómo las grandes cuestiones de la vida humana afecta todos los seres humanos.
No podemos quedarnos satisfechos en la catequesis con el análisis de “lo que a mí me pasa”, sino que debemos trascender nuestra propia experiencia y contemplar los acontecimientos de nuestro obrar como algo que sucede y afecta, también, a otros.
El intercambio de experiencias en el grupo de catequesis hará descubrir a los catequizandos, de manera sorprendente, la unidad del género humano. El objeto de esta toma de con ciencia no es refugiarnos en el consuelo fácil, sino buscar la posibilidad de abrirse totalmente a Dios, origen y destino último y común de todos los hombres.
Con el discernimiento de los hechos de vida ofrecemos al catequizando la posibilidad de que acepte como propias las res puestas encontradas por todos y, sobre todo, vividas por los san tos: Hombres y mujeres que en cada generación y en cada época histórica han sabido acoger sin reservas el don de la Redención (TMA 32). En ellos se ilumina la propia vida y se llega a comprender que el verdadero sentido de la existencia está cimentada en el seguimiento de Jesucristo: Camino, Verdad y Vida.
Las preguntas eternas: ¿Qué significa nuestra vida? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Qué hay después de esta vida? ¿Por qué existe el dolor y el sufrimiento en el mundo? ¿Por qué la muerte? ¿Por qué cosa merece la pena luchar, vivir y morir?
Estas y otras preguntas radicales se las han hecho todas las personas a lo largo de la historia y todas han buscado respuesta a ellas porque, en responderlas, está el sentido de la vida y, por lo tanto, la felicidad.
No hay quien escape a la urgencia de responder a estos interrogantes, porque todo hombre es para sí un misterio difícil de descifrar que no encuentra respuesta última en sí mismo, si no en referencia al que es Creador y Señor de todas las cosas. Estas preguntas están enraizadas en el corazón de todos los hombres, porque brotan de la propia condición humana de ser “imagen y semejanza de Dios”.
ILUMINAR LA VIDA POR LA FE
Muchos buscan y no encuentran solución a estas y a otras preguntas radicales porque se apoyan sólo en el propio saber y en la ciencia del mundo. Los cristianos nos fiamos de Dios, escuchamos su Palabra, aceptamos a su Hijo Jesucristo, nos dejamos conducir por el Espíritu Santo y, así, en el Amor de la Santísima Trinidad, toda nuestra vida se ilumina y se llena de sentido desde la fe.
El hombre religioso encuentra en Dios la respuesta última al origen de su propia vida, al origen de fa humanidad y al de todo el Universo. Encuentra la respuesta al misterio del peca do y al enigma de la muerte. El cristiano encuentra en Dios la satisfacción de su ansia infinita de ser, de felicidad, de verdad y de bien: Los cristianos son unos hombres con suerte: en unas circunstancias que son hechos históricos, Dios quiso que algunos hombres de la Biblia supieran de dónde viene el mundo y adónde va, que conocieran la ley misma de su destino. Los cristianos han tenido la suerte de enterarse de lo que Dios dijo para toda la humanidad a esos pocos hombres, y esto ha sido trascrito y repetido a través de los siglos de la historia (Madeleine Delbrél, Vivir el Evangelio con Madeleine Delbrél, 119).
La experiencia humana se transforma, poco a poco, a través del proceso de iniciación en la fe, en experiencia cristiana. En ella se comparte fa vida propia con la vida del Pueblo de la Antigua Alianza: patriarcas, profetas, reyes, sabios y santos, presentados en los libros del Antiguo Testamento. Y con la vida del Pueblo de la Nueva Alianza en Cristo, la Iglesia, con su muchedumbre de testigos presentados en el Nuevo Testamento y en la Historia de la Iglesia. Todo ello constituye una respuesta profunda de fe a la búsqueda de sentido de la vida.
La respuesta definitiva y última a las preguntas eternas del hombre la encontramos en Jesucristo, Camino, Verdad y Vida. En El se ha manifestado plenamente el Amor de Dios que da pleno sentido a la vida. En su muerte y resurrección encontramos la respuesta total a las preguntas radicales del hombre. San Pablo halla respuesta a todas ellas en el Misterio Pascual. Él afirma decidido: Me amó y se entregó por mí (Gál 2,20). En el amor de Dios entregado en su Hijo Jesucristo encuentra el hombre solución a la búsqueda de sentido profundo y trascendente de la propia vida: Si en la pasión de Jesucristo no hallas re medio, ¿dónde lo piensas hallar? Si Dios no te sabe bien, ¿qué buscas que bien te sepa? (San Juan de Ávila, Sermón 38).
EL DIRECTORIO GENERAL PARA LA CATEQUESIS DICE...
Miremos con detenimiento la importancia que tiene ahondar en la experiencia de la propia vida para llegar al encuentro con Dios y procuremos desarrollar su valor catequético en el proceso de Iniciación Cristiana:
La experiencia ejerce diversas funciones en la catequesis, a la luz de las cuales la existencia misma debe ser siempre debidamente valorada: Hace que nazcan en el hombre intereses, interrogantes, esperanzas e inquietudes, reflexiones y juicios, que confluyen en un cierto deseo de transformar la existencia.
Es tarea de la catequesis procurar que las personas estén atentas a sus experiencias más importantes, ayudarlas a juzgar a la luz del Evangelio las preguntas y necesidades que de estas experiencias brotan, educar al hombre a vivir la vida de un modo nuevo; la experiencia ayuda a hacer inteligible el mensaje cristiano. Esto se ajusta al modo de obrar de Jesús, que se sirvió de experiencias y situaciones humanas para anunciar realidades escatológicas y transcendentes e indicar a la vez la actitud ante ellos; la experiencia es mediación necesaria para explorar y asimilar las verdades que constituyen el contenido objetivo de la Revelación.
Estas funciones indican que la experiencia asumida por la fe viene a ser en cierto modo ámbito en el que se manifiesta y realiza la salvación, en la que Dios, de acuerdo con la pedagogía de la encarnación, se acerca al hombre con su gracia y lo salva (cf. DGC 152).
CUESTIONES PARA DIALOGAR
1. ¿Miro la vida con ojos de fe y descubro en ella la huella de la presencia viva de Dios? (Como experiencia se puede examinar un hecho de vida y analizarlo a la luz del Evangelio.)
2. ¿Qué signos en la Iglesia y en el mundo están manifestando la acción viva y actual del Espíritu Santo?
3. ¿Cómo ayudar al catequizando a descubrir la cercanía de Dios en la vida concreta de cada día?
REFLEXIONA Y PREGÚNTATE
Discurso de San Pablo en el Areópago de Atenas: Hch 17,22-33.
1. ¿Anuncias con valentía al Dios desconocido para muchas personas del mundo de hoy que se ha manifestado plena y definitivamente en su Hijo Jesucristo, para nuestra salvación?
2. ¿Aceptas a Jesucristo como único camino de salvación que nos ha rescatado del pecado y de la muerte eterna por su muerte y su resurrección?
PARA RECORDAR Y VIVIR
Experiencia humana
Mirar la vida
Acontecimiento salvador
Medios de comunicación social
Iluminación de la experiencia
Pedagogía de la encarnación
Vida ordinaria
TEN EN CUENTA QUE...
1. La pedagogía de la fe recibe de Jesucristo una ley funda mental para toda la vida de la Iglesia: la fidelidad a Dios y al hombre, en una misma actitud de amor.
2. El arte del catequista consiste en estar en sintonía profunda con el mensaje recibido de Dios en la Iglesia y con el sujeto destinatario de la salvación a quien va a catequizar.
3. Todo acontecimiento de la vida puede ser valorado por la persona como algo que le lleva al encuentro con Dios y al des cubrimiento de su presencia en nosotros.
4. Estudiar la experiencia de vida supone: mirar el acontecimiento con detenimiento, profundizar en lo que hay detrás de él y ampliar la mirada para generalizar la experiencia personal y constatar las conexiones con la experiencia común de todas las personas.
5. La experiencia profunda de la vida es aquella forma de asumir la vida abriendo ventanas en el sujeto para el encuentro con Dios, con el prójimo y con toda la obra de la creación de modo que se llegue a descubrir la vida como obra de la gracia de Dios.
Te agradezco, Jesús, tus palabras, hechas todas ellas de cosas.
Para hablar como hablas Tú no necesito indagar en los libros, sino en torno a mí, entre los hombres, en el mundo.
¿Cómo te las arreglaste para hablarnos del cielo usando tan sólo cosas de la tierra? ¿Cómo te las arreglaste para llamar a Dios “Padre por nosotros”, si nosotros aun como padres somos malos? Eres salvador y todo lo que tocas, aunque no sea más que con tu palabra, lo redimes, lo haces instrumento de salvación. Enséñame, Jesús, a mí también, a hablar así, a repetir tus palabras, hechas todas ellas de cosas. Mi palabra no será abstracta, yana, como si hablara fuera del mundo. Mi palabra, como tus parábolas, narrará las cosas de la tierra y quien me escuche mirará a lo alto; mi lenguaje será jerga de familia y todos oirán que hablo del Padre, como Tú, con tu amor.
Tomado de: Gil, Miguel Ángel / Iniciarse como catequista / CCS
La vida, lugar de encuentro con Dios
Todo material preparado para realizar la catequesis presenta, normalmente, en el primer punto de su desarrollo, hechos relacionados con la vida de los destinatarios, pues reconoce: “El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios, y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar” (CEC 27). Estas experiencias están en conexión con el mensaje que se quiere transmitir Intentan que cada persona descubra en los hechos de su propia vida ordinaria la huella de Dios y su participación en la Historia de la Salvación, junto al destino de toda la humanidad.
LA COMUNICACIÓN, EN EL ACTO CATEQUETICO
Con frecuencia hemos escuchado en las escuelas de catequistas y en las reuniones de formación que el catequista debe cuidar en la catequesis la doble fidelidad: fidelidad al mensaje que debe transmitir y fidelidad al sujeto a quien anuncia el mensaje revelado, en una misma actitud de amor (cf. DGC 145).
El arte del catequista consiste, pues, en estar en sintonía profunda con el mensaje recibido y con el destinatario de la salvación a quien intenta catequizar y, así, poner los medios necesarios para que se establezca el encuentro entre Dios y el hombre, por Jesucristo Nuestro Señor.
Hay que tener en cuenta al catequizando en su realidad humana concreta y en su experiencia religiosa personal para conducirlo a la fe, pues es la persona, libre y responsable, la que tendrá que profesar la fe al encontrarse con el misterio de Dios Padre, que se comunica por su Hijo Único Jesucristo, en el Espíritu Santo.
MIRAR LA VIDA DEL SUJETO
Toda realidad y momento de la vida puede ser valorado y asumido por la conciencia humana como algo propio que le afecta, le interpela y le hace crecer: la vida familiar, el centro de estudios, los amigos, las celebraciones litúrgicas, las actividades deportivas.., todo acontecimiento es una llamada para el encuentro del hombre con Dios y para el descubrimiento de su presencia en la vida real y concreta: Cada pequeña acción es un inmenso acontecimiento en el cual se nos da el paraíso, en el cual podemos dar el paraíso. Nada importa lo que tengamos que hacer: manejar la escoba o la pluma.
Hablar o callar, remendar o pronunciar una conferencia, cuidar a un enfermo o escribir a máquina. Todo ello no es más que la corteza de la realidad espléndida, el encuentro del alma con Dios, renovado cada minuto, cada instante acrecentado en gracia; cada vez más hermosa para su Dios. ¿Llaman? Pronto, vayamos a abrir; es Dios que viene a amarnos. ¿Una noticia? Ahí está: Dios que viene a amarnos. ¿Es la hora de comer? Vamos: es Dios que viene a amarnos. Dejémosle obrar (Madeleine Deibrel, Nosotros, gente de la calle, 65).
El acontecimiento que sirve de punto de partida para la experiencia de fe en la catequesis puede ser una experiencia humana o cristiana:
a) EVOCADA: Esto es, recordar algo que ha sucedido a alguien, de forma que podamos apropiárnoslo también a nosotros mismos. Es decir, pasar de «algo que ha ocurrido a alguien» a «algo que me ha ocurrido o podría haberme ocurrido a mí» y que, por lo tanto, me afecta y hace referencia a mi vida;
b) Esto es, aprovechar una experiencia que está viviendo alguien del grupo o el grupo en sí, en ese preciso momento, sin dejarla pasar inútilmente por nuestra vida, ni dejarnos dominar por ella de modo insconsciente;
c) PROVOCADA: Esto es, provocar una experiencia en la sesión de catequesis que nos haga mirar la vida, utilizando para ello alguna actividad o dinámica de grupo.
El análisis de dicha experiencia humana o cristiana en la catequesis se puede realizar de la siguiente forma:
1. mirar el acontecimiento;
2. profundizar en lo que hay detrás del acontecimiento;
3. ampliar la mirada para generalizar la experiencia personal y constatar las conexiones de esa experiencia con la experiencia común de todas las personas.
Las experiencias que se utilizan en catequesis nacen, normalmente, de la vida del propio sujeto o del grupo de catequesis, de la realidad del ser del hombre mirado en profundidad y de modo realista, del entorno y del mundo en general. Así mismo, muchas de estas experiencias se toman del hecho religioso en toda su riqueza de manifestaciones y de vivencias de lo sagrado.
COMPRENDER LA VIDA
No basta con vivir muchos años ni conocer muchas cosas para tener experiencia profunda y verdadera de la vida, sino que es necesario asumir e integrar como propio aquello que se vive. Hay que «vivir la vida», esto es, profundizar en aquello que nos acontece en el transcurrir de cada día, para descubrir el misterio de gracia que encierra y las repercusiones que tiene para nuestra vida.
La experiencia profunda de la vida es aquella forma de vivir que abre ventanas en el sujeto para el encuentro con Dios, con el prójimo y con toda la obra de la creación. Todo esto nos lleva a descubrir la vida de forma nueva y llegar a ser distintos, por el encuentro personal con Jesucristo.
Cuando profundizamos personalmente lo vivido, lo compartimos con un sacerdote en el acompañamiento espiritual y lo contrastamos con los hermanos en el grupo de catequesis, nos comprendemos mejor a nosotros mismos, porque descubrimos las cosas que verdaderamente nos preocupan y nos afectan: interrogantes, dudas, miedos, esperanzas, ideales, valores... Comprendemos, también, que lo que verdaderamente buscamos es la felicidad y que, sólo en Dios, la podemos hallar plenamente.
PROFUNDIZAR EN LA EXPERIENCIA VIVIDA
Existen actividades en la catequesis que ayudan al catequizan do a reflexionar, a entender y a profundizar aquello que todos vivimos de modo consciente o inconsciente.
Hay que examinar los hechos de la vida ordinaria, con una conciencia bien formada, para descubrir los intereses que nos mueven a obrar o a dejar de obrar de una manera determinada. Hemos de preguntarnos, bajo la guía del Espíritu, por qué hicimos las cosas de una forma o de otra. Tenemos que estudiar el móvil de nuestras acciones y los pasos que damos para conseguir el objetivo propuesto siempre a la luz de la fe:
Tratar el hombre de conocerse y enmendarse, éste es trato limpio y seguro, que hace a su dueño rico y bueno, y sin éste, ninguno está seguro en conciencia (San Juan de Ávila, Carta 232).
Se pueden utilizar como actividades de profundización en la catequesis: el juego, el dibujo, la escenificación de un pasaje bíblico, el cuestionario, la encuesta, el testimonio vivo de hermanos en la fe, el testimonio de los santos, la canción, el mural, la expresión corporal, etc.
Cuando dedicamos tiempo a estas actividades no estamos descuidando lo que es fundamental en la catequesis, sino que estamos ayudando a descubrir en nosotros mismos y en los de más las motivaciones del obrar y, por lo tanto, ayudando a los niños, adolescentes, jóvenes y adultos a «leer» la vida desde el Evangelio y a leer el Evangelio desde la vida.
Esta profundización en la propia vida, con frecuencia, lleva al acto de fe. Encuentro que suscita en nosotros la alabanza, la súplica y la acción de gracias. Llegamos a detectar, en el propio obrar ordinario y en acontecimientos que rompen el curso de la vida diaria, como pueden ser el nacimiento de un nuevo miembro en la familia o la muerte de un ser querido, la presencia misteriosa e inescrutable de Dios. En diversos acontecimientos: El hombre puede abrirse a alguien que está más allá de él mismo. Y presentir que, en el fondo de estos acontecimientos, está Dios (ENE 93) “aquí” y “ahora”.
GENERALIZAR LA PROPIA EXPERIENCIA
Cuando profundizamos en las cuestiones radicales y fundamentales de la propia existencia descubrimos cómo las grandes cuestiones de la vida humana afecta todos los seres humanos.
No podemos quedarnos satisfechos en la catequesis con el análisis de “lo que a mí me pasa”, sino que debemos trascender nuestra propia experiencia y contemplar los acontecimientos de nuestro obrar como algo que sucede y afecta, también, a otros.
El intercambio de experiencias en el grupo de catequesis hará descubrir a los catequizandos, de manera sorprendente, la unidad del género humano. El objeto de esta toma de con ciencia no es refugiarnos en el consuelo fácil, sino buscar la posibilidad de abrirse totalmente a Dios, origen y destino último y común de todos los hombres.
Con el discernimiento de los hechos de vida ofrecemos al catequizando la posibilidad de que acepte como propias las res puestas encontradas por todos y, sobre todo, vividas por los san tos: Hombres y mujeres que en cada generación y en cada época histórica han sabido acoger sin reservas el don de la Redención (TMA 32). En ellos se ilumina la propia vida y se llega a comprender que el verdadero sentido de la existencia está cimentada en el seguimiento de Jesucristo: Camino, Verdad y Vida.
Las preguntas eternas: ¿Qué significa nuestra vida? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Qué hay después de esta vida? ¿Por qué existe el dolor y el sufrimiento en el mundo? ¿Por qué la muerte? ¿Por qué cosa merece la pena luchar, vivir y morir?
Estas y otras preguntas radicales se las han hecho todas las personas a lo largo de la historia y todas han buscado respuesta a ellas porque, en responderlas, está el sentido de la vida y, por lo tanto, la felicidad.
No hay quien escape a la urgencia de responder a estos interrogantes, porque todo hombre es para sí un misterio difícil de descifrar que no encuentra respuesta última en sí mismo, si no en referencia al que es Creador y Señor de todas las cosas. Estas preguntas están enraizadas en el corazón de todos los hombres, porque brotan de la propia condición humana de ser “imagen y semejanza de Dios”.
ILUMINAR LA VIDA POR LA FE
Muchos buscan y no encuentran solución a estas y a otras preguntas radicales porque se apoyan sólo en el propio saber y en la ciencia del mundo. Los cristianos nos fiamos de Dios, escuchamos su Palabra, aceptamos a su Hijo Jesucristo, nos dejamos conducir por el Espíritu Santo y, así, en el Amor de la Santísima Trinidad, toda nuestra vida se ilumina y se llena de sentido desde la fe.
El hombre religioso encuentra en Dios la respuesta última al origen de su propia vida, al origen de fa humanidad y al de todo el Universo. Encuentra la respuesta al misterio del peca do y al enigma de la muerte. El cristiano encuentra en Dios la satisfacción de su ansia infinita de ser, de felicidad, de verdad y de bien: Los cristianos son unos hombres con suerte: en unas circunstancias que son hechos históricos, Dios quiso que algunos hombres de la Biblia supieran de dónde viene el mundo y adónde va, que conocieran la ley misma de su destino. Los cristianos han tenido la suerte de enterarse de lo que Dios dijo para toda la humanidad a esos pocos hombres, y esto ha sido trascrito y repetido a través de los siglos de la historia (Madeleine Delbrél, Vivir el Evangelio con Madeleine Delbrél, 119).
La experiencia humana se transforma, poco a poco, a través del proceso de iniciación en la fe, en experiencia cristiana. En ella se comparte fa vida propia con la vida del Pueblo de la Antigua Alianza: patriarcas, profetas, reyes, sabios y santos, presentados en los libros del Antiguo Testamento. Y con la vida del Pueblo de la Nueva Alianza en Cristo, la Iglesia, con su muchedumbre de testigos presentados en el Nuevo Testamento y en la Historia de la Iglesia. Todo ello constituye una respuesta profunda de fe a la búsqueda de sentido de la vida.
La respuesta definitiva y última a las preguntas eternas del hombre la encontramos en Jesucristo, Camino, Verdad y Vida. En El se ha manifestado plenamente el Amor de Dios que da pleno sentido a la vida. En su muerte y resurrección encontramos la respuesta total a las preguntas radicales del hombre. San Pablo halla respuesta a todas ellas en el Misterio Pascual. Él afirma decidido: Me amó y se entregó por mí (Gál 2,20). En el amor de Dios entregado en su Hijo Jesucristo encuentra el hombre solución a la búsqueda de sentido profundo y trascendente de la propia vida: Si en la pasión de Jesucristo no hallas re medio, ¿dónde lo piensas hallar? Si Dios no te sabe bien, ¿qué buscas que bien te sepa? (San Juan de Ávila, Sermón 38).
EL DIRECTORIO GENERAL PARA LA CATEQUESIS DICE...
Miremos con detenimiento la importancia que tiene ahondar en la experiencia de la propia vida para llegar al encuentro con Dios y procuremos desarrollar su valor catequético en el proceso de Iniciación Cristiana:
La experiencia ejerce diversas funciones en la catequesis, a la luz de las cuales la existencia misma debe ser siempre debidamente valorada: Hace que nazcan en el hombre intereses, interrogantes, esperanzas e inquietudes, reflexiones y juicios, que confluyen en un cierto deseo de transformar la existencia.
Es tarea de la catequesis procurar que las personas estén atentas a sus experiencias más importantes, ayudarlas a juzgar a la luz del Evangelio las preguntas y necesidades que de estas experiencias brotan, educar al hombre a vivir la vida de un modo nuevo; la experiencia ayuda a hacer inteligible el mensaje cristiano. Esto se ajusta al modo de obrar de Jesús, que se sirvió de experiencias y situaciones humanas para anunciar realidades escatológicas y transcendentes e indicar a la vez la actitud ante ellos; la experiencia es mediación necesaria para explorar y asimilar las verdades que constituyen el contenido objetivo de la Revelación.
Estas funciones indican que la experiencia asumida por la fe viene a ser en cierto modo ámbito en el que se manifiesta y realiza la salvación, en la que Dios, de acuerdo con la pedagogía de la encarnación, se acerca al hombre con su gracia y lo salva (cf. DGC 152).
CUESTIONES PARA DIALOGAR
1. ¿Miro la vida con ojos de fe y descubro en ella la huella de la presencia viva de Dios? (Como experiencia se puede examinar un hecho de vida y analizarlo a la luz del Evangelio.)
2. ¿Qué signos en la Iglesia y en el mundo están manifestando la acción viva y actual del Espíritu Santo?
3. ¿Cómo ayudar al catequizando a descubrir la cercanía de Dios en la vida concreta de cada día?
REFLEXIONA Y PREGÚNTATE
Discurso de San Pablo en el Areópago de Atenas: Hch 17,22-33.
1. ¿Anuncias con valentía al Dios desconocido para muchas personas del mundo de hoy que se ha manifestado plena y definitivamente en su Hijo Jesucristo, para nuestra salvación?
2. ¿Aceptas a Jesucristo como único camino de salvación que nos ha rescatado del pecado y de la muerte eterna por su muerte y su resurrección?
PARA RECORDAR Y VIVIR
Experiencia humana
Mirar la vida
Acontecimiento salvador
Medios de comunicación social
Iluminación de la experiencia
Pedagogía de la encarnación
Vida ordinaria
TEN EN CUENTA QUE...
1. La pedagogía de la fe recibe de Jesucristo una ley funda mental para toda la vida de la Iglesia: la fidelidad a Dios y al hombre, en una misma actitud de amor.
2. El arte del catequista consiste en estar en sintonía profunda con el mensaje recibido de Dios en la Iglesia y con el sujeto destinatario de la salvación a quien va a catequizar.
3. Todo acontecimiento de la vida puede ser valorado por la persona como algo que le lleva al encuentro con Dios y al des cubrimiento de su presencia en nosotros.
4. Estudiar la experiencia de vida supone: mirar el acontecimiento con detenimiento, profundizar en lo que hay detrás de él y ampliar la mirada para generalizar la experiencia personal y constatar las conexiones con la experiencia común de todas las personas.
5. La experiencia profunda de la vida es aquella forma de asumir la vida abriendo ventanas en el sujeto para el encuentro con Dios, con el prójimo y con toda la obra de la creación de modo que se llegue a descubrir la vida como obra de la gracia de Dios.
Te agradezco, Jesús, tus palabras, hechas todas ellas de cosas.
Para hablar como hablas Tú no necesito indagar en los libros, sino en torno a mí, entre los hombres, en el mundo.
¿Cómo te las arreglaste para hablarnos del cielo usando tan sólo cosas de la tierra? ¿Cómo te las arreglaste para llamar a Dios “Padre por nosotros”, si nosotros aun como padres somos malos? Eres salvador y todo lo que tocas, aunque no sea más que con tu palabra, lo redimes, lo haces instrumento de salvación. Enséñame, Jesús, a mí también, a hablar así, a repetir tus palabras, hechas todas ellas de cosas. Mi palabra no será abstracta, yana, como si hablara fuera del mundo. Mi palabra, como tus parábolas, narrará las cosas de la tierra y quien me escuche mirará a lo alto; mi lenguaje será jerga de familia y todos oirán que hablo del Padre, como Tú, con tu amor.
Tomado de: Gil, Miguel Ángel / Iniciarse como catequista / CCS
TALLER # 4 (NIÑAS Y NIÑOS)
Confía en Dios
Se ha hecho hombre para enseñarnos a ser personas realmente humanas, personas auténticas. Jesús vive hoy resucitado entre nosotros, saliendo a nuestro encuentro de mil maneras para regalarnos su amistad y compañía. Lo más grande que le puede pasar a una persona en esta vida es encontrarse con Jesús y conocerlo de verdad.
Los que así lo hacen, los que han dejado que Jesús entre en su corazón, único lugar posible donde se le puede conocer de verdad, han visto cómo su vida ha cambiado y se ha llenado de alegría.
Y es que cuando una persona se deja querer por Jesús, es como si volviera a nacer a una vida nueva donde lo único que importa es seguirle y confiar siempre en él.
En esto consiste la Fe cristiana, en confiar en Alguien que sabemos nos quiere y que siempre cuidará de nosotros. De esto es de lo que vamos a tratar en este tema.
JUEGO: La nave espacial
Un cristiano confía tanto en Jesús como los tripulantes de una nave espacial confían en los que dirigen su vuelo desde el centro de control de la Tierra. De ellos depende que su vuelo tenga éxito. Si los astronautas no siguen el camino y las instrucciones que ellos les marcan, su nave espacial se estrellará. Por ello les va la vida en confiar ciegamente en ellos.
En esto va a consistir el juego. Vamos a poner en práctica nuestra confianza. Haremos cuatro equipos y estableceremos por suertes un turno de participación. El primer equipo hará de Centro de Control de la Tierra. El segundo hará de nave espacial, y los integrantes del tercer y cuarto equipo harán de “meteoritos estáticos”.
Normas y funcionamiento del juego
La sala se despejará de obstáculos y en uno de sus extremos o paredes se pondrá el equipo de la nave espacial dispuesto a despegar. Irán con los ojos bien vendados y cogidos por la cintura en fila india, esperan do que el Centro de Control les dé la orden para despegar.
En el extremo opuesto de la sala, habrá una mesa que simbolizará el planeta Marte, y encima de ella se colocará un vaso de plástico lleno de agua. La misión que tendrá que cumplir la nave espacial será la de recoger una muestra de agua (vaso) del planeta Marte y regresar con ella a la Tierra.
Pero entre estos dos puntos de la sala (zona de despegue y Marte), se colocarán separados los “meteoritos estáticos”, que serán los miembros de los equipos tres y cuatro. Se quedarán sentados en el suelo sin moverse y sin hablar. Si algún integrante de la nave espacial les toca, choca con ellos o les roza, la nave espacial se destruirá y su misión habrá fracasado.
El equipo que está en el Centro de Control les irá dando órdenes lo más precisas posibles para guiarles por el buen camino, esquivando los meteoritos, y haciendo que cumplan su misión a la perfección.
Estarán sentados en mesas simulando mirar sus ordenadores y pantallas como hacen los de la NASA. Podrán turnarse en decir las órdenes según el tramo que atraviese la nave (ida, tomar muestra, vuelta, ) para que así todos los del equipo intervengan.
Cuando la nave espacial termine su misión (con éxito o sin él), los equipos cambiarán de posiciones siguiendo este orden: el equipo uno que hacía de Centro de Control hará de nave espacial; el equipo dos que hacía de nave espacial hará de meteoritos, y el equipo tres hará de Centro de Control, mientras el equipo cuatro sigue otro turno jugando como meteoritos. Y así todos los equipos irán pasando por todas las posiciones del juego, teniendo en cuenta que al que le toque ser meteoritos tendrá que estar dos turnos seguidos siéndolo.
El juego terminará cuando todos hayan viajado a Marte una vez, aunque puede hacerse otro viaje si se quiere y hay tiempo.
Al final del juego comentamos
1. ¿Se puede ir por la vida sin confiar en nadie? ¿En qué personas confías tú? ¿Por qué?
2. ¿Qué condiciones tienen que darse, o cómo tiene que ser una persona, para que tú confíes totalmente en ella? ¿Y qué tiene que ocurrir para que tú desconfíes de alguien?
3. ¿Confías en Jesús?
4. ¿Qué parecido le ves a este juego con el hecho de con fiar en Jesús?
5. ¿Desde cuándo conoces a Jesús? ¿Qué te han dicho de él? ¿Quién es Jesús para ti?
DINÁMICA: El telegrama
El cartero acaba de venir a tu casa para darte este telegrama urgente:
TELEGRAMA
Oficina de Origen Palabras Día Hora Importe
Sucursal el Cielo 61 Hoy Ahora
Indicaciones: URGENTE
Destinatario: Tu Señas: Tu hogar Teléfono: 1-801 – Amistad Destino: Tu vida
TEXTO: Hola Amigo (amiga) – stop- Te lo he dicho ya de muchas maneras -stop- Todos los días no me canso de repetírtelo -stop-. Sólo me queda decírtelo por telegrama – stop – Te quiero seas como seas y hagas lo que hagas -stop- Siempre estaré contigo ayudándote a ser feliz – stop –. Te necesito como amigo –stop-. Espero tu respuesta. –stop-.
Firmado: Un Amigo que confía en ti –stop-
Expedidor
Nombre : Jesús Dirección : Nazaret, Galilea Teléfono: 1-801- tu amigo
Ahora deberás mandarle un telegrama a Jesús como contestación:
TELEGRAMA
Oficina de Origen Palabras Día Hora Importe
Indicaciones:
TEXTO:
Expedidor Nombre: Dirección: Teléfono:
CUENTO: La nube de Dios
Había una vez un niño que vivía en un orfanato porque había perdido a sus padres en un accidente y no tenía familia que le cuidara. Se sentía muy solo y triste porque nadie le quería. Muchas veces se asomaba a la ventana de su habitación para mirar al cielo y llorar sin que nadie le viera.
Pero un día, una nube de Dios que pasaba por allí lo vio y se paró para ver qué le pasaba. La nube preguntó al sol y el sol le contó la triste historia de aquel niño. Y las estrellas le dijeron que por las noches también le veían llorar, pero no sabían qué hacer para ayudarle.
La nube empezó a pensar cómo podría alegrarle un poco y pronto se le ocurrió una idea. Le lanzó tres gotas de agua para llamarle la atención, y lo hizo con tanta puntería que le dieron en toda la nariz. El niño paró de llorar y miró hacia la única nube que había en el cielo. Entonces la nube, ayudada por el viento, comenzó a tomar la forma de un perro, luego de un elefante, luego de un barco, y así, de muchas cosas más.
El niño creía estar viendo visiones. Una nube del cielo estaba jugando con él. Comenzó a sonreír viendo aquel espectáculo. Si le saludaba con la mano, la nube tomaba forma de mano. Si le enseñaba una pelota, tomaba forma de pelota. Si le enseñaba un calcetín tomaba forma de calcetín. El niño reía a carcajadas. Había encontrado a un amigo.
La nube, al final, tomo la forma de corazón, y el niño comprendió que en el cielo había Alguien que le quería y se preocupaba por él. Desde aquel día, cuando se sentía triste y solo, no tenía más que mirar al cielo para saberse siempre querido.
• Propuestas de trabajo
Para dialogar juntos
1. ¿Por qué lloraba el niño en la ventana de su habitación?
2. ¿Quiénes eran los únicos que le veían llorar sin él saberlo?
3. ¿Qué hizo la nube de Dios para animar al niño?
4. ¿Qué es lo que comprendió el niño al final de la historia?
5. ¿Te sientes acompañado y ayudado por Jesús? ¿Cómo te relacionas con él? ¿Qué cosas le dices y cómo le escuchas?
6. ¿Con un amigo así, a qué cosas podremos dejar de tener miedo?
Nubes colgantes
Cada uno de ustedes dibujará en una cartulina, tamaño hoja la silueta de una nube. La recortará y escribirá en una de sus caras una frase breve que diga quién es Jesús para ustedes, y en la otra cara pondrán una frase que diga qué es lo que hace Jesús por ustedes. Lo harán con marcadores para que quede bien y se pueda leer desde cierta distancia. Luego harán un pequeño agujero en la nube para atarle un hilo y se la darán al animador. Este las irá atando a los extremos de unas varillas, y finalmente estos colgantes los pegará en el techo de la sala.
Explorando la Biblia
No estamos solos. Dios siempre está a nuestro lado queriéndonos y cuidando de nosotros. Nos quiere sin condiciones, tal como somos. Para él siempre seremos sus hijos más queridos. Dios es nuestra madre y nuestro padre. Los que han descubierto esto viven llenos de alegría confíando totalmente en él. Y tanto confían, que su fe les hace capaces de hacer cosas extraordinarias y superar las mayores dificultades.
Bloque 1 Somos hijos de Dios Bloque II Confiaron en Dios
Mt 6,9-13 Mt 8, 5-13
Mt 6,25-34 Mt 9, 1-8
Lc 11,9-13 Mt. 9, 20-22
Rom 8,14-17 Lc 18, 35-43
lJn 3,1-2 Lc 19, 1-10
Mc 9, 14-27
Divididos por grupos de dos o tres personas, preparar una escenificación de una de las seis citas del bloque II. Después de leerlas todas, cada grupo elegirá una diferente. En las escenificaciones uno puede hacer de narrador mientras sus compañeros van representando la historia y haciendo los diálogos.
Después de todas las representaciones se responderá entre todos a la siguiente pregunta: ¿Qué importancia ha tenido la fe, o confianza en Jesús, en cada una de estas escenas evangélicas?
Para reflexionar
Las citas del bloque I nos dicen que somos hijos de Dios y nos invitan a dirigirnos a El como a un Padre y a confiar siempre en Él. Búsquenlas en sus Biblias y leanlas para todo el grupo. Luego escojan, cada uno, las dos frases que más les hayan gustado o llamado la atención y digan por qué. También pueden decir la cita que más les ha gustado.
Para terminar
Ahora vamos a valorar lo realizado en este taller. Volverán a leer la introducción del principio y, teniendo en cuenta lo que allí se;. dice, revisarán todas las actividades que han hecho.
Se trata de ver qué han descubierto o aprendido en cada apartado del taller y cómo lo han puesto en práctica a lo largo de todas las reuniones de grupo. Rellenarán estos apartados todos juntos.
JUEGO: Nos ha servido para descubrir...
DINÁMICA: Gracias a ella hemos reflexionado sobre...
CUENTO: Nos ha servido para...
BIBLIA: La Palabra de Dios nos ha dicho que...
1. ¿Cómo han ido las reuniones de grupo? ¿Cómo se han sentido en ellas?
2. ¿En qué nos ha ayudado el tema de este taller a mejorar como grupo?
3. ¿En qué cosas te ha ayudado a mejorar personalmente este taller?
4. ¿Cómo hemos llevado a la práctica el tema del taller en cada una de nuestras reuniones de grupo? Y fuera del grupo?
5. ¿Qué frase piensas que querría decir Jesús al grupo como resumen de todo lo visto?
Acabamos haciendo un momento de oración para poner en manos de Jesús todo lo que hemos vivido en este taller Para prepararlo, elegirán ere todos una de las citas que más les haya gustado del apartado “Explorando la Biblia”.
Luego cada uno escribirá una oración o carta a Jesús dándole las gracias por algo que haya descubierto en el taller, o para pedirle alguna cosa que tenga relación con lo visto en el grupo, o que necesiten en estos momentos, o bien para decirle cualquier cosa que les nazca del corazón, porque la oración no es otra cosa que hablar desde la intimidad con nuestro amigo Jesús.
Prepararán también el lugar donde van a hacer la oración, colocando una imagen de Jesús a la que todos puedan mirar. Pueden poner también a sus pies una Biblia abierta como signo de que Jesús está presente y quiere hablar personalmente con ustedes. Y cualquier otro signo que crean necesario para su momento de oración.
Esquema de la oración
1. Música de fondo para hacer silencio interior.
2. Nos ponemos mentalmente en la presencia de Jesús.
• El animador leerá esta frase de Jesús: «Allí donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». (Mt 18, 20)
• Breve momento de silencio para sentirse junto a Jesús. Mirarle con los ojos del corazón...
3. Lectura de la cita bíblica escogida.
• Momento de silencio en el que si alguien quiere podrá comentar lo que le ha querido decir Jesús con esa lectura.
4. Leer las oraciones o cartas hechas anteriormente.
5. Rezar todos el Padrenuestro tomados de la mano.
6. El animador concluirá haciendo una oración final.
Tomado de: El tesoro del Cristiano Navegantes 1 / Navarro José Real / CCS
Confía en Dios
Se ha hecho hombre para enseñarnos a ser personas realmente humanas, personas auténticas. Jesús vive hoy resucitado entre nosotros, saliendo a nuestro encuentro de mil maneras para regalarnos su amistad y compañía. Lo más grande que le puede pasar a una persona en esta vida es encontrarse con Jesús y conocerlo de verdad.
Los que así lo hacen, los que han dejado que Jesús entre en su corazón, único lugar posible donde se le puede conocer de verdad, han visto cómo su vida ha cambiado y se ha llenado de alegría.
Y es que cuando una persona se deja querer por Jesús, es como si volviera a nacer a una vida nueva donde lo único que importa es seguirle y confiar siempre en él.
En esto consiste la Fe cristiana, en confiar en Alguien que sabemos nos quiere y que siempre cuidará de nosotros. De esto es de lo que vamos a tratar en este tema.
JUEGO: La nave espacial
Un cristiano confía tanto en Jesús como los tripulantes de una nave espacial confían en los que dirigen su vuelo desde el centro de control de la Tierra. De ellos depende que su vuelo tenga éxito. Si los astronautas no siguen el camino y las instrucciones que ellos les marcan, su nave espacial se estrellará. Por ello les va la vida en confiar ciegamente en ellos.
En esto va a consistir el juego. Vamos a poner en práctica nuestra confianza. Haremos cuatro equipos y estableceremos por suertes un turno de participación. El primer equipo hará de Centro de Control de la Tierra. El segundo hará de nave espacial, y los integrantes del tercer y cuarto equipo harán de “meteoritos estáticos”.
Normas y funcionamiento del juego
La sala se despejará de obstáculos y en uno de sus extremos o paredes se pondrá el equipo de la nave espacial dispuesto a despegar. Irán con los ojos bien vendados y cogidos por la cintura en fila india, esperan do que el Centro de Control les dé la orden para despegar.
En el extremo opuesto de la sala, habrá una mesa que simbolizará el planeta Marte, y encima de ella se colocará un vaso de plástico lleno de agua. La misión que tendrá que cumplir la nave espacial será la de recoger una muestra de agua (vaso) del planeta Marte y regresar con ella a la Tierra.
Pero entre estos dos puntos de la sala (zona de despegue y Marte), se colocarán separados los “meteoritos estáticos”, que serán los miembros de los equipos tres y cuatro. Se quedarán sentados en el suelo sin moverse y sin hablar. Si algún integrante de la nave espacial les toca, choca con ellos o les roza, la nave espacial se destruirá y su misión habrá fracasado.
El equipo que está en el Centro de Control les irá dando órdenes lo más precisas posibles para guiarles por el buen camino, esquivando los meteoritos, y haciendo que cumplan su misión a la perfección.
Estarán sentados en mesas simulando mirar sus ordenadores y pantallas como hacen los de la NASA. Podrán turnarse en decir las órdenes según el tramo que atraviese la nave (ida, tomar muestra, vuelta, ) para que así todos los del equipo intervengan.
Cuando la nave espacial termine su misión (con éxito o sin él), los equipos cambiarán de posiciones siguiendo este orden: el equipo uno que hacía de Centro de Control hará de nave espacial; el equipo dos que hacía de nave espacial hará de meteoritos, y el equipo tres hará de Centro de Control, mientras el equipo cuatro sigue otro turno jugando como meteoritos. Y así todos los equipos irán pasando por todas las posiciones del juego, teniendo en cuenta que al que le toque ser meteoritos tendrá que estar dos turnos seguidos siéndolo.
El juego terminará cuando todos hayan viajado a Marte una vez, aunque puede hacerse otro viaje si se quiere y hay tiempo.
Al final del juego comentamos
1. ¿Se puede ir por la vida sin confiar en nadie? ¿En qué personas confías tú? ¿Por qué?
2. ¿Qué condiciones tienen que darse, o cómo tiene que ser una persona, para que tú confíes totalmente en ella? ¿Y qué tiene que ocurrir para que tú desconfíes de alguien?
3. ¿Confías en Jesús?
4. ¿Qué parecido le ves a este juego con el hecho de con fiar en Jesús?
5. ¿Desde cuándo conoces a Jesús? ¿Qué te han dicho de él? ¿Quién es Jesús para ti?
DINÁMICA: El telegrama
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Destinatario: Tu Señas: Tu hogar Teléfono: 1-801 – Amistad Destino: Tu vida
TEXTO: Hola Amigo (amiga) – stop- Te lo he dicho ya de muchas maneras -stop- Todos los días no me canso de repetírtelo -stop-. Sólo me queda decírtelo por telegrama – stop – Te quiero seas como seas y hagas lo que hagas -stop- Siempre estaré contigo ayudándote a ser feliz – stop –. Te necesito como amigo –stop-. Espero tu respuesta. –stop-.
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Ahora deberás mandarle un telegrama a Jesús como contestación:
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CUENTO: La nube de Dios
Había una vez un niño que vivía en un orfanato porque había perdido a sus padres en un accidente y no tenía familia que le cuidara. Se sentía muy solo y triste porque nadie le quería. Muchas veces se asomaba a la ventana de su habitación para mirar al cielo y llorar sin que nadie le viera.
Pero un día, una nube de Dios que pasaba por allí lo vio y se paró para ver qué le pasaba. La nube preguntó al sol y el sol le contó la triste historia de aquel niño. Y las estrellas le dijeron que por las noches también le veían llorar, pero no sabían qué hacer para ayudarle.
La nube empezó a pensar cómo podría alegrarle un poco y pronto se le ocurrió una idea. Le lanzó tres gotas de agua para llamarle la atención, y lo hizo con tanta puntería que le dieron en toda la nariz. El niño paró de llorar y miró hacia la única nube que había en el cielo. Entonces la nube, ayudada por el viento, comenzó a tomar la forma de un perro, luego de un elefante, luego de un barco, y así, de muchas cosas más.
El niño creía estar viendo visiones. Una nube del cielo estaba jugando con él. Comenzó a sonreír viendo aquel espectáculo. Si le saludaba con la mano, la nube tomaba forma de mano. Si le enseñaba una pelota, tomaba forma de pelota. Si le enseñaba un calcetín tomaba forma de calcetín. El niño reía a carcajadas. Había encontrado a un amigo.
La nube, al final, tomo la forma de corazón, y el niño comprendió que en el cielo había Alguien que le quería y se preocupaba por él. Desde aquel día, cuando se sentía triste y solo, no tenía más que mirar al cielo para saberse siempre querido.
• Propuestas de trabajo
Para dialogar juntos
1. ¿Por qué lloraba el niño en la ventana de su habitación?
2. ¿Quiénes eran los únicos que le veían llorar sin él saberlo?
3. ¿Qué hizo la nube de Dios para animar al niño?
4. ¿Qué es lo que comprendió el niño al final de la historia?
5. ¿Te sientes acompañado y ayudado por Jesús? ¿Cómo te relacionas con él? ¿Qué cosas le dices y cómo le escuchas?
6. ¿Con un amigo así, a qué cosas podremos dejar de tener miedo?
Nubes colgantes
Cada uno de ustedes dibujará en una cartulina, tamaño hoja la silueta de una nube. La recortará y escribirá en una de sus caras una frase breve que diga quién es Jesús para ustedes, y en la otra cara pondrán una frase que diga qué es lo que hace Jesús por ustedes. Lo harán con marcadores para que quede bien y se pueda leer desde cierta distancia. Luego harán un pequeño agujero en la nube para atarle un hilo y se la darán al animador. Este las irá atando a los extremos de unas varillas, y finalmente estos colgantes los pegará en el techo de la sala.
Explorando la Biblia
No estamos solos. Dios siempre está a nuestro lado queriéndonos y cuidando de nosotros. Nos quiere sin condiciones, tal como somos. Para él siempre seremos sus hijos más queridos. Dios es nuestra madre y nuestro padre. Los que han descubierto esto viven llenos de alegría confíando totalmente en él. Y tanto confían, que su fe les hace capaces de hacer cosas extraordinarias y superar las mayores dificultades.
Bloque 1 Somos hijos de Dios Bloque II Confiaron en Dios
Mt 6,9-13 Mt 8, 5-13
Mt 6,25-34 Mt 9, 1-8
Lc 11,9-13 Mt. 9, 20-22
Rom 8,14-17 Lc 18, 35-43
lJn 3,1-2 Lc 19, 1-10
Mc 9, 14-27
Divididos por grupos de dos o tres personas, preparar una escenificación de una de las seis citas del bloque II. Después de leerlas todas, cada grupo elegirá una diferente. En las escenificaciones uno puede hacer de narrador mientras sus compañeros van representando la historia y haciendo los diálogos.
Después de todas las representaciones se responderá entre todos a la siguiente pregunta: ¿Qué importancia ha tenido la fe, o confianza en Jesús, en cada una de estas escenas evangélicas?
Para reflexionar
Las citas del bloque I nos dicen que somos hijos de Dios y nos invitan a dirigirnos a El como a un Padre y a confiar siempre en Él. Búsquenlas en sus Biblias y leanlas para todo el grupo. Luego escojan, cada uno, las dos frases que más les hayan gustado o llamado la atención y digan por qué. También pueden decir la cita que más les ha gustado.
Para terminar
Ahora vamos a valorar lo realizado en este taller. Volverán a leer la introducción del principio y, teniendo en cuenta lo que allí se;. dice, revisarán todas las actividades que han hecho.
Se trata de ver qué han descubierto o aprendido en cada apartado del taller y cómo lo han puesto en práctica a lo largo de todas las reuniones de grupo. Rellenarán estos apartados todos juntos.
JUEGO: Nos ha servido para descubrir...
DINÁMICA: Gracias a ella hemos reflexionado sobre...
CUENTO: Nos ha servido para...
BIBLIA: La Palabra de Dios nos ha dicho que...
1. ¿Cómo han ido las reuniones de grupo? ¿Cómo se han sentido en ellas?
2. ¿En qué nos ha ayudado el tema de este taller a mejorar como grupo?
3. ¿En qué cosas te ha ayudado a mejorar personalmente este taller?
4. ¿Cómo hemos llevado a la práctica el tema del taller en cada una de nuestras reuniones de grupo? Y fuera del grupo?
5. ¿Qué frase piensas que querría decir Jesús al grupo como resumen de todo lo visto?
Acabamos haciendo un momento de oración para poner en manos de Jesús todo lo que hemos vivido en este taller Para prepararlo, elegirán ere todos una de las citas que más les haya gustado del apartado “Explorando la Biblia”.
Luego cada uno escribirá una oración o carta a Jesús dándole las gracias por algo que haya descubierto en el taller, o para pedirle alguna cosa que tenga relación con lo visto en el grupo, o que necesiten en estos momentos, o bien para decirle cualquier cosa que les nazca del corazón, porque la oración no es otra cosa que hablar desde la intimidad con nuestro amigo Jesús.
Prepararán también el lugar donde van a hacer la oración, colocando una imagen de Jesús a la que todos puedan mirar. Pueden poner también a sus pies una Biblia abierta como signo de que Jesús está presente y quiere hablar personalmente con ustedes. Y cualquier otro signo que crean necesario para su momento de oración.
Esquema de la oración
1. Música de fondo para hacer silencio interior.
2. Nos ponemos mentalmente en la presencia de Jesús.
• El animador leerá esta frase de Jesús: «Allí donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». (Mt 18, 20)
• Breve momento de silencio para sentirse junto a Jesús. Mirarle con los ojos del corazón...
3. Lectura de la cita bíblica escogida.
• Momento de silencio en el que si alguien quiere podrá comentar lo que le ha querido decir Jesús con esa lectura.
4. Leer las oraciones o cartas hechas anteriormente.
5. Rezar todos el Padrenuestro tomados de la mano.
6. El animador concluirá haciendo una oración final.
Tomado de: El tesoro del Cristiano Navegantes 1 / Navarro José Real / CCS
DINÁMICAS
EL DINOSAURES
Llamamos “dinosaurés” al lenguaje que utilizaban hace setenta millones de años los dinosaurios para comunicar sus experiencias. Precisamente en los últimos meses Eufrasia Babel (conocido estudiosa de lenguas antiguas y experto en torres ha encontrado un valle que guardaba ocultos millones de pequeños fragmentos de resina fosilizada por la acción del tiempo. Tras largos y pacientes análisis el señor Babel ha llegado a la conclusión de que la forma de cada fragmento de resina se debe a la onda sonora que la hizo brotar de la planta. Partiendo del principio de que a toda onda sonora corresponde una palabra “berreada” por un dinosaurio, el famoso hombre de letras y torres ahora trata de interpretar lenguaje de los antiguos señores de la tierra.
Jugadores: Los que se quiera, a las órdenes de una coordinadora (Eufrasia Babel). Cosas necesarias: Dos pizarras. Un marcador. Papel y lápiz para todos los jugadores (los alumnos de la conocida mujer de letras y torres).
Preparación: La coordinadora escribe, para cada jugador, un mensaje de diez palabras, sustituyendo cada letra por un símbolo que él se inventa.
Aunque los mensajes sean distintos, el número de letras será igual en todos ellos.
El símbolo que corresponde a cada letra se dibuja, a buen tamaño, en la primera pizarra: cada símbolo irá acompañado de un número; en la segunda pizarra se escriben esos mismos números con la letra que corresponde a su símbolo.
Reglas: Cuando se dé la señal, los jugadores buscan personalmente en la primera pizarra, de uno en uno, los símbolos que figuran en el mensaje que les ha dado la coordinadora, y leen el número que hay a su lado.
En la segunda pizarra buscan ese número y anotan a letra que le corresponde. Así los jugadores podrán substituir, en el mensaje, los símbolos por las correspondientes letras.
Gana: El jugador que primero entrega al director su mensaje traducido, completo y sin error.
LOS DUEÑOS DE “MADRIGUERA”
“Madriguera del Oso y la Zorra” es un restaurante pequeño, cuyo dueño, nada sociable, trabaja en la cocina, mientras que su mujer, veloz y poco escrupulosa, sirve a los clientes. Para abrir más el apetito de sus clientes, la zorra que es la dueña, esparce los cubiertos por el jardín del restaurante. El que quiera comer en “Madriguera”, primero tiene que buscar el tenedor, el cuchillo y la cuchara, y hacerlo deprisa, si desea escoger los mejores platos. Los últimos tendrán que contentarse con lo que dejen los otros y comer los platos menos apetitosos, si no quieren exponerse a las iras del cacho de oso que es el amo del restaurante.
Jugadores: Dos o más equipos de cinco a seis jugadores.
Cosas necesarias: Tantas cartulinas del tamaño de un naipe como jugadores, multiplicados por tres. Tantos platos de plástico como equipos.
Preparación: Los equipos se ponen juntos en un lado del campo, con sus respectivos jugadores en fila india.
Enfrente de cada equipo, pero en la parte opuesta, se deja un plato.
Las cartulinas (en cada una de las cuales se habrá escrito el nombre de un cubierto) se esparcen por el campo con la escritura hacia abajo, de forma que sea imposible leerlas sin darles la vuelta.
Reglas: Cuando se dé la señal, el primer jugador de cada equipo sale corriendo y busca una cartulina con la palabra “tenedor”, otra con la palabra “cuchara” y otra con la palabra “cuchillo”.
Cuando las encuentra, va corriendo y las deja en el plato de su equipo; después se sienta en el suelo, para que salga el segundo jugador, y así sucesivamente.
Si uno da la vuelta a una cartulina y no la recoge porque no le vale, la deja en el suelo boca abajo.
Gana: El equipo que primero se encuentra con todos sus jugadores sentados (en torno al plato con los “cubiertos”.
LA ARAÑA
Muchas arañas tejen perfectamente en línea recta los hilos con los que luego construyen su tela.
Jugadores: Los que se quiera, de uno en uno. Cosas necesarias: Treinta botes. Un balón.
Preparación: Los botes se ponen en el suelo a lo largo de dos líneas paralelas trazadas a medio metro de distancia entre una y otra.
Cada bote está a un metro del anterior y enfrente del correspondiente bote de la otra línea.
Se traza la línea de salida a cinco metros del primer par de botes.
Reglas: Uno tras otro, los jugadores lanzan con la mano el balón a ras de tierra, in tentando que pase entre las dos líneas paralelas y que salga por el fondo del pasillo formado por los treinta botes.
Si sale fuera durante el trayecto, se cuentan los pares de botes que ha superado antes de salir.
Gana: El jugador que con el balón hace el trayecto más largo por el pasillo. Si hay empate, habrá uno o más tiros suplementarios para deshacer el empate.
NOICAN
“Nóican” es una nación donde todo va al revés. Los automóviles marchan hacia atrás, las comidas empiezan por el postre y acaban por el consomé, la camisa va sobre el suéter y los libros comienzan por la última página.
La capital de Nóican es “Latipac”, que dirige un alcalde muy severo. Para hablar con él hay que contar con un guardia que, al contrario de lo que ocurre en todo el mundo, sólo deja pasar al que no conoce.
Jugadores: Los que se quiera, con un coordinador o coordinadora de juego atento y preciso. Cosas necesarias: Es suficiente la capacidad de disimulo.
Preparación: Los jugadores se ponen al fondo de un lado del campo, excepto uno (el guardia), que se sitúa en el contrario, de espaldas a sus compañeros.
Antes de que el guardia se vuelva hacia los jugadores, éstos tienen un minuto para disfrazarse intercambiando prendas de vestir, ocultando la cara, o quitándose alguna prenda, para que no los reconozca el guardia.
Reglas: Cuando el coordinador dé la orden de empezar, los jugadores cruzan corriendo el campo y se paran cuando el director grite:
En ese momento adoptan posturas que dificulten su reconocimiento por parte del guardia, que cuenta despacio hasta tres y se vuelve hacia ellos.
Los jugadores pueden darle la espalda, tirarse al suelo, ponerse en cuclillas, etcétera, sin moverse de donde se han parado.
El que es reconocido por el guardia (el coordinador dará fe de ello) vuelve al lugar de salida.
Si el guardia se equivoca dos veces, da la espalda a sus compañeros, y el juego empieza de nuevo cuando el director dé la orden para ello.
Los jugadores no se mueven hasta que el coordinador dé la orden de reanudar el juego; pero, después, tienen que abandonar el sitio que ocupaban antes para que reconociera el guardia.
El jugador que primero llega al puesto del guardia.
Tomado de: Un juego al día / Elio Giacone - Massimo Schiavetta / CCS
EL DINOSAURES
Llamamos “dinosaurés” al lenguaje que utilizaban hace setenta millones de años los dinosaurios para comunicar sus experiencias. Precisamente en los últimos meses Eufrasia Babel (conocido estudiosa de lenguas antiguas y experto en torres ha encontrado un valle que guardaba ocultos millones de pequeños fragmentos de resina fosilizada por la acción del tiempo. Tras largos y pacientes análisis el señor Babel ha llegado a la conclusión de que la forma de cada fragmento de resina se debe a la onda sonora que la hizo brotar de la planta. Partiendo del principio de que a toda onda sonora corresponde una palabra “berreada” por un dinosaurio, el famoso hombre de letras y torres ahora trata de interpretar lenguaje de los antiguos señores de la tierra.
Jugadores: Los que se quiera, a las órdenes de una coordinadora (Eufrasia Babel). Cosas necesarias: Dos pizarras. Un marcador. Papel y lápiz para todos los jugadores (los alumnos de la conocida mujer de letras y torres).
Preparación: La coordinadora escribe, para cada jugador, un mensaje de diez palabras, sustituyendo cada letra por un símbolo que él se inventa.
Aunque los mensajes sean distintos, el número de letras será igual en todos ellos.
El símbolo que corresponde a cada letra se dibuja, a buen tamaño, en la primera pizarra: cada símbolo irá acompañado de un número; en la segunda pizarra se escriben esos mismos números con la letra que corresponde a su símbolo.
Reglas: Cuando se dé la señal, los jugadores buscan personalmente en la primera pizarra, de uno en uno, los símbolos que figuran en el mensaje que les ha dado la coordinadora, y leen el número que hay a su lado.
En la segunda pizarra buscan ese número y anotan a letra que le corresponde. Así los jugadores podrán substituir, en el mensaje, los símbolos por las correspondientes letras.
Gana: El jugador que primero entrega al director su mensaje traducido, completo y sin error.
LOS DUEÑOS DE “MADRIGUERA”
“Madriguera del Oso y la Zorra” es un restaurante pequeño, cuyo dueño, nada sociable, trabaja en la cocina, mientras que su mujer, veloz y poco escrupulosa, sirve a los clientes. Para abrir más el apetito de sus clientes, la zorra que es la dueña, esparce los cubiertos por el jardín del restaurante. El que quiera comer en “Madriguera”, primero tiene que buscar el tenedor, el cuchillo y la cuchara, y hacerlo deprisa, si desea escoger los mejores platos. Los últimos tendrán que contentarse con lo que dejen los otros y comer los platos menos apetitosos, si no quieren exponerse a las iras del cacho de oso que es el amo del restaurante.
Jugadores: Dos o más equipos de cinco a seis jugadores.
Cosas necesarias: Tantas cartulinas del tamaño de un naipe como jugadores, multiplicados por tres. Tantos platos de plástico como equipos.
Preparación: Los equipos se ponen juntos en un lado del campo, con sus respectivos jugadores en fila india.
Enfrente de cada equipo, pero en la parte opuesta, se deja un plato.
Las cartulinas (en cada una de las cuales se habrá escrito el nombre de un cubierto) se esparcen por el campo con la escritura hacia abajo, de forma que sea imposible leerlas sin darles la vuelta.
Reglas: Cuando se dé la señal, el primer jugador de cada equipo sale corriendo y busca una cartulina con la palabra “tenedor”, otra con la palabra “cuchara” y otra con la palabra “cuchillo”.
Cuando las encuentra, va corriendo y las deja en el plato de su equipo; después se sienta en el suelo, para que salga el segundo jugador, y así sucesivamente.
Si uno da la vuelta a una cartulina y no la recoge porque no le vale, la deja en el suelo boca abajo.
Gana: El equipo que primero se encuentra con todos sus jugadores sentados (en torno al plato con los “cubiertos”.
LA ARAÑA
Muchas arañas tejen perfectamente en línea recta los hilos con los que luego construyen su tela.
Jugadores: Los que se quiera, de uno en uno. Cosas necesarias: Treinta botes. Un balón.
Preparación: Los botes se ponen en el suelo a lo largo de dos líneas paralelas trazadas a medio metro de distancia entre una y otra.
Cada bote está a un metro del anterior y enfrente del correspondiente bote de la otra línea.
Se traza la línea de salida a cinco metros del primer par de botes.
Reglas: Uno tras otro, los jugadores lanzan con la mano el balón a ras de tierra, in tentando que pase entre las dos líneas paralelas y que salga por el fondo del pasillo formado por los treinta botes.
Si sale fuera durante el trayecto, se cuentan los pares de botes que ha superado antes de salir.
Gana: El jugador que con el balón hace el trayecto más largo por el pasillo. Si hay empate, habrá uno o más tiros suplementarios para deshacer el empate.
NOICAN
“Nóican” es una nación donde todo va al revés. Los automóviles marchan hacia atrás, las comidas empiezan por el postre y acaban por el consomé, la camisa va sobre el suéter y los libros comienzan por la última página.
La capital de Nóican es “Latipac”, que dirige un alcalde muy severo. Para hablar con él hay que contar con un guardia que, al contrario de lo que ocurre en todo el mundo, sólo deja pasar al que no conoce.
Jugadores: Los que se quiera, con un coordinador o coordinadora de juego atento y preciso. Cosas necesarias: Es suficiente la capacidad de disimulo.
Preparación: Los jugadores se ponen al fondo de un lado del campo, excepto uno (el guardia), que se sitúa en el contrario, de espaldas a sus compañeros.
Antes de que el guardia se vuelva hacia los jugadores, éstos tienen un minuto para disfrazarse intercambiando prendas de vestir, ocultando la cara, o quitándose alguna prenda, para que no los reconozca el guardia.
Reglas: Cuando el coordinador dé la orden de empezar, los jugadores cruzan corriendo el campo y se paran cuando el director grite:
En ese momento adoptan posturas que dificulten su reconocimiento por parte del guardia, que cuenta despacio hasta tres y se vuelve hacia ellos.
Los jugadores pueden darle la espalda, tirarse al suelo, ponerse en cuclillas, etcétera, sin moverse de donde se han parado.
El que es reconocido por el guardia (el coordinador dará fe de ello) vuelve al lugar de salida.
Si el guardia se equivoca dos veces, da la espalda a sus compañeros, y el juego empieza de nuevo cuando el director dé la orden para ello.
Los jugadores no se mueven hasta que el coordinador dé la orden de reanudar el juego; pero, después, tienen que abandonar el sitio que ocupaban antes para que reconociera el guardia.
El jugador que primero llega al puesto del guardia.
Tomado de: Un juego al día / Elio Giacone - Massimo Schiavetta / CCS
jueves, enero 15, 2004
Animacion
Pastoral Juvenil Salesiana Centroamerica
Pastoral Juvenil Salesiana Centroamerica
Celebración de Don Bosco
Para los centros de estilo salesiano el mes de enero es el mes de San Juan Bosco, “Don Bosco” para todos y para todas.
Aprovechando su fiesta, proponemos una actividad relacionada con él, que puede adaptarse a cualquier otro personaje que deseemos resaltar. Por ejemplo, el 30 del mismo mes, el día de Gandhi (San Gandhi para muchos).
La actividad que proponemos sería realizar un circuito de cuentacuentos en el que se van narrando diversas historias sobre el personaje escogido.
Para desarrollar la actividad propuesta, debemos seleccionar entre 5 y 7 anécdotas o datos biográficos que nos interesa resaltar por los valores que se vivencian en esos relatos, o por ser hechos básicos y claves en la vida del personaje en cuestión.
Una vez seleccionados, deberemos incorporar a esas narraciones datos erróneos o falsos para que los que participantes en el juego sean capaces de descubrirlos.
Con las narraciones preparadas buscamos unos voluntarios y voluntarias que narren con interés las historias preparadas como si fuesen unos buenos cuentacuentos. Lo ideal, sería disfrazarse según la narración escogida y buscar un rincón en el que colocar algún elemento que identifique la acción que se narra.
Los datos erróneos se podrán incorporar, dependiendo de la edad y de la información que se tenga del personaje en cuestión. Pueden ser muchos o pocos, sencillos o complejos, ... o incluso, si es para muy pequeños simplemente con la historia verdadera valdría, para no confundir a destinatarios que desconocen todo de la vida y milagros del personaje seleccionado.
Una vez dispuesto el lugar, el centro educativo, Centro Juvenil, Oratorio, etc., nos situamos siguiendo un orden lógico, si es necesario. Nos colocamos en un círculo imaginario como si fuésemos las horas de un reloj; de esa forma, el grupo que comience en el cuentacuentos número 1 cuando finalice su tiempo pasará sin tropezar con otro grupo al cuentacuentos número 2 y así sucesivamente.
La propuesta es organizar grupos poco numerosos, dependiendo de la edad de los participantes. Cuanto más pequeños menor número para que capten lo mejor posible la historia narrada y no pierdan detalle.
Según el estilo y la veteranía de los “cuentacuentos” se podría incorporar a la narración los propios destinatarios, ayudando en una posible narración escenificada o convirtiéndolos en elementos de la propia narración. Todo es válido para con seguir una mayor implicación de los chicos y chicas.
Cada 10 minutos, cambiamos de cuenta - cuentos, pasando todos los grupos por los distintos cuentacuentos.
A medida que el cuentacuentos va narrando la historia, se le puede interrumpir para indicar si es un error lo que está diciendo en ese momento, o, si se prefiere, al final de la narración se reseñan, entre todos, los errores que se han ido localizan do.
Lógicamente lo que pretendemos es acercar ese personaje, de una forma lúdica, a unos destinatarios que lo desconocen o que lo conocen poco.
Apostar por la narración es apostar por educar con el corazón. A partir de esta experiencia animémonos a seguir contando los mejores «cuentos» a nuestros destinatarios y destinatarias (y que su relajación no nos desanime: es parte de la fantasía).
Xulio C. IGLESIAS
Ourense
Tomado de:
Misión Joven,
Cuaderno Joven, CCS,
Enero – Febrero 2003
CELEBRACIÓN DE INICIO DE CURSO
Mi decálogo al comienzo de un nuevo curso
SIGNO: Decálogo.
POEMA: Educar, de Gabriel Celaya.
PALABRA DE DIOS: Los talentos, Mt 25, 14-30.
ELEMENTOS NECESARIOS:
— Papeles en blanco y bolígrafos.
— Papeles a colores con los dos decálogos.
1. INTRODUCCION
Amigos, amigas, ¿preparados? ¿Dispuestos? Vamos a comenzar un nuevo curso. Y les vamos a ofrecer dos decálogos.
¿Qué es un decálogo? Es un listado de diez leyes o preceptos. Los diez mandamientos de la Ley de Dios, las Tablas de la Ley o simplemente los Mandamientos, este es el decálogo más conocido y oído.
Son unas normas, unos mandamientos para que les sirvan de ayuda.
Escucharemos dos decálogos distintos, ustedes tienen que hacer el suyo. Quédense con aquel o aquellos puntos que cren y les parezcan más importantes. Se los daremos al final por escrito.
Escuchen
2. LECTURAS
• Decálogo para aprobar el curso sin mucho trabajo
1. No traigas nunca el libro a la clase.
2. Pide siempre prestado el bolígrafo.
3. Cuando el profesor explique algo nuevo, piensa en la novia o en el novio o en otra cosa.
4. Vive todos los días pensando en el fin de semana.
5. No hagas nunca los trabajos.
6. En el taller, pasa el rato mirando y acariciando las máquinas, la computadora o la herramienta que tengas en las manos.
7. No hagas caso nunca de lo que diga el profesor o profesora.
8. En casa, no abras ningún libro de ninguna asignatura.
9. Acuéstate tarde porque has estado de juerga.
10. Si alguna vez se te ocurre o pasa por la cabeza estudiar o trabajar, rechaza esa idea como mala y ponte a descansar.
Amigo, amiga, no te quepa la menor duda, cumpliendo bien estos diez puntos, aprobarás el curso y todo irá bien y además sin haber haberte esforzado mucho.
¡Enhorabuena si te propones cumplir este decálogo desde el principio!
• Decálogo para salir bien parado
1. Organízate. Ordena tus cosas. Funcionarás mejor.
2. Colabora. Debemos mantener, mejorar y sacarle partido a los materiales que tenemos.
3. Aficiónate a la lectura. Mucha televisión te distraerá, no te va a costar; leer sí te costará. El saber leer te llevará al éxito en los estudios.
4. Sé responsable. Esfuérzate y da tu propia respuesta a las ofertas de estudio y de trabajo de los profesores.
5. llusiónate. Mira siempre adelante. Con ilusión todo te será más fácil y será un buen motor para avanzar con ganas.
6. Sé buen compañero, sé buena compañera. Amable, cariñoso y atento.
7. Utiliza los medios, libros, bolígrafos. No vale decir: “Se olvidó”.
8. Ten buenos modales. Usa palabras educadas.
9. Respeta la vida. Apréciala y que se vea que es así en personas, animales y plantas.
10. Procura siempre hacer bien las cosas. Te sentirás mejor y te irás superando y estarás satisfecho y contento de ti mismo. Te auto- estimarás y esto va a ser la base de tu superación en todo.
Suerte, amigo, suerte, amiga. Si te haces con este decálogo o similar, seguro que todo irá bien. Al final, recogerás buenos frutos y no sólo calabazas.
3. POEMA
Los profesores, maestras y maestros, acompañantes en tu camino, queremos participar activamente con ustedes, de ahí que nos ayude este poema de Gabriel Celaya; estos son nuestros sentimientos para con ustedes en este comienzo de año.
Debe ser un profesor o profesora quien lo lea, entone o recite.
“Educar es lo mismo que poner un motor a una barca... hay que medir, pesar, equilibrar...
y poner todo en marcha.
Pero para eso
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marinero.., un poco de pirata...
y un poco de poeta...
y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada”.
Gabriel Celaya
4. BREVE COMENTARIO
5. EL DECÁLOGO PERSONAL
Se entrega a cada asistente los dos decálogos por escrito, un papel en blanco y un bolígrafo para que cada uno ponga en un papel uno o varios puntos de los decálogos dados u otros puntos creativos que le servirán como ayuda ante el nuevo curso que comienza. Es importante que cada participante cree un decálogo propio.
6. OFRENDA DE LAS BUENAS INTENCIONES
Quien desee, deja sobre la mesa central o altar lo escrito en el papel en blanco. El animador puede leer algunos de los papeles y hacer un breve comentario, animando a los presentes.
7. ORACIÓN DE LA COMUNIDAD
— Por las y los jóvenes del mundo, a los que se les brinda una nueva oportunidad de estudio, para que la aprovechen.
Roguemos al Señor.
— Por aquellas personas que nunca han tenido ni vuelven a tener facilidades para poder estudiar.
Roguemos al Señor.
— Para que todos los presentes, aprovechemos los días de trabajo y estudio que se nos brindan. Para que asimilemos el alimento de este curso escolar.
Roguemos al Señor.
— Por todos nosotros para que al final del curso que comienza nos encontremos satisfechos y contentos por haber aprendido y haber visto nuevos horizontes.
— Para que estemos siempre dispuestos a adquirir nuevos conocimientos, aún cuando seamos adultos y creamos que ya hemos aprendido suficiente.
Roguemos al Señor.
8. BENDICIÓN
PRESIDENTE: Que Dios Padre - Madre los bendiga y dé fuerza en estos comienzos.
TODOS: Amén.
PRESIDENTE: Que Jesucristo, Hijo de Dios, los bendiga y les dé valor para seguir la tarea que se les encomienda.
TODOS: Amén.
PRESIDENTE: Que el Espíritu de Dios los bendiga y les dé sus dones, en especial el de sabiduría y ciencia, para cumplir bien la misión que comienzan.
TODOS: Amén.
PRESIDENTE: La bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.
TODOS: Amén.
DESPEDIDA
Con alegría, valor y buen ánimo; pueden ir en la paz del Señor.
ANEXOS
DOCUMENTO I
Decálogo: sólo para listos.
Siempre ha sido así
— Tú a lo tuyo, y los demás; allá ellos.
— No seas generoso, que te arrepentirás.
— Dialoga, pero salte con la tuya.
— No te sacrifiques, que se reirán de tí.
— Procura no mentir, pero no digas toda la verdad.
— Cuando te toque dar a ti, calcúlalo bien.
— No escuches a los tontos, sólo dicen tonterías.
— No te compliques la vida, no merece la pena meterse en líos.
— No seas iluso, todos hacen lo mismo, aprovéchate siempre de los demás.
— Otros viven mejor que tú; que empiecen ellos a compartir contigo.
DOCUMENTO II
Debemos escuchar a los jóvenes
Si queremos ser sinceros y realistas, los adultos tenemos que confesar que no nos resulta fácil hablar de los jóvenes y, menos todavía, hablar a los jóvenes. Tenemos relación con ellos, pero no podemos vivir día a día en nuestra propia carne sus problemas, inquietudes e interrogantes.
Sus preguntas y planteamientos nos resultan, con frecuencia, concertantes. Sus críticas nos inquietan. Sentimos la tentación de juzgar sus actitudes y enjuiciar su conducta, antes de haber escuchado atentamente sus interpelaciones. Es el riesgo que corre todos los adultos cuando nos acercamos al mundo complejo y apasionante de la juventud.
Y, sin embargo, creemos con sinceridad que su voz debe escucharse. La juventud es el sector en el que mejor y más drásticamente se reflejan las profundas mutaciones, crisis y contradicciones que vive nuestra sociedad contemporánea. Al mismo tiempo, los jóvenes son los que con más audacia expresan las preocupaciones y problemas más hondos que afectan hoy a la humanidad.
El fenómeno juvenil es el reto más fuerte para una sociedad y para una Iglesia que deseen enfrentarse lúcidamente al futuro. Ese futuro no se hará sin ellos. Los jóvenes son, sin duda, el potencial más rico en posibilidades, promesas y esperanzas para nuestro porvenir.
Muchos discrepamos de ciertas actitudes de la juventud de hoy, pero también, si somos sinceros, debemos reconocer que encontramos en los mismos, motivos serios para cuestionarnos.
DOCUMENTO III
Dichos significativos sobre la educación
— La peor forma de recompensar al maestro es seguir siendo siempre discípulo.
— Dos cañas beben de un mismo arroyo, una está vacía, la otra es una caña de azúcar.
— No basta con desarrollar la inteligencia; más importante es formar el carácter y educar la sensibilidad del corazón.
— Es educador de jóvenes aquella persona que les ofrece caminos hacia lo invisible.
— No se enseña lo que se sabe, ni se enseña lo que se dice; se enseña lo que se hace.
— Educar es un arte difícil y delicado integrado con un poco de ciencia, más paciencia, mucho de buen sentido y sobre todo mucho amor.
Tomado de:
Burgui José Miguel, Celebraciones del Signo, CCS, 2001
DINÁMICAS
1.- CHINA
No es difícil extraviarse en los cientos de salas y salones que constituyen el Palacio Imperial de China, no sólo para quienes lo visitan ocasionalmente, sino incluso para quienes llevan años al cuidado de la suntuosa morada imperial. Para resolver este inconveniente, hay decenas de hilos de color que unen sus múltiples zonas. Quien desea ir al «Salón de los Cien Cuadros», por ejemplo, no tiene más que seguir el hilo amarillo; el que va a la biblioteca no debe perder de vista el azul, y así sucesivamente. Para seguirlos en la obscuridad de la noche, los hilos se distinguen también por su grosor. Como afirma un sabio dicho chino, “si Pelsin el Empeladol quiele dalse una vuelta poi el palacio, debe seguil algún hilo y cami nal despacio”
Sólo para ir a la cocina hay un método más adecuado: dejarse guiar por el olfato y seguir el delicado aroma de los sabrosos platos que preparan los cocineros imperiales.
Jugadores: Los que se quiera. Un coordinador o coordinadora de juego.
Cosas necesarias: Una cinta de tela para vendar, sucesivamente, a los jugadores. Un ovillo de cuerda. Otras cuatro o cinco cuerdas que se distingan de la precedente por su grosor. Varios hilos de lana.
Preparación: El director traza, con la cuerda del ovillo, un recorrido de cien metros, en el que abunden las vueltas y revueltas, así como los obstáculos que dificulten la marcha.
A continuación une, a la cuerda larga, las cuerdas de diverso grosor y los hilos de lana, de modo que formen una serie de cruces que hagan difícil el recorrido a los jugadores.
Reglas: El coordinador (a) venda, sucesivamente, a los jugadores y los lleva al principio del recorrido, que deben hacer en el menor tiempo posible, siguiendo la cuerda y sin abandonarla nunca.
La cuerda puede estar a diversas alturas, dar tres vueltas alrededor de un obstáculo, pasar debajo de otra, etcétera.
Es posible que haya que caminar de puntillas para llegar a ella o tener que arrastrarse por el suelo: lo importante es no perder el camino.
Al llegar al cruce con otras cuerdas, los jugadores estarán muy atentos a no confundirse y seguir siempre la misma, sin dejarse engañar por las demás.
Gana: El jugador que menos tarda en hacer el recorrido.
2.- LA RAMPA DE LANZAMIENTO
Para lanzar un misil al espacio, hace falta una torre sólida donde pueda sostenerse mientras le llega la hora de partir. Apenas termina la cuenta atrás, el misil se deshace del férreo abrazo de la torre y vuela veloz hacia el cielo. Al cabo de unos minutos, las partes del misil que le han dado el impulso inicial se desprenden, y la nave espacial, libre de tanto peso, abandona el campo de gravitación terrestre y comienza su aventura por el espacio. Hace algún tiempo la pequeña nación de “Patakrash” decidió mandar al espacio su propio misil; pero la rampa de lanzamiento de misiles de “Patakrash” es frágil; por lo que sus técnicos se vieron obligados a correr de uno a otro lado para mantenerla de pie.
Jugadores: De diez a veinte, más una coordinadora o coordinador de juego. Cosas necesarias: El mango de una escoba.
Preparación: Las y los jugadores (los técnicos espaciales) forman un círculo muy abierto alrededor del mango (el misil de la pequeña nación de Patakrash), que mantiene de pie en el suelo el coordinador (a) (la rampa de lanzamiento).
Reglas: El coordinador (a) llama por su nombre a un jugador (el técnico que en aquel momento atiende la rampa de lanzamiento); simultáneamente suelta el mango, que debe recoger al vuelo el jugador en cuestión, sin dejar que toque tierra.
Después toma de nuevo el mango, manda a su sitio al jugador y llama a otro, y así sucesivamente.
Se sanciona a quien lo deje caer.
El director procurará no interponerse entre el mango y el jugador; también estará atento a que todos los jugadores intervengan el mismo número de veces.
Gana: El técnico que tiene menos fallos (el jugador que termina el juego con menos sanciones).
3.- EL ARBOL GENEALÓGICO
El sueño, más o menos confesado, de muchos hombres de ciencia es reconstruir pieza a pieza el árbol genealógico de los grandes dinosaurios. ¿Cómo eran los antepasados del feroz tiranosauro? O ¿quiénes son los descendientes del manso diplodoco? Con el paso de los años se ha encontrado respuesta a muchas preguntas pero todavía faltan no pocos anillos en la larga cadena de la evolución.
Jugadores: Los que se quiera, controlados por un coordinador o coordinadora que tenga ganas de escribir.
Cosas necesarias: Papel, lápiz y diccionario para cada jugador.
Preparación: El director escribe, para cada jugador, una lista de diez palabras que respondan a las exigencias del juego (exigencias que obedecen a las reglas que se dan más abajo).
Para evitar errores, las diez palabras se tomarán del diccionario del jugador, y no de otro cualquiera.
Reglas: Los jugadores buscan en su diccionario las diez palabras que le han asignado. Junto a cada una de ellas, escribirá la que le sigue en el diccionario.
Leyendo, una tras otra, las cuartas letras de las diez palabras que ha escrito, obtendrá la palabra final, que comunicará al director.
A fin de evitar que un jugador intente hacer su trabajo sin buscar las palabras en su diccionario, conviene que el director controle, no sólo la exactitud de la solución final, sin también la lista de las palabras escritas por el ganador (el estudio de un árbol genealógico requiere mucha exactitud y no meras aproximaciones...).
Gana: El jugador que primero comunica al director la solución exacta, corroborada por la lista de las diez palabras de las que ha sido obtenida.
4.- DELICIA DEL PALADAR
En medio del lago “Agua en Boca” hay una isla, defendida por una serie de puntiagudos escollos. En ella vive el último vástago de la familia “Del Paladar”, la joven y golosa “Delicia”, cocinera de destreza legendaria.
Los habitantes de las poblaciones que rodean el lago han intentado varias veces desembarcar en la isla para saborear los exquisitos platos de tan inefable cocinera; pero hasta ahora los escollos siempre han acabado con las embarcaciones y puesto en peligro las vidas humanas. A la gente, pues, no le queda más solución que merodear por los alrededores de la isla para disfrutar, al menos, del aroma que sale de la cocina de “Delicia del Paladar”.
Jugadores: Dos o más equipos de ocho jugadores.
Cosas necesarias: Una sábana por equipo. Una silla (la isla de “Delicia”).
Preparación: Todos los jugadores (los habitantes de las poblaciones que rodean el lago) se ponen en la línea de salida (la orilla del lago de “Agua en Boca”).
Cuatro miembros de cada equipo hacen de primeras embarcaciones, estrechándose uno contra otro y rodeando a su grupo con una sábana. Los dos extremos opuestos de la sábana deben estar juntos; por tanto, sólo se juntan lo estrictamente necesario.
Reglas: Cuando se dé la señal, salen las embarcaciones, cruzan rápidamente el campo de juego (el lago), dan vueltas en torno a la “silla isla” y vuelven atrás.
Si la embarcación hace agua (es decir, se separan los extremos de la sábana), hay que detenerse y obstruir la vía de agua (juntando los lados) antes de seguir la navegación.
Una vez en la orilla, dos miembros de la tripulación desembarcan para dejar su sitio a dos compañeros que todavía no han hecho la travesía.
Se sale de nuevo para dar otra vuelta alrededor de la isla.
Gana: El equipo que primero logra la travesía de todos sus jugadores.
Tomado de:
Giacone Elio/ Schiavetta Massimo
Un juego al día 1
CCS, 2001
CATEQUISTAS
Dios sale a nuestro encuentro
La revelación histórica del Plan de Dios sobre el hombre y sobre el mundo es la revelación gratuita del misterio profundo del ser de Dios en Nuestro Señor Jesucristo En esta revelación, el hombre encuentra respuesta a las preguntas mas fundamentales que se hace Preguntas que buscan el conocimiento de Dios y el sentido de la vida del hombre sobre la tierra. Preguntas sobre la existencia, los enigmas de la vida, de la muerte y del destino de la humanidad. Con la revelación podemos alcanzar un conocimiento cierto de Dios, del hombre y del mundo.
DIOS REVELA SU MISTERIO AL HOMBRE
En el hombre existe un desequilibrio constante. Por una parte tiene el deseo irrenunciable de felicidad y, por otra parte, la incapacidad de alcanzarla por sus solas fuerzas. La búsqueda ansiosa de la felicidad es la huella existente de Dios en lo más íntimo de nosotros mismos: Todo hombre resulta para sí mismo un problema no resuelto, percibido con cierta oscuridad.
Nadie en ciertos momentos, sobre todo en los acontecimientos más importantes de la vida, puede escapar del todo al interrogante referido. A este problema sólo Dios da respuesta plena y totalmente cierta: Dios, que llama al hombre a pensamientos más altos y a una búsqueda más humilde de la verdad (GS 21).
Dios mismo ha puesto ese deseo en el fondo de nuestro espíritu. A través de esa huella, Dios nos atrae hacia sí para que lo busquemos con sincero corazón, pues Quería que lo busca sen a Él, a ver sí, al menos a tientas, lo encontraban; aunque no está lejos de ninguno de nosotros, pues en Él vivimos, nos movemos y existimos (Hch 1 7,2 7-28).
San Agustín fue un hombre que buscaba a Dios con sinceridad. En el año 386 recibió la gracia de creer en Jesucristo. En su libro Las Confesiones dice: “Buscaba el camino y no lo encontraba. Hasta que penetré en mi interior y, al entrar, ví, con los ojos del alma, una luz extraordinaria. Tú estabas dentro de mí y yo te buscaba fuera”.
A pesar de la capacidad del hombre de llegar a conocer a Dios, principio y fin de todas las cosas, mediante la luz de la razón, Dios ha querido salir de su ocultamiento y revelar el misterio profundo de su Ser pues, el hombre, con sus solas fuerzas naturales, no hubiera alcanzado el conocimiento de la vida íntima de Dios si el mismo Dios no hubiera salido desde siempre al encuentro del hombre: éste no puede recorrer el camino hacia Dios si Dios no se encamina antes hacia él (ENF 96).
Dios, en su inmensidad, para revelarse a la persona humana ha seguido una pedagogía divina particular. Se ha servido de palabras humanas y de acontecimientos concretos: Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por etapas para acoger la Revelación sobrenatural que hace de sí mismo y que culminará en la Persona y la misión del Verbo encarnado, Jesucristo (CEC 53).
Al revelarnos Dios su misterio de Amor Trinitario y manifestarnos cuál es su voluntad sobre nosotros, mediante los acontecimientos de la Historia de la Salvación y de las palabras divinamente inspiradas que os acompañan y explican, quiere hacernos a todos los hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle más allá de lo que seríamos capaces por nuestras propias fuerzas: Quiso Dios con su bondad y sabiduría, revelarse a Sí mismo y manifestar el misterio de su voluntad (cf. Ef 1,9): por Cristo, la Palabra hecha carne, y con el Espíritu Santo, pueden los hombres llegar hasta el Padre y participar de la naturaleza divina (cf. Ef 2, 18; 2 P 1,4). En esta revelación, Dios invisible (cf. Col 1, 15; 1 Tm 1,17), movido de amor, habla a los hombres como amigos (cf. Ex 33, 11; Jn 15- 14-15), trata con ellos (cf. Bar 3,38) para invitarlos y recibirlos en su compañía (DV 2).
DIOS SE REVELA EN LA ANTIGUA ALIANZA
La Historia de la Salvación nos recuerda las situaciones por las que ha pasado el hombre, cómo ha superado esas dificultades y nos muestra, de manera especial, cómo Dios ha intervenido en esa historia, siempre en favor del hombre, para salvarlo.
Dios escogió a un pueblo, Israel, para manifestar en él su designio de salvación para todos los pueblos de la tierra: Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones (ls 42,6).
LOS PATRIARCAS: Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige a Abram llamándolo «fuera de su tierra, de su patria, de su casa» (Gén 12, 1), para hacer de él «Abraham», es decir, «el padre de una multitud de naciones» (Gén 17,5): «En ti serán benditas todas las naciones de la tierra» (Gén 12,3) (CEC 59). Fueron grandes patriarcas de Israel: Abraham, Isaac, Jacob y José.
EL ÉXODO: La liberación de la esclavitud en Egipto se convirtió en el acontecimiento salvador más trascendental de la historia del Antiguo Pueblo de Dios. Este hecho es el modelo y la referencia de todas las acciones amorosas de Dios en favor de la salvación de todos los pueblos. Dios estableció con Israel la Antigua Alianza del Sinaí y le dio, por medio de Moisés, su Ley para que le reconociese y le sirviera como el único Dios vivo y verdadero.
LOS JUECES: Cuando el pueblo de Dios entró en la tierra prometida, Dios siguió enviándole hombres que, en su nombre, cuidaron del pueblo en los momentos de peligro y dificultad. Dios estuvo con ellos y jamás les retiró su favor.
LOS REYES: Dios repite a David la gran promesa que hizo a Abrahán. Lo sacó del cuidado de las ovejas para ser jefe de su pueblo Israel y le concedió una dinastía que permanecería por siempre. Con David comienza una dinastía nueva de la que nacerá el Mesías, Jesús, que será llamado (Hijo de David).
LOS PROFETAS: Casi todos los reyes que siguieron a David y a su hijo Salomón rompieron la Alianza con el Señor. Después muchos israelitas abandonaron también al Señor para seguir a los ídolos. Al apartarse de Dios, se mostraron violentos e injustos con los demás. Pero el Señor hizo surgir de en me dio del pueblo a los profetas para seguir manifestando a los hombres su designio de amor y de salvación irrevocable.
EL DESTIERRO: Israel no quiso oír a los profetas y puso su confianza en las fuerzas humanas. Nabucodonosor arrasó el templo, la ciudad y las murallas de Jerusalén y se llevó, cautivos, a Babilonia, a los hombres más capaces e influyentes del pueblo, pero Dios consoló a su pueblo y le prometió hacer con él una Alianza Nueva. Dios liberó a su pueblo en tiempos de Ciro y los judíos volvieron a la patria y reconstruyeron el templo.
LOS SABIOS: Cuando los judíos entraron en contacto con otras culturas paganas, que ponían en peligro la fe de sus más valiosas tradiciones, Dios instruyó a su pueblo por medio de los Sabios israelitas que ayudaron a los judíos a descubrir a Dios en la vida de los hombres de cualquier tiempo, raza y cultura.
Muchos entregaron su vida hasta el martirio por defender su fe en el Único y Verdadero Dios.
LOS POBRES DE YAHVÉH: En la etapa final del Antiguo Testamento, Dios hizo brotar en medio de su pueblo un pequeño “resto”, débil y pobre, que vivía con a confianza sólo puesta en su Señor. Del pequeño pueblo de los pobres de Yahvéh nació María, de la que nació Jesús, el Mesías Salvador.
CRISTO ES LA MANIFESTACIÓN PLENA DE DIOS
Dios llevó a plenitud la historia de su Alianza con los hombres, enviando al mundo a su Hijo único, para establecer con los hombres, de toda raza, pueblo y nación, una Alianza nueva y definitiva: Dios se reveló progresivamente a los hombres, por medio de los profetas y de los acontecimientos salvíficos, hasta que culminó su revelación enviando a su propio Hijo (DGC 40). En Cristo la religión ya no es un ((buscar a Dios a tientas» (cf. Hch 17,27), si no una respuesta de fe a Dios que se revela: respuesta en la que el hombre habla a Dios como a su Creador y Padre; respuesta hecha posible por aquel Hombre único que es al mismo tiempo el Verbo consustancial al Padre, en quien Dios habla a cada hombre y cada hombre es capacitado para responder a Dios. Más todavía, en este Hombre responde a Dios la creación entera (TMA 6).
El Hijo de Dios se hizo uno de nosotros: Renunció a la gloria divina que le correspondía como Dios para hacerse hombre verdadero; por eso se dice que: Se anonadó o se despojó de su rango por nosotros. Esto es: Aceptó las condiciones de vida de aquellos a quienes amaba.
San Clemente de Alejandría lo expresaba así, en el siglo II, en una de sus catequesis: “El Hijo del Hombre vino en persona a la tierra, se revistió de humanidad y sufrió voluntariamente la condición humana. Quiso someterse a las condiciones de debilidad de aquellos a quienes amaba, porque quería poner nos a nosotros a la altura de su propia grandeza”.
Jesucristo es el tesoro escondido y la perla preciosa que el hombre busca con ansiedad para hallar la felicidad completa:
El cristianismo comienza con la Encarnación del Verbo. Aquí no es sólo el hombre quien busca a Dios, sino que es Dios quien viene en persona a hablar de sí al hombre ya mostrarle el camino por el cual es posible alcanzarlo (TMA 6). Cristo es la perla preciosa que el Padre ha entregado gratuitamente al mundo para que se salve por él: Tanto amó Dios a/mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna (Jn 3,16).
San Juan de la Cruz, haciendo alusión a las muchas preguntas que el hombre le dirige a Dios para llegar a conocer misterios y secretos escondidos, pone en boca de Dios las siguientes palabras: “Si te tengo ya habladas todas las cosas en mi Palabra, que es mi Hijo, y no tengo otra, ¿qué te puedo Yo ahora responder o revelar que sea más que eso? Pon los ojos sólo en Él, porque en El te lo tengo dicho todo y revelado, y hallarás en Él aún más de lo que pides y deseas” (Subida al Monte Carmelo, Lib. II, Cap. 22, 5).
En Jesús se ha revelado plenamente al hombre la vocación de todo hombre: Cristo, Redentor del mundo, es aquel que ha penetrado, de modo único e irrepetible, en el misterio del hombre y ha entrado en su corazón: En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado (RH 8).
El encuentro con Jesucristo es la respuesta ofrecida por Dios a todas nuestras preguntas más radicales y a todos nuestros de seos de felicidad: Yo buscaba el camino para adquirir un vigor que me hiciera capaz de gozar de ti, y no lo encontraba, hasta que me abracé al mediador entre Dios y los hombres, el hombre, Cristo Jesús, el que está por encima de todo, Dios bendito por los siglos, que me llamaba y me decía: Yo soy el camino de la verdad y la vida (San Agustín).
EL DIRECTORIO GENERAL PARA LA CATEQUESIS DICE...
La acogida de la revelación de Dios, en su Hijo Jesucristo, es el primer paso para acercarnos a El, amarlo, seguirlo y anunciar lo a los demás. Lee este texto con amor de discípulo y contempla insistentemente a Jesucristo para que por El llegues a conocer el misterio íntimo de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo:
Es tarea propia de la catequesis mostrar quién es Jesucristo: su vida y su misterio, y presentar la fe cristiana como seguimiento de su persona. Para ello, ha de apoyarse continuamente en los evangelios, que “son el corazón de toda la Escritura, por ser el testimonio principal de la vida y doctrina de la Palabra hecha carne, nuestro Salvador”. El hecho de que Jesucristo sea la plenitud de la Revelación es el fundamento del “cristocentrismo” de la catequesis: el misterio de Cristo, en el mensaje revelado, no es un elemento más, junto a otros, sino el centro a partir del cual los restantes elementos se jerarquizan y se iluminan (DGC 41).
CUESTIONES PARA DIALOGAR
1. ¿Qué acontecimientos de la Historia de la Salvación han iluminado tu vida de manera especial? ¿Por qué?
2. ¿Son los Evangelios, corazón de toda la Escritura, el lugar de referencia obligado para la catequesis que realizas? ¿En qué notas que le das importancia y centralidad a la persona de Jesús en la catequesis que impartes?
3. ¿Qué momentos de la vida de Jesucristo te han llevado a conocerlo, amarlo, seguirlo y darlo a conocer más profunda mente?
REFLEXIONA Y PREGÚNTATE
Jesucristo, centro y culmen de toda la Escritura: Col 1,13-20.
1. Contempla a Jesucristo como el único Mediador de la salvación de todos los hombres y examina si ocupa también en tu vida el primer lugar.
2. ¿Vives la verdadera libertad alcanzada en Cristo y lo tienes como el único Señor del cielo y de la tierra, por el que alcanzamos la salvación?
3. ¿Reconoces la mano providente de Dios Padre manifestada en Cristo, por su Espíritu, en los acontecimientos de la historia de la humanidad y en tu propia historia personal?
PARA RECORDAR Y VIVIR
Revelación
Antigua Alianza
Nueva Alianza
Encarnación
Pedagogía divina
Conocimiento
Pobres de Yahvéh
TEN EN CUENTA QUE...
1. Tienes que presentar a Dios en la catequesis como fuente e impulso de todos los valores verdaderos y nobles. De Él nacen y en Él encuentran su plenitud todas las cosas creadas: visibles e invisibles.
2. Es urgente proponer en la enseñanza de la fe, la imagen de un Dios que potencia al hombre desde lo más profundo de su ser, comunicándole su propia vida, creándolo a su imagen y semejanza y llamándolo a la comunión de vida y amor con El, en su Hijo Jesucristo, por el Espíritu Santo.
3. Estudiar la Historia de la Salvación llevará a los que reciben la catequesis a reconocer la presencia viva de Dios en la historia de la humanidad y en su propia historia personal.
4. La Iglesia nunca ha dejado de narrar la historia del amor gratuito de Dios a los hombres que culmina con el envío de su Hijo Unigénito, Nuestro Señor Jesucristo, al mundo y la efusión del Espíritu Santo el día de Pentecostés.
5. Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. En El lo dice todo, no habrá otra palabra más que esta (CEC 65).
ORACIÓN
Jesús, fuerza y sabiduría de Dios, enciende en nosotros el amor por la Sagrada Escritura, donde resuena la voz del Padre, que ilumina e inflama, alimenta y consuela. Tú, Palabra del Dios vivo, renueva en la Iglesia el ardor misionero, para que todos los pueblos lleguen a conocerte, verdadero Hijo del hombre, único Mediador entre el hombre y Dios. Gloria y alabanza a ti, Oh Cristo, ahora y por siempre.
Amén.
Juan Pablo II
Tomado de:
Gil Miguel Ángel, Iniciarse como catequista (Temas básicos de formación, CCS, noviembre 2000
Niñez
Taller # 3
Estos talleres están diseñados para desarrollarse con niñas y niños de postcomunion. Aunque no necesariamente tiene que ser un grupo que haya tenido en conjunto la experienca sacramental.
Vive en Grupo Unido
Los seres humanos estamos hechos para vivir unidos unos con otros. Solos podemos muy poco. Necesitamos vivir en grupo para desarrollarnos, conocernos, tener amigos y ser felices.
Pero no vale cualquier grupo, ha de ser un grupo unido, donde todos estén unidos por la amistad y el amor mutuo, donde todos sean aceptados y queridos tal como son y puedan aportar sus cualidades, sus diferencias, sus ideas, sus cosas, su forma de ser, para enriquecer al grupo.
Un grupo donde nadie sobra porque todos son necesarios e imprescindibles.
Así es como Jesús quiere que llegue a ser el grupo de los cristianos.
El cristiano está llamado a vivir así.
Pero un grupo unido no se consigue de la noche a la mañana. Debe construirse día a día y vencer muchos obstáculos. Y es que son muchas las cosas que pueden destruirlo: el egoísmo, las peleas, las burlas, las mentiras, etc.
Pero son también muchas las cosas que lo construyen y favorecen su unidad: la amistad, el respeto, el diálogo y la escucha, el compartir, la alegría, la bondad, etc.
Si quieres que tu grupo sea un grupo unido, al estilo de Jesús, en este tema encontrarás un camino para lograrlo.
Juego: Construyendo un grupo unido
El modelo del carton del juego les será enviado por correo electrónico.
CASILLAS1 Alegría: Alegrar a todos con un chiste o cantar o silbar una canción para que la reconozcan.
2 Ayudarse: Conseguir: 3 pelos, 1 pañuelo, 3 zapatos y 1 cinturón que no sean de ustedes, y hacer 1 avión y 2 barcos de papel. Todo ello en 3 minutos. (El animador podrá añadir más objetos)
3 Paz: Siempre que se caiga en ella habrá que dar la paz a todo el grupo.
4 Amistad: Avanzar 4 casillas porque son amigos y hacer la prueba que toque.
5 Perdón: Hacer una escenificación en la que haya una ofensa y luego se pida perdón. (Duración mínima 2 minutos)
6 JESÚS: Con él se adelanta. Ir hasta la siguiente casilla donde ponga Jesús y volver a tirar.
7 Limpiar grupo: Escribir en un papel 2 actitudes o comportamientos que rompen la unidad de un grupo. Arrugar el papel y encestarlo en una papelera que esté a 10 pasos de distancia.
8 Construir grupo: Decir 3 síntomas que demuestran que un grupo está unido.
9 Reto 1°: Entre todos mantener un globo en el aire sin moverse del sitio. (Duran te 2 minutos)
10 Puente: Ir a la casilla 30 y aprender 3 números de teléfono de compañeros. Si no los memorizan se vuelve a la casilla 10. (4 minutos). Si se cae en la casilla 30 se hará lo mismo.
11 Bomba: En el momento en que se caiga aquí, todos a la vez simularán la explosión de una bomba. Los insultos son como una bomba contra la unidad, por ello tu equipo estará una ronda sin jugar por haber caído aquí.
13 Confianza: Con los ojos vendados, uno del equipo hará un recorrido con obstáculos guiado sólo por la voz de un compañero que estará lejos de él. (Dos minutos)
14 Colaborar: Recomponer un rompecabezas de 15 piezas en el que esté escrita la frase: El grupo, unido, jamás será vencido. (Un minuto de tiempo)
18 Compartir: Decir tres cosas que ustedes podrían compartir con los compañeros.
20 Conocerse: Decir el nombre (y apellidos) de todos los del grupo con los ojos cerrados.
22 Reto 2°: Todos se pondrán en fila y cogerán la pierna izquierda al de delante. Hecho esto, intentarán avanzar todos juntos, sin perder el equilibrio, dando al menos 6 pasos. (Dos minutos)
24 Compromiso: ¿Qué se comprometen a dar de ustedes mismos al grupo? (Contestan...)
27 Escuchar: De espaldas a todos, deberían identificar la voz de sus compañeros que imitarán cada uno a animales diferentes. (Tres minutos)
31 Reto 3°: Entre todos, y siguiendo un turno, decir 50 palabras que empiecen por (a,b,c... según elija el animador). No se pueden repetir palabras ni pasar a otro compañero si al que le tocaba no le sale ninguna. (Hay dos minutos de tiempo)
32 Calavera: Las peleas son la muerte de la unidad de un grupo, por ello retrocederán a la casilla de Salida para volver a empezar.
35 Solidario: Se unirán al equipo que va en segunda posición y llegarán juntos hasta el final.
36 Grupo Unido: Esperarán ahí hasta que lleguen todos los equipos.
Reglas• Hay pruebas en las que aunque caiga un equipo deberán participar todos los demás equipos. (Por ejemplo, los Retos)
• Si el equipo no supera una prueba, retrocederá dos casillas.
• Si un Reto no es superado por el grupo, el equipo que cayó en él no retrocederá dos casillas.
• No se pueden repetir las contestaciones de equipos que cayeron antes en la misma prueba.
Al final del juego comentamos
1. ¿Qué cosas hacen que un grupo funcione? Y cuáles hacen que se deshaga?
2. ¿En qué grupos has estado antes? ¿Cómo te fue? ¿Qué esperas de este grupo?
3. ¿Cómo has visto al grupo en el desarrollo de este juego? ¿Lo has pasado bien?
4. ¿Qué significado le ves a esta frase: “Lo importante no es llegar los primeros sino llegar juntos”?
DINÁMICA: El bingo de la UNIDAD
Jesús eligió a un grupo de personas para que vivieran siempre con él. Hombres y mujeres le seguían a todas partes y aprendían de él a vivir unidos como hermanos. Hoy también nosotros podemos aprender a vivir unidos como lo hicieron sus discípulos. Fíjate en todas estas palabras que para ellos eran muy importantes para alcanzar la unidad:
Paz Diálogo Compromiso Esfuerzo
Fe Perdón Escuchar Ayuda
Libertad Gratitud Alegría Compañerismo
Confianza Ilusión Sacrificio Solidaridad
Respeto Amistad Optimismo Organización
Compartir Fidelidad Amor Participación
Acogida Generosidad Responsables Comunicarse
Desprendidos Aceptación Bondad Sinceridad
Colaboración Fraternidad Superarse Servicio
Igualdad Tolerancia Entrega Verdad
Después de que el animador te aclare el significado de estas palabras, escribe en un cartón de bingo (Una tabla que puede ser de 6 columnas x 3 filas) las diez palabras que para ti son más importantes para que haya unidad en tu grupo, y que tú te comprometerás a hacer posible. Luego dirás al grupo por qué razón las has escogido.
Hecho esto, podrán jugar al bingo de la UNIDAD. Las 40 palabras se escribirán en pequeños papeles y se pondrán en una bolsa. El animador las irá sacando y nombrando. Si la que dice está en tu cartón, la tachas. Cuando completes una línea con todas tachadas, cantarás línea. Ganarás 5 puntos por línea cantada. Y cuando tengas todas las palabras tachadas, cantarás bingo y ganarás 15 puntos. Se podrá jugar tantas veces como quieras. Pero para ello tendrás que hacerte tus propios cartones de bingo.
CUENTO: Un equipo en la selva
Había una vez un león que era el Rey de la selva. Era un Rey justo que siempre buscaba el bien de su pueblo. Un día se le ocurrió una brillante idea. Formar un equipo de fútbol para jugar con los países vecinos y pasar lo bien. Así que rápidamente fue por la selva para elegir a sus jugadores.
Pasó por una pradera y vio a una jirafa. Pensó que jugaría muy bien de cabeza y la fichó para el equipo. Luego vio a un oso enorme que haría muy bien de portero y también lo fichó. Vio una gacela y un leopardo corriendo veloces como un rayo y pensó que serían los mejores delanteros para el equipo y los eligió. Y así fue escogiendo a sus jugadores según veía sus cualidades. A los monos y al tigre para ocupar el centro del campo. Un elefante y un rinoceronte para la defensa. Una liebre para volantes. Al final, después de mucho buscar, consiguió completar un equipo con once jugadores.
Pero el primer día de entrenamiento fue un desastre. El leopardo quería comerse la gacela. El oso quería atrapar a los monos. El elefante y el rinoceronte no paraban de pelearse. La liebre huía a toda prisa del tigre. Aquello no podía seguir así. El Rey, que era el entrenador, pitó muy fuerte su silbato y les hizo parar. Se había dado cuenta de que no se querían entre ellos por ser diferentes unos de otros.
Así que, antes de enseñarles a jugar al fútbol, les enseñó a convivir juntos, en paz para respetarse y aceptarse tal como eran. Si no, el equipo no funcionaría. Después de muchos días de entrenarse sólo en esto, llegaron a ser grandes amigos.
Entonces es cuando empezaron a jugar a fútbol. Y se lo pasaron tan bien aprendiendo este deporte, que llegaron a ser uno de los mejores equipos. Todo el mundo, al verles jugar, se admiraban de lo bien que lo hacían. Y cuando les preguntaban por qué jugaban tan bien, ellos con testaban:
—Porque somos buenos amigos y cada uno aporta al equipo lo mejor que sabe hacer.
Pro puesta de trabajo
1. Para dialogar juntos
1. ¿Por qué el rey león elige a sus jugadores con cualidades diferentes? ¿No sería mejor que todos fueran iguales para que el equipo fuera perfecto?
2. ¿Por qué el primer día de entrenamiento fue un desastre?
3. ¿Cómo crees que el entrenador les enseñó a convivir juntos y en paz? Imagínate y di cómo pudo ser el entrenamiento que les hizo hacer el rey león para que, al final, acabaran siendo gran des amigos.
4. ¿Dónde estaba su secreto para jugar tan bien?
5. ¿Crees que esto se podría aplicar a tu grupo? ¿De qué manera?
6. ¿Qué podrías aportar al grupo para que cada vez estuviera más unido?
7. ¿Cómo te gustaría que fuera el grupo donde estás? ¿Cómo lograrlo?
2. Lectura interactiva
Ahora el animador leerá el cuento y cuando diga una palabra clave todo el grupo deberá hacer rápidamente lo que corresponda sin equivocarse. Se trata de ver cómo estamos de compenetrados y sincronizados para hacer algo juntos.
PALABRAS CLAVE
Equipo: Cogerse de la mano, haciendo un corro y saltar todos a la vez.
Animales: Según el animal que se diga todos deberán hacer lo siguiente:
León: Hacer un rugido muy fuerte.
Jirafa: Subirse a la silla y estirar la cabeza.
Oso: Caminar pesadamente abriendo mucho la boca.
Gacela: Dar tres saltos en el sitio.
Leopardo: Correr un “sprint” sin moverse del sitio.
Monos: Imitar los sonidos y movimientos que hacen.
Tigre: Dar dos zarpazos al aire.
Elefante: Imitar con el brazo el movimiento de su trompa.
Rinoceronte: Ponerse a cuatro patas.
Liebre: Simular un quiebre de fútbol.
Jugar (y derivados): Dar dos palmadas y con un compañero o compañera cercana.
(Variantes: Leer el cuento sin leer las palabras clave y sustituirlas por el gesto. El que falle se elimina.)
3. El eslogan
Elijan un eslogan que identifique a su grupo y escríbanlo con letras grandes en una cartulina para colgar en su sala. Luego, en otra cartulina, pónganse de acuerdo para escribir los diez mandamientos del grupo unido.
4.Escenificar cuento
Se repartirán los personajes y se escenificará el cuento mientras el animador lo va leyendo. Con cartulinas y gomas elásticas, cada uno se fabricará la careta de su animal. Aquí están los modelos para las caretas. Podrán repetirse personajes para que todos puedan participar.
Explorando la Biblia
Los cristianos estamos llamados a vivir en comunidad, en grupo unido. Un grupo donde todos nos queremos como hermanos; donde cada uno aporta las riquezas que Dios le ha dado para bien de todos; un grupo donde todos somos necesarios e importantes; donde todos tenemos una tarea a realizar
Mc3,13-19
Jn 13, 34-36
Jn 17, 21
Hch 2, 46-47
Rm 12, 3-13
1 Co 1, 10
Ef 4, 1-3
1P 3, 8-9
JUEGO: El Tiempo es oro
El grupo se dividirá por equipos de dos o tres personas. Cada equipo tendrá una o dos biblias (es importante que tengan la misma traducción). El animador dará 6 minutos para que todos busquen y señalen en sus biblias las citas bíblicas del juego. Los equipos que consigan hacerlo en este tiempo sumarán tres puntos a sus marcadores.
El juego consiste en lo siguiente: cada equipo elegirá dos versículos sueltos de entre todas las citas que hay, y los escribirá textualmente en una hoja, indicando exactamente su cita (ej: Ef 4, 3). Podrán escoger otros dos de reserva por si durante el juego ven que otro equipo ha elegido uno de los suyos, aunque no sería problema el repetirlo.
Por turnos, un equipo leerá un versículo de los que ha elegido y los demás equipos tendrán minuto y medio de tiempo para identificarlo. Cuando lo hayan encontrado, escribirán en una hoja la cita exacta del versículo (ej.: Ef 4, 3) y rápidamente se la entregarán al animador. La primera hoja de las entregadas al animador dentro del tiempo, y que esté correcta, ganará cinco puntos para el equipo.
Para reflexionar
Ahora cada equipo elegirá, de las nueve citas anteriores, aquella que expresa mejor lo que ellos han visto, aprendido y descubierto en este tema. La leerán al grupo y dirán por qué razones la han escogido. Después, entre todos, elegirán el versículo que querrían hacer realidad en su grupo.
Para terminar
Ahora vamos a valorar lo realizado en este taller. Volverán a leer la introducción del principio y, teniendo en cuenta lo que allí se dice, revisarán todas las actividades que hayan hecho
Se trata de ver qué han descubierto o aprendido en cada apartado del taller y cómo lo han puesto en práctica a lo largo de todas las reuniones de grupo Rellenarán estos apartados todos Juntos.
JUEGO: Nos ha servido para descubrir...
DINÁMICA: Gracias a ella hemos reflexionado sobre...
CUENTO: Nos ha servido para...
BIBLIA: La Palabra de Dios nos ha dicho que...
1. ¿Cómo han ido las reuniones de grupo? ¿Cómo se han sentido en ellas?
2. ¿En qué nos ha ayudado el tema de este taller a mejorar como grupo?
3. ¿En qué cosas te ha ayudado a mejorar personalmente este taller?
4. ¿Cómo hemos llevado a la práctica el tema del taller en cada una de nuestras reuniones de grupo? ¿Y fuera del grupo?
5. ¿Qué frase piensas que le querría decir Jesús al grupo como resumen de todo lo visto?
Acabamos haciendo un momento de oración para poner en manos de Jesús todo lo que hemos vivido en este taller. Para prepararlo, elegirán entre todos una de las citas que más les haya gustado del apartado “Explorando la Biblia”.
Luego cada uno escribirá una oración o carta a Jesús dándole las gracias por algo que haya descubierto en el taller, o para pedirle alguna cosa que tenga relación con lo visto en el grupo, o que necesiten en estos momentos, o bien para decirle cualquier cosa que les nazca del corazón, porque la oración no es otra cosa que hablar desde la intimidad con nuestro amigo Jesús.
Prepararán también el lugar donde van a hacer la oración, colocando una imagen de Jesús o una cruz a la que todos puedan mirar. Pueden poner también a sus pies una Biblia abierta como signo de que Jesús está presente y quiere hablar personalmente con ustedes. Y cualquier otro signo que crean necesario para su momento de oración.
Esquema de la oración
1. Música de fondo para hacer silencio interior.
2. Nos ponemos mentalmente en la presencia de Jesús.
• El animador leerá esta frase de Jesús: «Allí donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». (Mt 18, 20)
• Breve momento de silencio para sentirse junto a Jesús. Mirarle con los ojos del corazón...
3. Lectura de la cita bíblica escogida.
• Momento de silencio en el que si alguien quiere podrá comentar lo que le ha querido decir Jesús con esa lectura.
4. Leer las oraciones o cartas hechas anteriormente.
5. Rezar todos el Padrenuestro cogidos de la mano.
6. El animador concluirá haciendo una oración final.
Tomado de: Navarro José Real, El Tesoro del cristiano, Talleres para el tiempo de Postcomunion, CCS, 2001
Para los centros de estilo salesiano el mes de enero es el mes de San Juan Bosco, “Don Bosco” para todos y para todas.
Aprovechando su fiesta, proponemos una actividad relacionada con él, que puede adaptarse a cualquier otro personaje que deseemos resaltar. Por ejemplo, el 30 del mismo mes, el día de Gandhi (San Gandhi para muchos).
La actividad que proponemos sería realizar un circuito de cuentacuentos en el que se van narrando diversas historias sobre el personaje escogido.
Para desarrollar la actividad propuesta, debemos seleccionar entre 5 y 7 anécdotas o datos biográficos que nos interesa resaltar por los valores que se vivencian en esos relatos, o por ser hechos básicos y claves en la vida del personaje en cuestión.
Una vez seleccionados, deberemos incorporar a esas narraciones datos erróneos o falsos para que los que participantes en el juego sean capaces de descubrirlos.
Con las narraciones preparadas buscamos unos voluntarios y voluntarias que narren con interés las historias preparadas como si fuesen unos buenos cuentacuentos. Lo ideal, sería disfrazarse según la narración escogida y buscar un rincón en el que colocar algún elemento que identifique la acción que se narra.
Los datos erróneos se podrán incorporar, dependiendo de la edad y de la información que se tenga del personaje en cuestión. Pueden ser muchos o pocos, sencillos o complejos, ... o incluso, si es para muy pequeños simplemente con la historia verdadera valdría, para no confundir a destinatarios que desconocen todo de la vida y milagros del personaje seleccionado.
Una vez dispuesto el lugar, el centro educativo, Centro Juvenil, Oratorio, etc., nos situamos siguiendo un orden lógico, si es necesario. Nos colocamos en un círculo imaginario como si fuésemos las horas de un reloj; de esa forma, el grupo que comience en el cuentacuentos número 1 cuando finalice su tiempo pasará sin tropezar con otro grupo al cuentacuentos número 2 y así sucesivamente.
La propuesta es organizar grupos poco numerosos, dependiendo de la edad de los participantes. Cuanto más pequeños menor número para que capten lo mejor posible la historia narrada y no pierdan detalle.
Según el estilo y la veteranía de los “cuentacuentos” se podría incorporar a la narración los propios destinatarios, ayudando en una posible narración escenificada o convirtiéndolos en elementos de la propia narración. Todo es válido para con seguir una mayor implicación de los chicos y chicas.
Cada 10 minutos, cambiamos de cuenta - cuentos, pasando todos los grupos por los distintos cuentacuentos.
A medida que el cuentacuentos va narrando la historia, se le puede interrumpir para indicar si es un error lo que está diciendo en ese momento, o, si se prefiere, al final de la narración se reseñan, entre todos, los errores que se han ido localizan do.
Lógicamente lo que pretendemos es acercar ese personaje, de una forma lúdica, a unos destinatarios que lo desconocen o que lo conocen poco.
Apostar por la narración es apostar por educar con el corazón. A partir de esta experiencia animémonos a seguir contando los mejores «cuentos» a nuestros destinatarios y destinatarias (y que su relajación no nos desanime: es parte de la fantasía).
Xulio C. IGLESIAS
Ourense
Tomado de:
Misión Joven,
Cuaderno Joven, CCS,
Enero – Febrero 2003
CELEBRACIÓN DE INICIO DE CURSO
Mi decálogo al comienzo de un nuevo curso
SIGNO: Decálogo.
POEMA: Educar, de Gabriel Celaya.
PALABRA DE DIOS: Los talentos, Mt 25, 14-30.
ELEMENTOS NECESARIOS:
— Papeles en blanco y bolígrafos.
— Papeles a colores con los dos decálogos.
1. INTRODUCCION
Amigos, amigas, ¿preparados? ¿Dispuestos? Vamos a comenzar un nuevo curso. Y les vamos a ofrecer dos decálogos.
¿Qué es un decálogo? Es un listado de diez leyes o preceptos. Los diez mandamientos de la Ley de Dios, las Tablas de la Ley o simplemente los Mandamientos, este es el decálogo más conocido y oído.
Son unas normas, unos mandamientos para que les sirvan de ayuda.
Escucharemos dos decálogos distintos, ustedes tienen que hacer el suyo. Quédense con aquel o aquellos puntos que cren y les parezcan más importantes. Se los daremos al final por escrito.
Escuchen
2. LECTURAS
• Decálogo para aprobar el curso sin mucho trabajo
1. No traigas nunca el libro a la clase.
2. Pide siempre prestado el bolígrafo.
3. Cuando el profesor explique algo nuevo, piensa en la novia o en el novio o en otra cosa.
4. Vive todos los días pensando en el fin de semana.
5. No hagas nunca los trabajos.
6. En el taller, pasa el rato mirando y acariciando las máquinas, la computadora o la herramienta que tengas en las manos.
7. No hagas caso nunca de lo que diga el profesor o profesora.
8. En casa, no abras ningún libro de ninguna asignatura.
9. Acuéstate tarde porque has estado de juerga.
10. Si alguna vez se te ocurre o pasa por la cabeza estudiar o trabajar, rechaza esa idea como mala y ponte a descansar.
Amigo, amiga, no te quepa la menor duda, cumpliendo bien estos diez puntos, aprobarás el curso y todo irá bien y además sin haber haberte esforzado mucho.
¡Enhorabuena si te propones cumplir este decálogo desde el principio!
• Decálogo para salir bien parado
1. Organízate. Ordena tus cosas. Funcionarás mejor.
2. Colabora. Debemos mantener, mejorar y sacarle partido a los materiales que tenemos.
3. Aficiónate a la lectura. Mucha televisión te distraerá, no te va a costar; leer sí te costará. El saber leer te llevará al éxito en los estudios.
4. Sé responsable. Esfuérzate y da tu propia respuesta a las ofertas de estudio y de trabajo de los profesores.
5. llusiónate. Mira siempre adelante. Con ilusión todo te será más fácil y será un buen motor para avanzar con ganas.
6. Sé buen compañero, sé buena compañera. Amable, cariñoso y atento.
7. Utiliza los medios, libros, bolígrafos. No vale decir: “Se olvidó”.
8. Ten buenos modales. Usa palabras educadas.
9. Respeta la vida. Apréciala y que se vea que es así en personas, animales y plantas.
10. Procura siempre hacer bien las cosas. Te sentirás mejor y te irás superando y estarás satisfecho y contento de ti mismo. Te auto- estimarás y esto va a ser la base de tu superación en todo.
Suerte, amigo, suerte, amiga. Si te haces con este decálogo o similar, seguro que todo irá bien. Al final, recogerás buenos frutos y no sólo calabazas.
3. POEMA
Los profesores, maestras y maestros, acompañantes en tu camino, queremos participar activamente con ustedes, de ahí que nos ayude este poema de Gabriel Celaya; estos son nuestros sentimientos para con ustedes en este comienzo de año.
Debe ser un profesor o profesora quien lo lea, entone o recite.
“Educar es lo mismo que poner un motor a una barca... hay que medir, pesar, equilibrar...
y poner todo en marcha.
Pero para eso
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marinero.., un poco de pirata...
y un poco de poeta...
y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada”.
Gabriel Celaya
4. BREVE COMENTARIO
5. EL DECÁLOGO PERSONAL
Se entrega a cada asistente los dos decálogos por escrito, un papel en blanco y un bolígrafo para que cada uno ponga en un papel uno o varios puntos de los decálogos dados u otros puntos creativos que le servirán como ayuda ante el nuevo curso que comienza. Es importante que cada participante cree un decálogo propio.
6. OFRENDA DE LAS BUENAS INTENCIONES
Quien desee, deja sobre la mesa central o altar lo escrito en el papel en blanco. El animador puede leer algunos de los papeles y hacer un breve comentario, animando a los presentes.
7. ORACIÓN DE LA COMUNIDAD
— Por las y los jóvenes del mundo, a los que se les brinda una nueva oportunidad de estudio, para que la aprovechen.
Roguemos al Señor.
— Por aquellas personas que nunca han tenido ni vuelven a tener facilidades para poder estudiar.
Roguemos al Señor.
— Para que todos los presentes, aprovechemos los días de trabajo y estudio que se nos brindan. Para que asimilemos el alimento de este curso escolar.
Roguemos al Señor.
— Por todos nosotros para que al final del curso que comienza nos encontremos satisfechos y contentos por haber aprendido y haber visto nuevos horizontes.
— Para que estemos siempre dispuestos a adquirir nuevos conocimientos, aún cuando seamos adultos y creamos que ya hemos aprendido suficiente.
Roguemos al Señor.
8. BENDICIÓN
PRESIDENTE: Que Dios Padre - Madre los bendiga y dé fuerza en estos comienzos.
TODOS: Amén.
PRESIDENTE: Que Jesucristo, Hijo de Dios, los bendiga y les dé valor para seguir la tarea que se les encomienda.
TODOS: Amén.
PRESIDENTE: Que el Espíritu de Dios los bendiga y les dé sus dones, en especial el de sabiduría y ciencia, para cumplir bien la misión que comienzan.
TODOS: Amén.
PRESIDENTE: La bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.
TODOS: Amén.
DESPEDIDA
Con alegría, valor y buen ánimo; pueden ir en la paz del Señor.
ANEXOS
DOCUMENTO I
Decálogo: sólo para listos.
Siempre ha sido así
— Tú a lo tuyo, y los demás; allá ellos.
— No seas generoso, que te arrepentirás.
— Dialoga, pero salte con la tuya.
— No te sacrifiques, que se reirán de tí.
— Procura no mentir, pero no digas toda la verdad.
— Cuando te toque dar a ti, calcúlalo bien.
— No escuches a los tontos, sólo dicen tonterías.
— No te compliques la vida, no merece la pena meterse en líos.
— No seas iluso, todos hacen lo mismo, aprovéchate siempre de los demás.
— Otros viven mejor que tú; que empiecen ellos a compartir contigo.
DOCUMENTO II
Debemos escuchar a los jóvenes
Si queremos ser sinceros y realistas, los adultos tenemos que confesar que no nos resulta fácil hablar de los jóvenes y, menos todavía, hablar a los jóvenes. Tenemos relación con ellos, pero no podemos vivir día a día en nuestra propia carne sus problemas, inquietudes e interrogantes.
Sus preguntas y planteamientos nos resultan, con frecuencia, concertantes. Sus críticas nos inquietan. Sentimos la tentación de juzgar sus actitudes y enjuiciar su conducta, antes de haber escuchado atentamente sus interpelaciones. Es el riesgo que corre todos los adultos cuando nos acercamos al mundo complejo y apasionante de la juventud.
Y, sin embargo, creemos con sinceridad que su voz debe escucharse. La juventud es el sector en el que mejor y más drásticamente se reflejan las profundas mutaciones, crisis y contradicciones que vive nuestra sociedad contemporánea. Al mismo tiempo, los jóvenes son los que con más audacia expresan las preocupaciones y problemas más hondos que afectan hoy a la humanidad.
El fenómeno juvenil es el reto más fuerte para una sociedad y para una Iglesia que deseen enfrentarse lúcidamente al futuro. Ese futuro no se hará sin ellos. Los jóvenes son, sin duda, el potencial más rico en posibilidades, promesas y esperanzas para nuestro porvenir.
Muchos discrepamos de ciertas actitudes de la juventud de hoy, pero también, si somos sinceros, debemos reconocer que encontramos en los mismos, motivos serios para cuestionarnos.
DOCUMENTO III
Dichos significativos sobre la educación
— La peor forma de recompensar al maestro es seguir siendo siempre discípulo.
— Dos cañas beben de un mismo arroyo, una está vacía, la otra es una caña de azúcar.
— No basta con desarrollar la inteligencia; más importante es formar el carácter y educar la sensibilidad del corazón.
— Es educador de jóvenes aquella persona que les ofrece caminos hacia lo invisible.
— No se enseña lo que se sabe, ni se enseña lo que se dice; se enseña lo que se hace.
— Educar es un arte difícil y delicado integrado con un poco de ciencia, más paciencia, mucho de buen sentido y sobre todo mucho amor.
Tomado de:
Burgui José Miguel, Celebraciones del Signo, CCS, 2001
DINÁMICAS
1.- CHINA
No es difícil extraviarse en los cientos de salas y salones que constituyen el Palacio Imperial de China, no sólo para quienes lo visitan ocasionalmente, sino incluso para quienes llevan años al cuidado de la suntuosa morada imperial. Para resolver este inconveniente, hay decenas de hilos de color que unen sus múltiples zonas. Quien desea ir al «Salón de los Cien Cuadros», por ejemplo, no tiene más que seguir el hilo amarillo; el que va a la biblioteca no debe perder de vista el azul, y así sucesivamente. Para seguirlos en la obscuridad de la noche, los hilos se distinguen también por su grosor. Como afirma un sabio dicho chino, “si Pelsin el Empeladol quiele dalse una vuelta poi el palacio, debe seguil algún hilo y cami nal despacio”
Sólo para ir a la cocina hay un método más adecuado: dejarse guiar por el olfato y seguir el delicado aroma de los sabrosos platos que preparan los cocineros imperiales.
Jugadores: Los que se quiera. Un coordinador o coordinadora de juego.
Cosas necesarias: Una cinta de tela para vendar, sucesivamente, a los jugadores. Un ovillo de cuerda. Otras cuatro o cinco cuerdas que se distingan de la precedente por su grosor. Varios hilos de lana.
Preparación: El director traza, con la cuerda del ovillo, un recorrido de cien metros, en el que abunden las vueltas y revueltas, así como los obstáculos que dificulten la marcha.
A continuación une, a la cuerda larga, las cuerdas de diverso grosor y los hilos de lana, de modo que formen una serie de cruces que hagan difícil el recorrido a los jugadores.
Reglas: El coordinador (a) venda, sucesivamente, a los jugadores y los lleva al principio del recorrido, que deben hacer en el menor tiempo posible, siguiendo la cuerda y sin abandonarla nunca.
La cuerda puede estar a diversas alturas, dar tres vueltas alrededor de un obstáculo, pasar debajo de otra, etcétera.
Es posible que haya que caminar de puntillas para llegar a ella o tener que arrastrarse por el suelo: lo importante es no perder el camino.
Al llegar al cruce con otras cuerdas, los jugadores estarán muy atentos a no confundirse y seguir siempre la misma, sin dejarse engañar por las demás.
Gana: El jugador que menos tarda en hacer el recorrido.
2.- LA RAMPA DE LANZAMIENTO
Para lanzar un misil al espacio, hace falta una torre sólida donde pueda sostenerse mientras le llega la hora de partir. Apenas termina la cuenta atrás, el misil se deshace del férreo abrazo de la torre y vuela veloz hacia el cielo. Al cabo de unos minutos, las partes del misil que le han dado el impulso inicial se desprenden, y la nave espacial, libre de tanto peso, abandona el campo de gravitación terrestre y comienza su aventura por el espacio. Hace algún tiempo la pequeña nación de “Patakrash” decidió mandar al espacio su propio misil; pero la rampa de lanzamiento de misiles de “Patakrash” es frágil; por lo que sus técnicos se vieron obligados a correr de uno a otro lado para mantenerla de pie.
Jugadores: De diez a veinte, más una coordinadora o coordinador de juego. Cosas necesarias: El mango de una escoba.
Preparación: Las y los jugadores (los técnicos espaciales) forman un círculo muy abierto alrededor del mango (el misil de la pequeña nación de Patakrash), que mantiene de pie en el suelo el coordinador (a) (la rampa de lanzamiento).
Reglas: El coordinador (a) llama por su nombre a un jugador (el técnico que en aquel momento atiende la rampa de lanzamiento); simultáneamente suelta el mango, que debe recoger al vuelo el jugador en cuestión, sin dejar que toque tierra.
Después toma de nuevo el mango, manda a su sitio al jugador y llama a otro, y así sucesivamente.
Se sanciona a quien lo deje caer.
El director procurará no interponerse entre el mango y el jugador; también estará atento a que todos los jugadores intervengan el mismo número de veces.
Gana: El técnico que tiene menos fallos (el jugador que termina el juego con menos sanciones).
3.- EL ARBOL GENEALÓGICO
El sueño, más o menos confesado, de muchos hombres de ciencia es reconstruir pieza a pieza el árbol genealógico de los grandes dinosaurios. ¿Cómo eran los antepasados del feroz tiranosauro? O ¿quiénes son los descendientes del manso diplodoco? Con el paso de los años se ha encontrado respuesta a muchas preguntas pero todavía faltan no pocos anillos en la larga cadena de la evolución.
Jugadores: Los que se quiera, controlados por un coordinador o coordinadora que tenga ganas de escribir.
Cosas necesarias: Papel, lápiz y diccionario para cada jugador.
Preparación: El director escribe, para cada jugador, una lista de diez palabras que respondan a las exigencias del juego (exigencias que obedecen a las reglas que se dan más abajo).
Para evitar errores, las diez palabras se tomarán del diccionario del jugador, y no de otro cualquiera.
Reglas: Los jugadores buscan en su diccionario las diez palabras que le han asignado. Junto a cada una de ellas, escribirá la que le sigue en el diccionario.
Leyendo, una tras otra, las cuartas letras de las diez palabras que ha escrito, obtendrá la palabra final, que comunicará al director.
A fin de evitar que un jugador intente hacer su trabajo sin buscar las palabras en su diccionario, conviene que el director controle, no sólo la exactitud de la solución final, sin también la lista de las palabras escritas por el ganador (el estudio de un árbol genealógico requiere mucha exactitud y no meras aproximaciones...).
Gana: El jugador que primero comunica al director la solución exacta, corroborada por la lista de las diez palabras de las que ha sido obtenida.
4.- DELICIA DEL PALADAR
En medio del lago “Agua en Boca” hay una isla, defendida por una serie de puntiagudos escollos. En ella vive el último vástago de la familia “Del Paladar”, la joven y golosa “Delicia”, cocinera de destreza legendaria.
Los habitantes de las poblaciones que rodean el lago han intentado varias veces desembarcar en la isla para saborear los exquisitos platos de tan inefable cocinera; pero hasta ahora los escollos siempre han acabado con las embarcaciones y puesto en peligro las vidas humanas. A la gente, pues, no le queda más solución que merodear por los alrededores de la isla para disfrutar, al menos, del aroma que sale de la cocina de “Delicia del Paladar”.
Jugadores: Dos o más equipos de ocho jugadores.
Cosas necesarias: Una sábana por equipo. Una silla (la isla de “Delicia”).
Preparación: Todos los jugadores (los habitantes de las poblaciones que rodean el lago) se ponen en la línea de salida (la orilla del lago de “Agua en Boca”).
Cuatro miembros de cada equipo hacen de primeras embarcaciones, estrechándose uno contra otro y rodeando a su grupo con una sábana. Los dos extremos opuestos de la sábana deben estar juntos; por tanto, sólo se juntan lo estrictamente necesario.
Reglas: Cuando se dé la señal, salen las embarcaciones, cruzan rápidamente el campo de juego (el lago), dan vueltas en torno a la “silla isla” y vuelven atrás.
Si la embarcación hace agua (es decir, se separan los extremos de la sábana), hay que detenerse y obstruir la vía de agua (juntando los lados) antes de seguir la navegación.
Una vez en la orilla, dos miembros de la tripulación desembarcan para dejar su sitio a dos compañeros que todavía no han hecho la travesía.
Se sale de nuevo para dar otra vuelta alrededor de la isla.
Gana: El equipo que primero logra la travesía de todos sus jugadores.
Tomado de:
Giacone Elio/ Schiavetta Massimo
Un juego al día 1
CCS, 2001
CATEQUISTAS
Dios sale a nuestro encuentro
La revelación histórica del Plan de Dios sobre el hombre y sobre el mundo es la revelación gratuita del misterio profundo del ser de Dios en Nuestro Señor Jesucristo En esta revelación, el hombre encuentra respuesta a las preguntas mas fundamentales que se hace Preguntas que buscan el conocimiento de Dios y el sentido de la vida del hombre sobre la tierra. Preguntas sobre la existencia, los enigmas de la vida, de la muerte y del destino de la humanidad. Con la revelación podemos alcanzar un conocimiento cierto de Dios, del hombre y del mundo.
DIOS REVELA SU MISTERIO AL HOMBRE
En el hombre existe un desequilibrio constante. Por una parte tiene el deseo irrenunciable de felicidad y, por otra parte, la incapacidad de alcanzarla por sus solas fuerzas. La búsqueda ansiosa de la felicidad es la huella existente de Dios en lo más íntimo de nosotros mismos: Todo hombre resulta para sí mismo un problema no resuelto, percibido con cierta oscuridad.
Nadie en ciertos momentos, sobre todo en los acontecimientos más importantes de la vida, puede escapar del todo al interrogante referido. A este problema sólo Dios da respuesta plena y totalmente cierta: Dios, que llama al hombre a pensamientos más altos y a una búsqueda más humilde de la verdad (GS 21).
Dios mismo ha puesto ese deseo en el fondo de nuestro espíritu. A través de esa huella, Dios nos atrae hacia sí para que lo busquemos con sincero corazón, pues Quería que lo busca sen a Él, a ver sí, al menos a tientas, lo encontraban; aunque no está lejos de ninguno de nosotros, pues en Él vivimos, nos movemos y existimos (Hch 1 7,2 7-28).
San Agustín fue un hombre que buscaba a Dios con sinceridad. En el año 386 recibió la gracia de creer en Jesucristo. En su libro Las Confesiones dice: “Buscaba el camino y no lo encontraba. Hasta que penetré en mi interior y, al entrar, ví, con los ojos del alma, una luz extraordinaria. Tú estabas dentro de mí y yo te buscaba fuera”.
A pesar de la capacidad del hombre de llegar a conocer a Dios, principio y fin de todas las cosas, mediante la luz de la razón, Dios ha querido salir de su ocultamiento y revelar el misterio profundo de su Ser pues, el hombre, con sus solas fuerzas naturales, no hubiera alcanzado el conocimiento de la vida íntima de Dios si el mismo Dios no hubiera salido desde siempre al encuentro del hombre: éste no puede recorrer el camino hacia Dios si Dios no se encamina antes hacia él (ENF 96).
Dios, en su inmensidad, para revelarse a la persona humana ha seguido una pedagogía divina particular. Se ha servido de palabras humanas y de acontecimientos concretos: Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por etapas para acoger la Revelación sobrenatural que hace de sí mismo y que culminará en la Persona y la misión del Verbo encarnado, Jesucristo (CEC 53).
Al revelarnos Dios su misterio de Amor Trinitario y manifestarnos cuál es su voluntad sobre nosotros, mediante los acontecimientos de la Historia de la Salvación y de las palabras divinamente inspiradas que os acompañan y explican, quiere hacernos a todos los hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle más allá de lo que seríamos capaces por nuestras propias fuerzas: Quiso Dios con su bondad y sabiduría, revelarse a Sí mismo y manifestar el misterio de su voluntad (cf. Ef 1,9): por Cristo, la Palabra hecha carne, y con el Espíritu Santo, pueden los hombres llegar hasta el Padre y participar de la naturaleza divina (cf. Ef 2, 18; 2 P 1,4). En esta revelación, Dios invisible (cf. Col 1, 15; 1 Tm 1,17), movido de amor, habla a los hombres como amigos (cf. Ex 33, 11; Jn 15- 14-15), trata con ellos (cf. Bar 3,38) para invitarlos y recibirlos en su compañía (DV 2).
DIOS SE REVELA EN LA ANTIGUA ALIANZA
La Historia de la Salvación nos recuerda las situaciones por las que ha pasado el hombre, cómo ha superado esas dificultades y nos muestra, de manera especial, cómo Dios ha intervenido en esa historia, siempre en favor del hombre, para salvarlo.
Dios escogió a un pueblo, Israel, para manifestar en él su designio de salvación para todos los pueblos de la tierra: Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones (ls 42,6).
LOS PATRIARCAS: Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige a Abram llamándolo «fuera de su tierra, de su patria, de su casa» (Gén 12, 1), para hacer de él «Abraham», es decir, «el padre de una multitud de naciones» (Gén 17,5): «En ti serán benditas todas las naciones de la tierra» (Gén 12,3) (CEC 59). Fueron grandes patriarcas de Israel: Abraham, Isaac, Jacob y José.
EL ÉXODO: La liberación de la esclavitud en Egipto se convirtió en el acontecimiento salvador más trascendental de la historia del Antiguo Pueblo de Dios. Este hecho es el modelo y la referencia de todas las acciones amorosas de Dios en favor de la salvación de todos los pueblos. Dios estableció con Israel la Antigua Alianza del Sinaí y le dio, por medio de Moisés, su Ley para que le reconociese y le sirviera como el único Dios vivo y verdadero.
LOS JUECES: Cuando el pueblo de Dios entró en la tierra prometida, Dios siguió enviándole hombres que, en su nombre, cuidaron del pueblo en los momentos de peligro y dificultad. Dios estuvo con ellos y jamás les retiró su favor.
LOS REYES: Dios repite a David la gran promesa que hizo a Abrahán. Lo sacó del cuidado de las ovejas para ser jefe de su pueblo Israel y le concedió una dinastía que permanecería por siempre. Con David comienza una dinastía nueva de la que nacerá el Mesías, Jesús, que será llamado (Hijo de David).
LOS PROFETAS: Casi todos los reyes que siguieron a David y a su hijo Salomón rompieron la Alianza con el Señor. Después muchos israelitas abandonaron también al Señor para seguir a los ídolos. Al apartarse de Dios, se mostraron violentos e injustos con los demás. Pero el Señor hizo surgir de en me dio del pueblo a los profetas para seguir manifestando a los hombres su designio de amor y de salvación irrevocable.
EL DESTIERRO: Israel no quiso oír a los profetas y puso su confianza en las fuerzas humanas. Nabucodonosor arrasó el templo, la ciudad y las murallas de Jerusalén y se llevó, cautivos, a Babilonia, a los hombres más capaces e influyentes del pueblo, pero Dios consoló a su pueblo y le prometió hacer con él una Alianza Nueva. Dios liberó a su pueblo en tiempos de Ciro y los judíos volvieron a la patria y reconstruyeron el templo.
LOS SABIOS: Cuando los judíos entraron en contacto con otras culturas paganas, que ponían en peligro la fe de sus más valiosas tradiciones, Dios instruyó a su pueblo por medio de los Sabios israelitas que ayudaron a los judíos a descubrir a Dios en la vida de los hombres de cualquier tiempo, raza y cultura.
Muchos entregaron su vida hasta el martirio por defender su fe en el Único y Verdadero Dios.
LOS POBRES DE YAHVÉH: En la etapa final del Antiguo Testamento, Dios hizo brotar en medio de su pueblo un pequeño “resto”, débil y pobre, que vivía con a confianza sólo puesta en su Señor. Del pequeño pueblo de los pobres de Yahvéh nació María, de la que nació Jesús, el Mesías Salvador.
CRISTO ES LA MANIFESTACIÓN PLENA DE DIOS
Dios llevó a plenitud la historia de su Alianza con los hombres, enviando al mundo a su Hijo único, para establecer con los hombres, de toda raza, pueblo y nación, una Alianza nueva y definitiva: Dios se reveló progresivamente a los hombres, por medio de los profetas y de los acontecimientos salvíficos, hasta que culminó su revelación enviando a su propio Hijo (DGC 40). En Cristo la religión ya no es un ((buscar a Dios a tientas» (cf. Hch 17,27), si no una respuesta de fe a Dios que se revela: respuesta en la que el hombre habla a Dios como a su Creador y Padre; respuesta hecha posible por aquel Hombre único que es al mismo tiempo el Verbo consustancial al Padre, en quien Dios habla a cada hombre y cada hombre es capacitado para responder a Dios. Más todavía, en este Hombre responde a Dios la creación entera (TMA 6).
El Hijo de Dios se hizo uno de nosotros: Renunció a la gloria divina que le correspondía como Dios para hacerse hombre verdadero; por eso se dice que: Se anonadó o se despojó de su rango por nosotros. Esto es: Aceptó las condiciones de vida de aquellos a quienes amaba.
San Clemente de Alejandría lo expresaba así, en el siglo II, en una de sus catequesis: “El Hijo del Hombre vino en persona a la tierra, se revistió de humanidad y sufrió voluntariamente la condición humana. Quiso someterse a las condiciones de debilidad de aquellos a quienes amaba, porque quería poner nos a nosotros a la altura de su propia grandeza”.
Jesucristo es el tesoro escondido y la perla preciosa que el hombre busca con ansiedad para hallar la felicidad completa:
El cristianismo comienza con la Encarnación del Verbo. Aquí no es sólo el hombre quien busca a Dios, sino que es Dios quien viene en persona a hablar de sí al hombre ya mostrarle el camino por el cual es posible alcanzarlo (TMA 6). Cristo es la perla preciosa que el Padre ha entregado gratuitamente al mundo para que se salve por él: Tanto amó Dios a/mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna (Jn 3,16).
San Juan de la Cruz, haciendo alusión a las muchas preguntas que el hombre le dirige a Dios para llegar a conocer misterios y secretos escondidos, pone en boca de Dios las siguientes palabras: “Si te tengo ya habladas todas las cosas en mi Palabra, que es mi Hijo, y no tengo otra, ¿qué te puedo Yo ahora responder o revelar que sea más que eso? Pon los ojos sólo en Él, porque en El te lo tengo dicho todo y revelado, y hallarás en Él aún más de lo que pides y deseas” (Subida al Monte Carmelo, Lib. II, Cap. 22, 5).
En Jesús se ha revelado plenamente al hombre la vocación de todo hombre: Cristo, Redentor del mundo, es aquel que ha penetrado, de modo único e irrepetible, en el misterio del hombre y ha entrado en su corazón: En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado (RH 8).
El encuentro con Jesucristo es la respuesta ofrecida por Dios a todas nuestras preguntas más radicales y a todos nuestros de seos de felicidad: Yo buscaba el camino para adquirir un vigor que me hiciera capaz de gozar de ti, y no lo encontraba, hasta que me abracé al mediador entre Dios y los hombres, el hombre, Cristo Jesús, el que está por encima de todo, Dios bendito por los siglos, que me llamaba y me decía: Yo soy el camino de la verdad y la vida (San Agustín).
EL DIRECTORIO GENERAL PARA LA CATEQUESIS DICE...
La acogida de la revelación de Dios, en su Hijo Jesucristo, es el primer paso para acercarnos a El, amarlo, seguirlo y anunciar lo a los demás. Lee este texto con amor de discípulo y contempla insistentemente a Jesucristo para que por El llegues a conocer el misterio íntimo de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo:
Es tarea propia de la catequesis mostrar quién es Jesucristo: su vida y su misterio, y presentar la fe cristiana como seguimiento de su persona. Para ello, ha de apoyarse continuamente en los evangelios, que “son el corazón de toda la Escritura, por ser el testimonio principal de la vida y doctrina de la Palabra hecha carne, nuestro Salvador”. El hecho de que Jesucristo sea la plenitud de la Revelación es el fundamento del “cristocentrismo” de la catequesis: el misterio de Cristo, en el mensaje revelado, no es un elemento más, junto a otros, sino el centro a partir del cual los restantes elementos se jerarquizan y se iluminan (DGC 41).
CUESTIONES PARA DIALOGAR
1. ¿Qué acontecimientos de la Historia de la Salvación han iluminado tu vida de manera especial? ¿Por qué?
2. ¿Son los Evangelios, corazón de toda la Escritura, el lugar de referencia obligado para la catequesis que realizas? ¿En qué notas que le das importancia y centralidad a la persona de Jesús en la catequesis que impartes?
3. ¿Qué momentos de la vida de Jesucristo te han llevado a conocerlo, amarlo, seguirlo y darlo a conocer más profunda mente?
REFLEXIONA Y PREGÚNTATE
Jesucristo, centro y culmen de toda la Escritura: Col 1,13-20.
1. Contempla a Jesucristo como el único Mediador de la salvación de todos los hombres y examina si ocupa también en tu vida el primer lugar.
2. ¿Vives la verdadera libertad alcanzada en Cristo y lo tienes como el único Señor del cielo y de la tierra, por el que alcanzamos la salvación?
3. ¿Reconoces la mano providente de Dios Padre manifestada en Cristo, por su Espíritu, en los acontecimientos de la historia de la humanidad y en tu propia historia personal?
PARA RECORDAR Y VIVIR
Revelación
Antigua Alianza
Nueva Alianza
Encarnación
Pedagogía divina
Conocimiento
Pobres de Yahvéh
TEN EN CUENTA QUE...
1. Tienes que presentar a Dios en la catequesis como fuente e impulso de todos los valores verdaderos y nobles. De Él nacen y en Él encuentran su plenitud todas las cosas creadas: visibles e invisibles.
2. Es urgente proponer en la enseñanza de la fe, la imagen de un Dios que potencia al hombre desde lo más profundo de su ser, comunicándole su propia vida, creándolo a su imagen y semejanza y llamándolo a la comunión de vida y amor con El, en su Hijo Jesucristo, por el Espíritu Santo.
3. Estudiar la Historia de la Salvación llevará a los que reciben la catequesis a reconocer la presencia viva de Dios en la historia de la humanidad y en su propia historia personal.
4. La Iglesia nunca ha dejado de narrar la historia del amor gratuito de Dios a los hombres que culmina con el envío de su Hijo Unigénito, Nuestro Señor Jesucristo, al mundo y la efusión del Espíritu Santo el día de Pentecostés.
5. Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. En El lo dice todo, no habrá otra palabra más que esta (CEC 65).
ORACIÓN
Jesús, fuerza y sabiduría de Dios, enciende en nosotros el amor por la Sagrada Escritura, donde resuena la voz del Padre, que ilumina e inflama, alimenta y consuela. Tú, Palabra del Dios vivo, renueva en la Iglesia el ardor misionero, para que todos los pueblos lleguen a conocerte, verdadero Hijo del hombre, único Mediador entre el hombre y Dios. Gloria y alabanza a ti, Oh Cristo, ahora y por siempre.
Amén.
Juan Pablo II
Tomado de:
Gil Miguel Ángel, Iniciarse como catequista (Temas básicos de formación, CCS, noviembre 2000
Niñez
Taller # 3
Estos talleres están diseñados para desarrollarse con niñas y niños de postcomunion. Aunque no necesariamente tiene que ser un grupo que haya tenido en conjunto la experienca sacramental.
Vive en Grupo Unido
Los seres humanos estamos hechos para vivir unidos unos con otros. Solos podemos muy poco. Necesitamos vivir en grupo para desarrollarnos, conocernos, tener amigos y ser felices.
Pero no vale cualquier grupo, ha de ser un grupo unido, donde todos estén unidos por la amistad y el amor mutuo, donde todos sean aceptados y queridos tal como son y puedan aportar sus cualidades, sus diferencias, sus ideas, sus cosas, su forma de ser, para enriquecer al grupo.
Un grupo donde nadie sobra porque todos son necesarios e imprescindibles.
Así es como Jesús quiere que llegue a ser el grupo de los cristianos.
El cristiano está llamado a vivir así.
Pero un grupo unido no se consigue de la noche a la mañana. Debe construirse día a día y vencer muchos obstáculos. Y es que son muchas las cosas que pueden destruirlo: el egoísmo, las peleas, las burlas, las mentiras, etc.
Pero son también muchas las cosas que lo construyen y favorecen su unidad: la amistad, el respeto, el diálogo y la escucha, el compartir, la alegría, la bondad, etc.
Si quieres que tu grupo sea un grupo unido, al estilo de Jesús, en este tema encontrarás un camino para lograrlo.
Juego: Construyendo un grupo unido
El modelo del carton del juego les será enviado por correo electrónico.
CASILLAS1 Alegría: Alegrar a todos con un chiste o cantar o silbar una canción para que la reconozcan.
2 Ayudarse: Conseguir: 3 pelos, 1 pañuelo, 3 zapatos y 1 cinturón que no sean de ustedes, y hacer 1 avión y 2 barcos de papel. Todo ello en 3 minutos. (El animador podrá añadir más objetos)
3 Paz: Siempre que se caiga en ella habrá que dar la paz a todo el grupo.
4 Amistad: Avanzar 4 casillas porque son amigos y hacer la prueba que toque.
5 Perdón: Hacer una escenificación en la que haya una ofensa y luego se pida perdón. (Duración mínima 2 minutos)
6 JESÚS: Con él se adelanta. Ir hasta la siguiente casilla donde ponga Jesús y volver a tirar.
7 Limpiar grupo: Escribir en un papel 2 actitudes o comportamientos que rompen la unidad de un grupo. Arrugar el papel y encestarlo en una papelera que esté a 10 pasos de distancia.
8 Construir grupo: Decir 3 síntomas que demuestran que un grupo está unido.
9 Reto 1°: Entre todos mantener un globo en el aire sin moverse del sitio. (Duran te 2 minutos)
10 Puente: Ir a la casilla 30 y aprender 3 números de teléfono de compañeros. Si no los memorizan se vuelve a la casilla 10. (4 minutos). Si se cae en la casilla 30 se hará lo mismo.
11 Bomba: En el momento en que se caiga aquí, todos a la vez simularán la explosión de una bomba. Los insultos son como una bomba contra la unidad, por ello tu equipo estará una ronda sin jugar por haber caído aquí.
13 Confianza: Con los ojos vendados, uno del equipo hará un recorrido con obstáculos guiado sólo por la voz de un compañero que estará lejos de él. (Dos minutos)
14 Colaborar: Recomponer un rompecabezas de 15 piezas en el que esté escrita la frase: El grupo, unido, jamás será vencido. (Un minuto de tiempo)
18 Compartir: Decir tres cosas que ustedes podrían compartir con los compañeros.
20 Conocerse: Decir el nombre (y apellidos) de todos los del grupo con los ojos cerrados.
22 Reto 2°: Todos se pondrán en fila y cogerán la pierna izquierda al de delante. Hecho esto, intentarán avanzar todos juntos, sin perder el equilibrio, dando al menos 6 pasos. (Dos minutos)
24 Compromiso: ¿Qué se comprometen a dar de ustedes mismos al grupo? (Contestan...)
27 Escuchar: De espaldas a todos, deberían identificar la voz de sus compañeros que imitarán cada uno a animales diferentes. (Tres minutos)
31 Reto 3°: Entre todos, y siguiendo un turno, decir 50 palabras que empiecen por (a,b,c... según elija el animador). No se pueden repetir palabras ni pasar a otro compañero si al que le tocaba no le sale ninguna. (Hay dos minutos de tiempo)
32 Calavera: Las peleas son la muerte de la unidad de un grupo, por ello retrocederán a la casilla de Salida para volver a empezar.
35 Solidario: Se unirán al equipo que va en segunda posición y llegarán juntos hasta el final.
36 Grupo Unido: Esperarán ahí hasta que lleguen todos los equipos.
Reglas• Hay pruebas en las que aunque caiga un equipo deberán participar todos los demás equipos. (Por ejemplo, los Retos)
• Si el equipo no supera una prueba, retrocederá dos casillas.
• Si un Reto no es superado por el grupo, el equipo que cayó en él no retrocederá dos casillas.
• No se pueden repetir las contestaciones de equipos que cayeron antes en la misma prueba.
Al final del juego comentamos
1. ¿Qué cosas hacen que un grupo funcione? Y cuáles hacen que se deshaga?
2. ¿En qué grupos has estado antes? ¿Cómo te fue? ¿Qué esperas de este grupo?
3. ¿Cómo has visto al grupo en el desarrollo de este juego? ¿Lo has pasado bien?
4. ¿Qué significado le ves a esta frase: “Lo importante no es llegar los primeros sino llegar juntos”?
DINÁMICA: El bingo de la UNIDAD
Jesús eligió a un grupo de personas para que vivieran siempre con él. Hombres y mujeres le seguían a todas partes y aprendían de él a vivir unidos como hermanos. Hoy también nosotros podemos aprender a vivir unidos como lo hicieron sus discípulos. Fíjate en todas estas palabras que para ellos eran muy importantes para alcanzar la unidad:
Paz Diálogo Compromiso Esfuerzo
Fe Perdón Escuchar Ayuda
Libertad Gratitud Alegría Compañerismo
Confianza Ilusión Sacrificio Solidaridad
Respeto Amistad Optimismo Organización
Compartir Fidelidad Amor Participación
Acogida Generosidad Responsables Comunicarse
Desprendidos Aceptación Bondad Sinceridad
Colaboración Fraternidad Superarse Servicio
Igualdad Tolerancia Entrega Verdad
Después de que el animador te aclare el significado de estas palabras, escribe en un cartón de bingo (Una tabla que puede ser de 6 columnas x 3 filas) las diez palabras que para ti son más importantes para que haya unidad en tu grupo, y que tú te comprometerás a hacer posible. Luego dirás al grupo por qué razón las has escogido.
Hecho esto, podrán jugar al bingo de la UNIDAD. Las 40 palabras se escribirán en pequeños papeles y se pondrán en una bolsa. El animador las irá sacando y nombrando. Si la que dice está en tu cartón, la tachas. Cuando completes una línea con todas tachadas, cantarás línea. Ganarás 5 puntos por línea cantada. Y cuando tengas todas las palabras tachadas, cantarás bingo y ganarás 15 puntos. Se podrá jugar tantas veces como quieras. Pero para ello tendrás que hacerte tus propios cartones de bingo.
CUENTO: Un equipo en la selva
Había una vez un león que era el Rey de la selva. Era un Rey justo que siempre buscaba el bien de su pueblo. Un día se le ocurrió una brillante idea. Formar un equipo de fútbol para jugar con los países vecinos y pasar lo bien. Así que rápidamente fue por la selva para elegir a sus jugadores.
Pasó por una pradera y vio a una jirafa. Pensó que jugaría muy bien de cabeza y la fichó para el equipo. Luego vio a un oso enorme que haría muy bien de portero y también lo fichó. Vio una gacela y un leopardo corriendo veloces como un rayo y pensó que serían los mejores delanteros para el equipo y los eligió. Y así fue escogiendo a sus jugadores según veía sus cualidades. A los monos y al tigre para ocupar el centro del campo. Un elefante y un rinoceronte para la defensa. Una liebre para volantes. Al final, después de mucho buscar, consiguió completar un equipo con once jugadores.
Pero el primer día de entrenamiento fue un desastre. El leopardo quería comerse la gacela. El oso quería atrapar a los monos. El elefante y el rinoceronte no paraban de pelearse. La liebre huía a toda prisa del tigre. Aquello no podía seguir así. El Rey, que era el entrenador, pitó muy fuerte su silbato y les hizo parar. Se había dado cuenta de que no se querían entre ellos por ser diferentes unos de otros.
Así que, antes de enseñarles a jugar al fútbol, les enseñó a convivir juntos, en paz para respetarse y aceptarse tal como eran. Si no, el equipo no funcionaría. Después de muchos días de entrenarse sólo en esto, llegaron a ser grandes amigos.
Entonces es cuando empezaron a jugar a fútbol. Y se lo pasaron tan bien aprendiendo este deporte, que llegaron a ser uno de los mejores equipos. Todo el mundo, al verles jugar, se admiraban de lo bien que lo hacían. Y cuando les preguntaban por qué jugaban tan bien, ellos con testaban:
—Porque somos buenos amigos y cada uno aporta al equipo lo mejor que sabe hacer.
Pro puesta de trabajo
1. Para dialogar juntos
1. ¿Por qué el rey león elige a sus jugadores con cualidades diferentes? ¿No sería mejor que todos fueran iguales para que el equipo fuera perfecto?
2. ¿Por qué el primer día de entrenamiento fue un desastre?
3. ¿Cómo crees que el entrenador les enseñó a convivir juntos y en paz? Imagínate y di cómo pudo ser el entrenamiento que les hizo hacer el rey león para que, al final, acabaran siendo gran des amigos.
4. ¿Dónde estaba su secreto para jugar tan bien?
5. ¿Crees que esto se podría aplicar a tu grupo? ¿De qué manera?
6. ¿Qué podrías aportar al grupo para que cada vez estuviera más unido?
7. ¿Cómo te gustaría que fuera el grupo donde estás? ¿Cómo lograrlo?
2. Lectura interactiva
Ahora el animador leerá el cuento y cuando diga una palabra clave todo el grupo deberá hacer rápidamente lo que corresponda sin equivocarse. Se trata de ver cómo estamos de compenetrados y sincronizados para hacer algo juntos.
PALABRAS CLAVE
Equipo: Cogerse de la mano, haciendo un corro y saltar todos a la vez.
Animales: Según el animal que se diga todos deberán hacer lo siguiente:
León: Hacer un rugido muy fuerte.
Jirafa: Subirse a la silla y estirar la cabeza.
Oso: Caminar pesadamente abriendo mucho la boca.
Gacela: Dar tres saltos en el sitio.
Leopardo: Correr un “sprint” sin moverse del sitio.
Monos: Imitar los sonidos y movimientos que hacen.
Tigre: Dar dos zarpazos al aire.
Elefante: Imitar con el brazo el movimiento de su trompa.
Rinoceronte: Ponerse a cuatro patas.
Liebre: Simular un quiebre de fútbol.
Jugar (y derivados): Dar dos palmadas y con un compañero o compañera cercana.
(Variantes: Leer el cuento sin leer las palabras clave y sustituirlas por el gesto. El que falle se elimina.)
3. El eslogan
Elijan un eslogan que identifique a su grupo y escríbanlo con letras grandes en una cartulina para colgar en su sala. Luego, en otra cartulina, pónganse de acuerdo para escribir los diez mandamientos del grupo unido.
4.Escenificar cuento
Se repartirán los personajes y se escenificará el cuento mientras el animador lo va leyendo. Con cartulinas y gomas elásticas, cada uno se fabricará la careta de su animal. Aquí están los modelos para las caretas. Podrán repetirse personajes para que todos puedan participar.
Explorando la Biblia
Los cristianos estamos llamados a vivir en comunidad, en grupo unido. Un grupo donde todos nos queremos como hermanos; donde cada uno aporta las riquezas que Dios le ha dado para bien de todos; un grupo donde todos somos necesarios e importantes; donde todos tenemos una tarea a realizar
Mc3,13-19
Jn 13, 34-36
Jn 17, 21
Hch 2, 46-47
Rm 12, 3-13
1 Co 1, 10
Ef 4, 1-3
1P 3, 8-9
JUEGO: El Tiempo es oro
El grupo se dividirá por equipos de dos o tres personas. Cada equipo tendrá una o dos biblias (es importante que tengan la misma traducción). El animador dará 6 minutos para que todos busquen y señalen en sus biblias las citas bíblicas del juego. Los equipos que consigan hacerlo en este tiempo sumarán tres puntos a sus marcadores.
El juego consiste en lo siguiente: cada equipo elegirá dos versículos sueltos de entre todas las citas que hay, y los escribirá textualmente en una hoja, indicando exactamente su cita (ej: Ef 4, 3). Podrán escoger otros dos de reserva por si durante el juego ven que otro equipo ha elegido uno de los suyos, aunque no sería problema el repetirlo.
Por turnos, un equipo leerá un versículo de los que ha elegido y los demás equipos tendrán minuto y medio de tiempo para identificarlo. Cuando lo hayan encontrado, escribirán en una hoja la cita exacta del versículo (ej.: Ef 4, 3) y rápidamente se la entregarán al animador. La primera hoja de las entregadas al animador dentro del tiempo, y que esté correcta, ganará cinco puntos para el equipo.
Para reflexionar
Ahora cada equipo elegirá, de las nueve citas anteriores, aquella que expresa mejor lo que ellos han visto, aprendido y descubierto en este tema. La leerán al grupo y dirán por qué razones la han escogido. Después, entre todos, elegirán el versículo que querrían hacer realidad en su grupo.
Para terminar
Ahora vamos a valorar lo realizado en este taller. Volverán a leer la introducción del principio y, teniendo en cuenta lo que allí se dice, revisarán todas las actividades que hayan hecho
Se trata de ver qué han descubierto o aprendido en cada apartado del taller y cómo lo han puesto en práctica a lo largo de todas las reuniones de grupo Rellenarán estos apartados todos Juntos.
JUEGO: Nos ha servido para descubrir...
DINÁMICA: Gracias a ella hemos reflexionado sobre...
CUENTO: Nos ha servido para...
BIBLIA: La Palabra de Dios nos ha dicho que...
1. ¿Cómo han ido las reuniones de grupo? ¿Cómo se han sentido en ellas?
2. ¿En qué nos ha ayudado el tema de este taller a mejorar como grupo?
3. ¿En qué cosas te ha ayudado a mejorar personalmente este taller?
4. ¿Cómo hemos llevado a la práctica el tema del taller en cada una de nuestras reuniones de grupo? ¿Y fuera del grupo?
5. ¿Qué frase piensas que le querría decir Jesús al grupo como resumen de todo lo visto?
Acabamos haciendo un momento de oración para poner en manos de Jesús todo lo que hemos vivido en este taller. Para prepararlo, elegirán entre todos una de las citas que más les haya gustado del apartado “Explorando la Biblia”.
Luego cada uno escribirá una oración o carta a Jesús dándole las gracias por algo que haya descubierto en el taller, o para pedirle alguna cosa que tenga relación con lo visto en el grupo, o que necesiten en estos momentos, o bien para decirle cualquier cosa que les nazca del corazón, porque la oración no es otra cosa que hablar desde la intimidad con nuestro amigo Jesús.
Prepararán también el lugar donde van a hacer la oración, colocando una imagen de Jesús o una cruz a la que todos puedan mirar. Pueden poner también a sus pies una Biblia abierta como signo de que Jesús está presente y quiere hablar personalmente con ustedes. Y cualquier otro signo que crean necesario para su momento de oración.
Esquema de la oración
1. Música de fondo para hacer silencio interior.
2. Nos ponemos mentalmente en la presencia de Jesús.
• El animador leerá esta frase de Jesús: «Allí donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». (Mt 18, 20)
• Breve momento de silencio para sentirse junto a Jesús. Mirarle con los ojos del corazón...
3. Lectura de la cita bíblica escogida.
• Momento de silencio en el que si alguien quiere podrá comentar lo que le ha querido decir Jesús con esa lectura.
4. Leer las oraciones o cartas hechas anteriormente.
5. Rezar todos el Padrenuestro cogidos de la mano.
6. El animador concluirá haciendo una oración final.
Tomado de: Navarro José Real, El Tesoro del cristiano, Talleres para el tiempo de Postcomunion, CCS, 2001
Animacion
Pastoral Juvenil Salesiana Centroamerica
Pastoral Juvenil Salesiana Centroamerica
Animacion
Pastoral Juvenil Salesiana Centroamerica
Pastoral Juvenil Salesiana Centroamerica
viernes, diciembre 19, 2003
Navidad y navidades
(Celebración para Niñas y Niños)
Navidad y las otras navidades.
Objetivos:
— Descubrir que no basta tener cosas para ser feliz, ni puede ser feliz uno solo.
— Llamar la atención sobre la felicidad sencilla y profunda a que nos invita la Navidad.
Mensaje: La felicidad no está en las cosas, sino en ser una persona sencilla, de corazón abierto. Una persona en la que esté presente el espíritu de la Navidad.
Materiales:
— Textos y escenificación.
— Disco o canto de las bienaventuranzas.
Tiempo: Tiempo de Navidad.
Domingo anterior a la Navidad.
1. SALUDO
SACERDOTE: ¿Quién viene a los hombres en Navidad? Jesús es el Señor. Y al Señor cantamos.
2. CANTO: «Jesús es Señor».
3. RITO DEL PERDÓN
— Tú nos amas siempre, y a nosotros nos resulta difícil amarnos.
— Tú nos perdonas siempre, y nosotros no sabemos perdonar.
— Tú nos infundes esperanza, y nosotros renunciamos fácilmente a esperar.
Señor, ten piedad.
4. ORACIÓN
SACERDOTE: Oh Señor, tan cercano a los hombres que vives en cada uno de nosotros. Queremos encontrarte. Ayúdanos a comprender que Tú vives en cada hombre que sufre, que está triste, que está preocupado. Que entendamos que vivir así significa celebrar cristianamente la Navidad. Te lo pedimos a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
/1. LITURGIA DE LA PALABRA
5. DIÁLOGO
SACERDOTE: Vamos a recordar algunos de los anuncios publicitarios de estos días de Navidad: Coca-cola, muñecas...
¿Qué prometen estos anuncios?
— Feliz el que tiene cosas.
— Feliz el que tiene las «mejores» cosas.
— Pero, ¿basta con tener cosas para ser feliz?
6. TESTIMONIOS
TESTIMONIO 1
Convenientemente preparado se escenificará.
Ana es una niña de ocho años. Tal vez tenga alguno más. No lo sé muy bien. Yo conozco muchas niñas como Ana. Tiene un montón de juguetes. Puede prescindir asta de una colección de muñecas de todos los tipos y amaños. Pero Ana piensa y actúa siempre de una manera especial:
—Mis juguetes son míos, y sólo yo juego con ellos. sí lo dice y así lo hace. Otras niñas más pobres del barrio se quedan mirando a Ana y sus juguetes. Les encantaría tener alguna de esas muñecas o que, al menos, Ana se las dejara jugar un ratito. Ana, a cambio, podría contar con su amistad, pero…
Ana se da cuenta de que cada día tiene menos amigas y se pregunta por qué esto. Más de una vez ha llorado diciendo que a ella no la quiere nadie. Y es una pena porque podía ser muy feliz.
— me olvidaba decir que lo que le pasa a Ana y sus juguetes y muñecas también les ocurre a otros ni y no tan niños. En lugar de juguetes y muñecas ellos juegan con otras cosas.
Un narrador cuenta, como quien narra un cuento, la historia de Ana. Cuando llega a: «Mis juguetes son míos y sólo yo juego con ellos», se oye, con claridad y fuerza, la voz de Ana que lo dice. Después sigue la narración. Y se van escenificando todas las acciones que el texto narra. Cuando llega al final: «Ah, se me olvidaba decir,.. », cesa toda la acción y el narrador- —con cierta intención— concluye el texto.
TESTIMONIO 2
con voz en off anteriormente grabada.
Imagínate que te levantas una mañana y encuentras la casa en silencio. Sorprendido, miras una por una todas las habitaciones y las hallas vacías, las camas bien hechas, todo muy limpio y arreglado; pero, allí, en tu casa no hay nadie. Con afán de curiosidad, bajas a la calle y observas que los automóviles están estacionados con normalidad; no parece que haya ocurrido nada extraño; pero te das cuenta de que hay algo raro: no circula ni un solo automóvil, no pasa ni un transeúnte, no se oye ni el más mínimo ruido... La ciudad está tranquila, pero como sin vida, casi muerta. No encuentras a nadie a quien puedas preguntar qué es lo que ocurre...
Regresas a casa, tomas el teléfono y llamas a tu mejor amigo. Oyes la señal en su casa..., pero cuelgas porque del otro lado del auricular NADIE contesta a tu llamada. ¿Cómo te van a contestar si no existe nadie? Creyendo que se trata de un sueño, vuelves a salir a la calle... Todo en el más absoluto silencio y sin movimiento alguno. En tras en una tienda; puedes llevarte todo lo que haya allí, nadie te lo impide... Vas al colegio... y ¡nadie!
Entonces decides tomártelo a broma y te vas con tus amigos, pero, ¿con qué amigos si no existe ninguno? Final mente decides ir a casa de tus tíos, andando claro está, y no encuentras a nadie en el trayecto... Llamas a la puerta y la misma situación: soledad.
Y así un minuto, una hora, un día y otro día...
La parábola de la soledad. Tal vez sea preferible optar por este texto segundo como alternativa al caso de Ana. Se verá en cada caso.
7. REFLEXIÓN
Reflexión breve sobre los testimonios. Insistir en la idea de que lo importante es tener amigos, más que tener cosas, poder hablar con la gente, compartir... No son las cosas las que hacen la felicidad como se ve en el caso de Ana o en el texto de «La parábola de la soledad».
8. LECTURA del evangelio según san Mateo 5,1-10(0 Lucas 6,20-23).
SACERDOTE: Recuerdas aquella ocasión en que un gran grupo de gente sencilla siguió a Jesús. El se encaminó hacia una montaña. Entre la gente había muchos niños y niñas. Cuando todos estuvieron sentados, les miró con cariño y comenzó a decirles:
Audición del canto de las Bienaventuranzas o proclamación del texto bíblico en una de las versiones de Mateo o de Lucas.
¿Han oído lo que dice Jesús? ¿Dice lo mismo que los anuncios? ¿Quién tendrá razón?
Jesús dice que la felicidad no está en las cosas simple mente, sino en ser una persona sencilla, buena, de corazón abierto a todos. Está en ser como niños. Este es el mensaje que Jesús nos trae un año más en Navidad.
Repetimos este mensaje: «Bienaventurados los que son como niños porque de ellos es el reino de los cielos».
(Celebración para Niñas y Niños)
Navidad y las otras navidades.
Objetivos:
— Descubrir que no basta tener cosas para ser feliz, ni puede ser feliz uno solo.
— Llamar la atención sobre la felicidad sencilla y profunda a que nos invita la Navidad.
Mensaje: La felicidad no está en las cosas, sino en ser una persona sencilla, de corazón abierto. Una persona en la que esté presente el espíritu de la Navidad.
Materiales:
— Textos y escenificación.
— Disco o canto de las bienaventuranzas.
Tiempo: Tiempo de Navidad.
Domingo anterior a la Navidad.
1. SALUDO
SACERDOTE: ¿Quién viene a los hombres en Navidad? Jesús es el Señor. Y al Señor cantamos.
2. CANTO: «Jesús es Señor».
3. RITO DEL PERDÓN
— Tú nos amas siempre, y a nosotros nos resulta difícil amarnos.
— Tú nos perdonas siempre, y nosotros no sabemos perdonar.
— Tú nos infundes esperanza, y nosotros renunciamos fácilmente a esperar.
Señor, ten piedad.
4. ORACIÓN
SACERDOTE: Oh Señor, tan cercano a los hombres que vives en cada uno de nosotros. Queremos encontrarte. Ayúdanos a comprender que Tú vives en cada hombre que sufre, que está triste, que está preocupado. Que entendamos que vivir así significa celebrar cristianamente la Navidad. Te lo pedimos a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
/1. LITURGIA DE LA PALABRA
5. DIÁLOGO
SACERDOTE: Vamos a recordar algunos de los anuncios publicitarios de estos días de Navidad: Coca-cola, muñecas...
¿Qué prometen estos anuncios?
— Feliz el que tiene cosas.
— Feliz el que tiene las «mejores» cosas.
— Pero, ¿basta con tener cosas para ser feliz?
6. TESTIMONIOS
TESTIMONIO 1
Convenientemente preparado se escenificará.
Ana es una niña de ocho años. Tal vez tenga alguno más. No lo sé muy bien. Yo conozco muchas niñas como Ana. Tiene un montón de juguetes. Puede prescindir asta de una colección de muñecas de todos los tipos y amaños. Pero Ana piensa y actúa siempre de una manera especial:
—Mis juguetes son míos, y sólo yo juego con ellos. sí lo dice y así lo hace. Otras niñas más pobres del barrio se quedan mirando a Ana y sus juguetes. Les encantaría tener alguna de esas muñecas o que, al menos, Ana se las dejara jugar un ratito. Ana, a cambio, podría contar con su amistad, pero…
Ana se da cuenta de que cada día tiene menos amigas y se pregunta por qué esto. Más de una vez ha llorado diciendo que a ella no la quiere nadie. Y es una pena porque podía ser muy feliz.
— me olvidaba decir que lo que le pasa a Ana y sus juguetes y muñecas también les ocurre a otros ni y no tan niños. En lugar de juguetes y muñecas ellos juegan con otras cosas.
Un narrador cuenta, como quien narra un cuento, la historia de Ana. Cuando llega a: «Mis juguetes son míos y sólo yo juego con ellos», se oye, con claridad y fuerza, la voz de Ana que lo dice. Después sigue la narración. Y se van escenificando todas las acciones que el texto narra. Cuando llega al final: «Ah, se me olvidaba decir,.. », cesa toda la acción y el narrador- —con cierta intención— concluye el texto.
TESTIMONIO 2
con voz en off anteriormente grabada.
Imagínate que te levantas una mañana y encuentras la casa en silencio. Sorprendido, miras una por una todas las habitaciones y las hallas vacías, las camas bien hechas, todo muy limpio y arreglado; pero, allí, en tu casa no hay nadie. Con afán de curiosidad, bajas a la calle y observas que los automóviles están estacionados con normalidad; no parece que haya ocurrido nada extraño; pero te das cuenta de que hay algo raro: no circula ni un solo automóvil, no pasa ni un transeúnte, no se oye ni el más mínimo ruido... La ciudad está tranquila, pero como sin vida, casi muerta. No encuentras a nadie a quien puedas preguntar qué es lo que ocurre...
Regresas a casa, tomas el teléfono y llamas a tu mejor amigo. Oyes la señal en su casa..., pero cuelgas porque del otro lado del auricular NADIE contesta a tu llamada. ¿Cómo te van a contestar si no existe nadie? Creyendo que se trata de un sueño, vuelves a salir a la calle... Todo en el más absoluto silencio y sin movimiento alguno. En tras en una tienda; puedes llevarte todo lo que haya allí, nadie te lo impide... Vas al colegio... y ¡nadie!
Entonces decides tomártelo a broma y te vas con tus amigos, pero, ¿con qué amigos si no existe ninguno? Final mente decides ir a casa de tus tíos, andando claro está, y no encuentras a nadie en el trayecto... Llamas a la puerta y la misma situación: soledad.
Y así un minuto, una hora, un día y otro día...
La parábola de la soledad. Tal vez sea preferible optar por este texto segundo como alternativa al caso de Ana. Se verá en cada caso.
7. REFLEXIÓN
Reflexión breve sobre los testimonios. Insistir en la idea de que lo importante es tener amigos, más que tener cosas, poder hablar con la gente, compartir... No son las cosas las que hacen la felicidad como se ve en el caso de Ana o en el texto de «La parábola de la soledad».
8. LECTURA del evangelio según san Mateo 5,1-10(0 Lucas 6,20-23).
SACERDOTE: Recuerdas aquella ocasión en que un gran grupo de gente sencilla siguió a Jesús. El se encaminó hacia una montaña. Entre la gente había muchos niños y niñas. Cuando todos estuvieron sentados, les miró con cariño y comenzó a decirles:
Audición del canto de las Bienaventuranzas o proclamación del texto bíblico en una de las versiones de Mateo o de Lucas.
¿Han oído lo que dice Jesús? ¿Dice lo mismo que los anuncios? ¿Quién tendrá razón?
Jesús dice que la felicidad no está en las cosas simple mente, sino en ser una persona sencilla, buena, de corazón abierto a todos. Está en ser como niños. Este es el mensaje que Jesús nos trae un año más en Navidad.
Repetimos este mensaje: «Bienaventurados los que son como niños porque de ellos es el reino de los cielos».
Celebración penitencial de Adviento
Ambientación
Una gran tela, o papel, en el centro del espacio, con una frase de la Escritura pintada:
«A los que le recibieron les dio poder de ser hijos de Dios» (Jn 1,12).
1. CANTO
Cielos lloved vuestra justicia, ábrete, tierra, haz germinar al Salvador. Oh Señor, Pastor de la casa de Israel, que conduces a tu pueblo, ven a rescatamos por el poder de tu brazo. Ven pronto, Señor, ven Salvador. Oh Sabiduría, salida de la boca del Padre, anunciada por profetas.
Ven a enseñarnos el camino de la salvación. Ven pronto, Señor, ven Salvador.
Oh Sol naciente, Esplendor de la luz eterna y sol de justicia.
Ven a iluminar a los que yacen en sombras de muerte. Ven pronto, Señor, ven, Salvador. Oh Emmanuel, nuestro Rey, salvador de las naciones, esperanza de los pueblos. Ven a libertarnos, Señor, no tardes más. Ven pronto, Señor, ven Salvador.
2 MONICION
Está ya cerca Navidad, fiesta de nuestra redención. Dios se anonada hecho hombre. Viene pobre y débil para reconciliarnos de nuevo con el Padre, pero también para arrancar la raíz del pecado, haciéndonos hombres nuevos y dejando, de esta forma, la puerta abierta a una humanidad nueva.
Por ello, con esta celebración queremos el perdón para nuestros pecados, pero, sobre todo, dar un paso serio y firme de conversión como nos pide la Palabra de Dios en este tiempo de Adviento.
3. SALUDO
Que la paz de Dios que nos reconcilia por medio de su Hijo Jesucristo os haga fuertes en el Espíritu del Amor, y permanezca siempre con vosotros...
4. ORACION
Señor, Dios nuestro, apiádate de nosotros, según tu amor, míranos desde la benevolencia de tu amor, envuélvenos en tu ternura de Padre y acógenos con esa misericordia que nos has revelado en tu Hijo Jesucristo, que vive y reina..
II. PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA
5. LECTURAS
. LECTURA del profeta Baruc 5,1-9.
. SALMO 84,9-14.
. LECTURA del evangelio según san Mateo 18,12-1 4.
6. REFLEXION
Dios va a mostrar su esplendor sobre ti. Dios va a desplegar su justicia y misericordia, con la tienda que el Verbo va a plantar en medio de nosotros. Esa es la Navidad. La anticipamos con esta celebración en la que Dios quiere desplegar esa justicia y misericordia en nuestro propio corazón. Invoca, ponte en pie, gózate, porque Dios se acuerda de ti. Es Padre y no olvida a ninguno de sus hijos. El mismo en persona viene.
7. EXAMEN DE CONCIENCIA
Pedimos que no nos falte la sencillez y el espíritu de pobreza para reconocer nuestros pecados, cantando:
Haz de mí,un anawim
Hazme pobre, un anawim, un anawim, un pobre.
Haz de mí, mi Dios, un anawim.
«Vida Brotes de Olivo
— Señor, tú nos enseñas: «Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con todo tu ser».
• Pero nosotros te dejamos en un lugar secundario. Olvidamos hablar contigo, dedicarte un poco de tiempo en la oración.
Nos cuesta verte en la gente que nos rodea, sobre todo en los más pobres.
Tú te despojaste de tu condición divina, pero a nosotros nos cuesta despojarnos de nuestro orgullo, dejar nuestras críticas, juicios injustos...
Por todo esto te decimos cantando:
R/. Haz de mí un anawim...
— Señor, Tú nos enseñas: «Amaos los unos a los otros como yo os he amado».
• Pero nosotros somos egoístas e individualistas. No tole ramos a quienes son y piensan de manera diversa. Cerramos el corazón a nuestros hermanos.
Tú te vestiste de humildad, nosotros lo hacemos con la soberbia. Tú eres el Justo; nosotros somos injustos y exigimos justicia.
Tú eres la paz; nosotros somos violentos. Por todo esto te pedimos cantando:
R/. Haz de mí un anawim...
— Señor, Tú nos enseñas: «Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto».
• Pero nosotros no permanecemos fieles, nos desanimamos en el camino. Nos puede la rutina y e! placer.
No nos apasiona el interés de Cristo. Tampoco vibramos con todo lo humano.
No somos ni fríos ni calientes.
Por todo esto te pedimos cantando:
R/. Haz de mí un anawim...
8. RITO DE LA RECONCILJACION
• CONFESION GENERAL de los pecados.
• CONFESION Y ABSOLUCION individual.
(En silencio o se deja un clima de música suave.)
9. GESTO
El perdón de Dios nos reconcilia con El, y entre nosotros, haciéndonos crecer como comunidad que levanta la esperanza.
Todos hacen un gran círculo en torno a la pancarta con la frase. Se levanta en alto mientras se canta:
Vamos a preparar el camino del Señor, vamos a construir la ciudad de nuestro Dios. Vendrá el Señor con la aurora.
El brillará en la mañana, pregonará la verdad. Vendrá el Señor con su fuerza. El romperá las cadenas, El nos dará la libertad.
El estará a nuestro lado,
El guiará nuestros pasos,
El nos dará la salvación.
Nos limpiará de pecado,
ya no seremos esclavos,
El nos dará la libertad.
Visitará nuestra casas,
nos llenará de esperanza.
El nos dará la salvación.
Compartirá nuestros cantos,
todos seremos hermanos, El nos dará la libertad.
Caminará con nosotros, nunca estaremos ya solos, El nos dará la salvación. El cumplirá la promesa y llevará nuestras penas, El nos dará la libertad.
También, si se considera conveniente, podría hacerse el gesto de pasar a besar la cruz y, simultáneamente, dar una limosna para los pobres, recordando de esta manera y poniendo en práctica las enseñanzas de los Santos Padres:
«Ninguna devoción en /os fieles es más agradable a Dios que la que se consagra a /os pobres... No temamos que estas donaciones agoten nuestra reservas, pues la misma bondad es una gran riqueza y la generosidad no podría disminuir los medios allí donde Cristo es el que alimenta y el alimentado...».
Y también: «El ayuno y la limosna cubren la multitud de nuestros pecados».
San LEON MAGNO
10. ORACION FINAL
Mi oración, Dios mío, es ésta:
Hiere, hiere la raíz de la miseria en mi corazón.
Dame fuerza para llevar ligero
mis alegrías y mis pesares.
Dame fuerza para que mi amor dé frutos útiles.
Dame fuerza para no renegar nunca del pobre, ni doblegar mi rodilla al poder del insolente. Dame fuerza para levantar mi pensamiento sobre la pequeñez cotidiana. Dame, en fin, fuerza para rendir mi fuerza, enamorada, a tu voluntad.
Rabindranath TAGORE
11. DESPEDIDA, BENDICIÓN
Ambientación
Una gran tela, o papel, en el centro del espacio, con una frase de la Escritura pintada:
«A los que le recibieron les dio poder de ser hijos de Dios» (Jn 1,12).
1. CANTO
Cielos lloved vuestra justicia, ábrete, tierra, haz germinar al Salvador. Oh Señor, Pastor de la casa de Israel, que conduces a tu pueblo, ven a rescatamos por el poder de tu brazo. Ven pronto, Señor, ven Salvador. Oh Sabiduría, salida de la boca del Padre, anunciada por profetas.
Ven a enseñarnos el camino de la salvación. Ven pronto, Señor, ven Salvador.
Oh Sol naciente, Esplendor de la luz eterna y sol de justicia.
Ven a iluminar a los que yacen en sombras de muerte. Ven pronto, Señor, ven, Salvador. Oh Emmanuel, nuestro Rey, salvador de las naciones, esperanza de los pueblos. Ven a libertarnos, Señor, no tardes más. Ven pronto, Señor, ven Salvador.
2 MONICION
Está ya cerca Navidad, fiesta de nuestra redención. Dios se anonada hecho hombre. Viene pobre y débil para reconciliarnos de nuevo con el Padre, pero también para arrancar la raíz del pecado, haciéndonos hombres nuevos y dejando, de esta forma, la puerta abierta a una humanidad nueva.
Por ello, con esta celebración queremos el perdón para nuestros pecados, pero, sobre todo, dar un paso serio y firme de conversión como nos pide la Palabra de Dios en este tiempo de Adviento.
3. SALUDO
Que la paz de Dios que nos reconcilia por medio de su Hijo Jesucristo os haga fuertes en el Espíritu del Amor, y permanezca siempre con vosotros...
4. ORACION
Señor, Dios nuestro, apiádate de nosotros, según tu amor, míranos desde la benevolencia de tu amor, envuélvenos en tu ternura de Padre y acógenos con esa misericordia que nos has revelado en tu Hijo Jesucristo, que vive y reina..
II. PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA
5. LECTURAS
. LECTURA del profeta Baruc 5,1-9.
. SALMO 84,9-14.
. LECTURA del evangelio según san Mateo 18,12-1 4.
6. REFLEXION
Dios va a mostrar su esplendor sobre ti. Dios va a desplegar su justicia y misericordia, con la tienda que el Verbo va a plantar en medio de nosotros. Esa es la Navidad. La anticipamos con esta celebración en la que Dios quiere desplegar esa justicia y misericordia en nuestro propio corazón. Invoca, ponte en pie, gózate, porque Dios se acuerda de ti. Es Padre y no olvida a ninguno de sus hijos. El mismo en persona viene.
7. EXAMEN DE CONCIENCIA
Pedimos que no nos falte la sencillez y el espíritu de pobreza para reconocer nuestros pecados, cantando:
Haz de mí,un anawim
Hazme pobre, un anawim, un anawim, un pobre.
Haz de mí, mi Dios, un anawim.
«Vida Brotes de Olivo
— Señor, tú nos enseñas: «Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con todo tu ser».
• Pero nosotros te dejamos en un lugar secundario. Olvidamos hablar contigo, dedicarte un poco de tiempo en la oración.
Nos cuesta verte en la gente que nos rodea, sobre todo en los más pobres.
Tú te despojaste de tu condición divina, pero a nosotros nos cuesta despojarnos de nuestro orgullo, dejar nuestras críticas, juicios injustos...
Por todo esto te decimos cantando:
R/. Haz de mí un anawim...
— Señor, Tú nos enseñas: «Amaos los unos a los otros como yo os he amado».
• Pero nosotros somos egoístas e individualistas. No tole ramos a quienes son y piensan de manera diversa. Cerramos el corazón a nuestros hermanos.
Tú te vestiste de humildad, nosotros lo hacemos con la soberbia. Tú eres el Justo; nosotros somos injustos y exigimos justicia.
Tú eres la paz; nosotros somos violentos. Por todo esto te pedimos cantando:
R/. Haz de mí un anawim...
— Señor, Tú nos enseñas: «Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto».
• Pero nosotros no permanecemos fieles, nos desanimamos en el camino. Nos puede la rutina y e! placer.
No nos apasiona el interés de Cristo. Tampoco vibramos con todo lo humano.
No somos ni fríos ni calientes.
Por todo esto te pedimos cantando:
R/. Haz de mí un anawim...
8. RITO DE LA RECONCILJACION
• CONFESION GENERAL de los pecados.
• CONFESION Y ABSOLUCION individual.
(En silencio o se deja un clima de música suave.)
9. GESTO
El perdón de Dios nos reconcilia con El, y entre nosotros, haciéndonos crecer como comunidad que levanta la esperanza.
Todos hacen un gran círculo en torno a la pancarta con la frase. Se levanta en alto mientras se canta:
Vamos a preparar el camino del Señor, vamos a construir la ciudad de nuestro Dios. Vendrá el Señor con la aurora.
El brillará en la mañana, pregonará la verdad. Vendrá el Señor con su fuerza. El romperá las cadenas, El nos dará la libertad.
El estará a nuestro lado,
El guiará nuestros pasos,
El nos dará la salvación.
Nos limpiará de pecado,
ya no seremos esclavos,
El nos dará la libertad.
Visitará nuestra casas,
nos llenará de esperanza.
El nos dará la salvación.
Compartirá nuestros cantos,
todos seremos hermanos, El nos dará la libertad.
Caminará con nosotros, nunca estaremos ya solos, El nos dará la salvación. El cumplirá la promesa y llevará nuestras penas, El nos dará la libertad.
También, si se considera conveniente, podría hacerse el gesto de pasar a besar la cruz y, simultáneamente, dar una limosna para los pobres, recordando de esta manera y poniendo en práctica las enseñanzas de los Santos Padres:
«Ninguna devoción en /os fieles es más agradable a Dios que la que se consagra a /os pobres... No temamos que estas donaciones agoten nuestra reservas, pues la misma bondad es una gran riqueza y la generosidad no podría disminuir los medios allí donde Cristo es el que alimenta y el alimentado...».
Y también: «El ayuno y la limosna cubren la multitud de nuestros pecados».
San LEON MAGNO
10. ORACION FINAL
Mi oración, Dios mío, es ésta:
Hiere, hiere la raíz de la miseria en mi corazón.
Dame fuerza para llevar ligero
mis alegrías y mis pesares.
Dame fuerza para que mi amor dé frutos útiles.
Dame fuerza para no renegar nunca del pobre, ni doblegar mi rodilla al poder del insolente. Dame fuerza para levantar mi pensamiento sobre la pequeñez cotidiana. Dame, en fin, fuerza para rendir mi fuerza, enamorada, a tu voluntad.
Rabindranath TAGORE
11. DESPEDIDA, BENDICIÓN
martes, diciembre 09, 2003
Animacion
Pastoral Juvenil Salesiana Centroamerica
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No nos gusta esperar
Esperar es algo que no está de moda. Cuando tenemos que esperar a alguna amiga o amigo en una esquina, un centro comercial o en una parada de bus, preferimos hacer cualquier otra cosa. Leemos el periódico, vemos vitrinas, vemos hacia todos lados esperando que esa persona aparezca. Si la ansiedad es mucha podemos hasta comernos un helado o buscar el baño más cercano. Cuando sentimos que ya ha pasado mucho tiempo llamamos al celular, confirmamos la hora, preguntamos si esa persona vendrá.
No nos gusta esperar.
Si la espera es en un semáforo, en una fila de banco o de supermercado… la espera es todavía peor. Talvez por eso, en algunos bancos ahora han colocado televisores, sillas, agua y café, para que la espera sea menos traumatizante.
Este tiempo de Adviento, que comenzaremos, nos invita a eso, a esperar, a sentarnos, platicar, tomarnos un refresco y esperar al amigo que viene.
La espera del Adviento es una de las más coloridas y bonitas – aunque no litúrgicamente- en unos países más y en otros menos, la espera de la Navidad comienza casi desde octubre, en otros en noviembre. El Adviento que vivimos en esta Liturgia de la Sociedad no se viste de morado, se viste de rojo, blanco, de luces de colores, de cambios en el clima, de flores de pascua, de santa clos, de barriletes, de viento frío, de flores de pascua. Y no hay que pelearse con ese Adviento, sino hay que encontrar que detrás de todo esto, también esperamos la Buena Noticia, que Jesús vendrá con nosotros.
En este número de Animación encontrarás una Celebración de Adviento que se puede realizar con niños, adolescentes, jóvenes o adultos, cuatro dinámicas, una página que te recuerda algunos de los signos del Adviento. Una explicación del Año Litúrgico y finalmente, un artículo tomado de BID América que nos recuerda una realidad que de tanto verla hemos aprendido a ocultarla.
También debemos pedirles disculpas por el retraso en este número, pero entre virus, problemas con el servidor y otros, el tiempo se nos hizo corto. Y como no hemos solucionado todos nuestros problemas, ahí les va esta mini página web. Nos falta mucho pero este es un primer intento porque reciban la información. Esperamos sus comentarios
Que tengan un adviento lleno de esperanza!
Hasta entonces.
P. Rómulo - Beto
Esperar es algo que no está de moda. Cuando tenemos que esperar a alguna amiga o amigo en una esquina, un centro comercial o en una parada de bus, preferimos hacer cualquier otra cosa. Leemos el periódico, vemos vitrinas, vemos hacia todos lados esperando que esa persona aparezca. Si la ansiedad es mucha podemos hasta comernos un helado o buscar el baño más cercano. Cuando sentimos que ya ha pasado mucho tiempo llamamos al celular, confirmamos la hora, preguntamos si esa persona vendrá.
No nos gusta esperar.
Si la espera es en un semáforo, en una fila de banco o de supermercado… la espera es todavía peor. Talvez por eso, en algunos bancos ahora han colocado televisores, sillas, agua y café, para que la espera sea menos traumatizante.
Este tiempo de Adviento, que comenzaremos, nos invita a eso, a esperar, a sentarnos, platicar, tomarnos un refresco y esperar al amigo que viene.
La espera del Adviento es una de las más coloridas y bonitas – aunque no litúrgicamente- en unos países más y en otros menos, la espera de la Navidad comienza casi desde octubre, en otros en noviembre. El Adviento que vivimos en esta Liturgia de la Sociedad no se viste de morado, se viste de rojo, blanco, de luces de colores, de cambios en el clima, de flores de pascua, de santa clos, de barriletes, de viento frío, de flores de pascua. Y no hay que pelearse con ese Adviento, sino hay que encontrar que detrás de todo esto, también esperamos la Buena Noticia, que Jesús vendrá con nosotros.
En este número de Animación encontrarás una Celebración de Adviento que se puede realizar con niños, adolescentes, jóvenes o adultos, cuatro dinámicas, una página que te recuerda algunos de los signos del Adviento. Una explicación del Año Litúrgico y finalmente, un artículo tomado de BID América que nos recuerda una realidad que de tanto verla hemos aprendido a ocultarla.
También debemos pedirles disculpas por el retraso en este número, pero entre virus, problemas con el servidor y otros, el tiempo se nos hizo corto. Y como no hemos solucionado todos nuestros problemas, ahí les va esta mini página web. Nos falta mucho pero este es un primer intento porque reciban la información. Esperamos sus comentarios
Que tengan un adviento lleno de esperanza!
Hasta entonces.
P. Rómulo - Beto
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Pastoral Juvenil Salesiana Centroamerica
EL AÑO LITÚRGICO
Muchos cristianos no entienden lo que significa Año Litúrgico. Estamos más acostumbrados al calendario civil y al calendario escolar o laboral. Si en un momento de la historia la sociedad se regía por el calendario litúrgico o por el Año Li-túrgico, hoy lo laboral ha obligado a modificar el calendario litúrgico, por ejemplo, las fiestas de Ascensión, Corpus, San Pedro, etc., son trasladadas al domingo más cercano. No es la Iglesia quien señala los días festivos, sino la Sociedad. Hay que reconocer que existe una tradición cristiana que viene de lejos y la mayor parte de las fiestas de la Iglesia son asumidas por la Sociedad.
Un póster sobre el Año Litúrgico es un instrumento pedagógico visual: entra por los ojos.
Los colores, los dibujos tienen una finalidad estética y didáctica para diversificar e identificar tiempos diferentes; la forma de representar el Año Litúrgico con un camino da sentido de movimiento, de proceso, de sucesión de acontecimientos a lo largo del tiempo.
Tiene que quedar claro que e/principio del Año Litúr-gico (el Adviento) no es lo central del Año Litúrgico. Más aún, se llega a estructurar todo el Año Utúrgico partiendo del acontecimiento central: el misterio de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
El hilo de la estructuración del Año Litúrgico, en grandes lineas es el siguiente los cristianos celebran primeramente el domingo; este día se reúnen para escuchar la Palabra y la fracción del Pan. En un segundo momento, celebran de manera especial la Pascua, a la que añaden días de preparación por el ayuno y la oración. Se forma así, primero, el Triduo Pascual, la Semana Santa, y la Cuaresma; más tarde, el tiempo pascual, con las fiestas del Señor. Hacia el s. IV, se va dando forma a la celebración de la Navidad, con un tiempo de preparación, Adviento, y con la celebración de la Epifanía del Señor. El resto del tiempo se dedica a la memoria de otras fiestas del Señor, de la Santísima Virgen, de los Santos y a la proclamación de la Palabra del Señor.
El Año Litúrgico es definido en el Catecismo de la Iglesia Católica de esta manera: “El Año Litúrgico es el desarrollo de los diversos aspectos del único Misterio Pascual. Esto vale muy particularmente para el ciclo de las fiestas en torno al Misterio de la Encarnación (Anunciación, Navidad, Epifanía) que conmemoran el comienzo de nuestra salvación y nos comunican las primicias del misterio de Pascua” (n. 1171).
Se llama Año litúrgico o Año Cristiano al ciclo tempo- ral con el que la Iglesia celebra el misterio de la Vida de Jesucristo: “La Iglesia considera deber suyo cele-brar con un sagrado recuerdo, en días determinados a tra vés del año, la obra salvífica de su divino Esposo. A lo largo del año desarrolla todo el misterio de Cristo, desde la Encarnación y la Navidad hasta la Ascensión, Pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Señor (Sacrosanctum Concilium 102).
El vértice del Año Litúrgico es el Triduo Pascual en el que se celebra la pasión, muerte y resurrección del Señor Jesús.
Tiempo de Adviento
• Adviento viene de adventus, venida, llegada.
• El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico. Este comienzo no coincide con el año escolar, civil o comer- cial. Comienza en el domingo próximo al 30 de noviembre y termina el 24 de diciembre. Forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.
• El color que se usa en este tiempo es el morado.
• Sentido del Adviento: Avivar en los creyentes la es-pera del Señor. En la Eucaristía los cristianos rezamos y proclamamos: Mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo” (después del Pa-dre nuestro) y “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. Ven, Señor, Jesús!” o Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas” (aclamaciones des pués de la consagración).
• Duración: 4 semanas.
• Partes del Adviento. Podemos hablar dos partes del Adviento: a) desde el primer domingo al día 16 de diciembre, con marcado carácter escatológico, mi-rando a la venida del Señor al final de los tiempos; b) desde el 17 de diciembre al 24 de diciembre, es la llamada “Semana Santa” de la Navidad, y se orienta a preparar más explícitamente la venida de Jesucristo en la historia, la Navidad.
• Personajes del Adviento: Las lecturas bíblicas de este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera lectura), también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento señalando la llegada del Mesías. Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesia ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.
• Propuesta de actividad: en la página 2 encuentras el esquema de un Árbol de Navidad. Se le incorporan las cuatro velas de la “Corona del Adviento” y unos grandes círculos donde escribir el texto que se crea oportuno. Buscar el sitio más adecuado para colocar el árbol (en el templo o en la sala de catequesis) y, cada semana, encender la vela correspondiente y rellenar el círculo con una frase que resuma la semana. En las flores, cruces y corazones pintados dentro del Árbol se puede escribir pensamientos, oraciones u obras buenas realizadas.
Tiempo de Navidad
• El término: Navidad viene de “dies natalis”, natívi tas”, día del nacimiento.
• El tiempo de Navidad comienza la tarde-noche (Nochebuena), o vigilia de Navidad, del día 24 de diciembre y se prolonga hasta el día del Bautismo del Señor, el domingo siguiente a la fiesta de la Epifanía.
• El color que usa la liturgia en este tiempo de Navidad es el blanco.
• Sentido del tiempo de Navidad: No se trata tanto de celebrar un aniversario como de celebrar la presencia viva de Dios en medio de las tinieblas del mundo por medio de la Encarnación del Verbo (Jn 1,14). El Dios con nosotros, resucitado y glorioso, sigue es-tando en medio de su pueblo y le comunica su gracia, su amistad.
• Las fiestas del tiempo de Navidad: Sagrada Familia (domingo siguiente al día 25), Santa María, Madre de Dios (1 de enero), Epifanía (6 de enero), Bautismo de Jesús (domingo siguiente a la Epifanía).
• Nota histórica: No sabemos bien cuándo comenzó a celebrarse la fiesta de Navidad. Sabemos que surge en Roma, y se celebra el 25 de diciembre, cristianizando y sustituyendo las fiestas paganas del sol invicto’. Pasa después a Oriente, en el s. IV. En este siglo, surge en Oriente la fiesta de la Epifanía (6 de enero) y pasa pron to a Roma. Los primeros testi-monios escritos de la fies ta de Navidad son del s. IV. El día 25 de diciembre se elige, además de las razo-nes arriba expuestas, por la dis tancia de nueve meses con el 25 de marzo, fiesta de la Anunciación. Una tradición ponía en el mes de marzo tanto la creación del mundo, como la concepción y la muerte de Jesús.
Tiempo Ordinario
• Comienza el Tiempo Ordinario al día siguiente del Bautismo del Señor.
• El color propio de este tiempo es el verde.
• Sentido del Tiempo Ordinario: Es la meditación de la palabra y de los gestos de Jesús que no narran acontecimientos celebra-dos en los tiempos de Navidad o Pascua. Se trata de mantener y hacer crecer la fe en Jesús.
• Duración: Desde el lunes siguiente al Bautismo del Señor hasta el Miércoles de Ceniza.
Tiempo de Cuaresma
• El término viene del latín “cuadragéssima dies”, el día cuadragésimo antes de Pascua.
• El color propio del tiempo cuaresmal es el morado.
• Sentido de la Cuaresma: La Cuaresma es preparación a la Pascua, por tanto, su contenido es bautismal y penitencial: pues-to que el tiempo cuaresmal prepara a los fieles, en-tregados más intensamente a oír la Palabra de Dios y a la Oración, para que celebren el misterio pascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparación del bautismo y mediante la penitencia” (Sacrosanctum Concilium 109). La Cuaresma está cargada de sentido bíblico y simbólico. Cuarenta es un número que en la Biblia está ligado a grandes acontecimientos: cua-renta años por el desierto estuvo el pueblo; Moisés ayunó cua renta días y cuarenta noches antes de en-contrarse con Yah-vé en el Sinaí (Ex 34,28); Elías hace lo mismo (1 Re 19,8); cuarenta días y cuarenta noches ayuna Jesús antes de comenzar su vida pública (Mc 1,12).
• Duración: Comienza el Miércoles de Ceniza y concluye el Jueves Santo con el Triduo Pascual.
• Partes de la Cuaresma: La Cuaresma es un todo; pero se pueden percibir partes dentro de la unidad.
a) los días de ceniza (Miércoles de Ceniza a sába-do después de ceniza); b) el primer domingo de Cua-resma (tentaciones) y el se-gundo domingo de Cuares-ma (transfiguración); c) los domingos tercero al quinto centran las catequesis bau-tismales (Samaritana, Ciego, Lázaro); d) el domingo sexto o Domingo de Ramos inau-gura e introduce en la Semana Santa.
Tiempo de Pascua
• El término viene del hebreo pesah”, que significa saltar, pasar por encima. Pronto to-mó un nuevo sen tido: Yahvé pasó de largo” por las puertas de los israelitas y no hubo muerte en ellas. La Vulgata tradujo el término pesah” por tránsitus Domini” (= paso del Señor)
• El color del tiempo pascual es el blanco.
• Sentido de la Pascua: El Triduo santo pascual de la Pasión y Resurrección del Señor es el punto culmi- nante de todo el Año Litúrgico. La preeminencia que tiene el domingo en la semana, la tiene la solemnidad de Pascua en el Año Litúrgico” (Sacrosanctum Concilium 5, 106). Es la fiesta de las fiestas, la solem- nidad de las solemnidades. El misterio de la Resurrección, en el cual Cristo ha aplastado a la muerte, penetra en nuestro viejo tiempo con su poderosa energía, hasta que todo le esté sometido. La fiesta se prolonga en una octava solemne que termina con el domingo in albis”; luego siguen otras seis semanas, hasta completar el número de cincuenta días, con la fiesta de Pentecostés.
• Duración: Desde la tarde del Jueves Santo al día de Pentecostés.
• Partes del Tiempo Pascual: a) Triduo Pascual (des de la celebración de la Cena del Señor’ el Jueves Santo a la Vigilia Pascual (el sábado); b) el Domingo de Resurrección y la octava que le sigue; c) las sema nas hasta el día de la Ascensión (a los cuarenta días de la Resurrección); d) la espera y celebración de la venida del Espíritu o Pentecostés (el día quincuagési mo de la Resurrección).
• Propuesta de actividad: Recorrer en el plano- esquema adjunto el Año Litúrgico, reconociendo todas las fiestas que se señalan y añadiendo otras más particulares que no estén en este dibujo.
Tiempo Ordinario
• Comienza el lunes siguiente a Pentecostés y se extiende hasta el sábado antes del domingo primero de Adviento.
• El color es el verde.
• Sentido del Tiempo Ordinario es la meditación de la Palabra y de los gestos de Jesús que no narran acontecimientos celebrados en fiestas de Navidad o Pascua. Se trata de mantener y hacer crecer la fe en Jesús.
Los colores
La antropología de todos los pueblos ha visto en los colores una manera de expresar realidades y sentimientos. Universalmente se han aceptado algunos colores para señalar prohibiciones, por ejemplo el color rojo de los semaforos o vía libre (color verde). La liturgia utiliza los colores para expresar con más eficacia aun exteriormente, tanto las caracteristicas de los misterios de la fe que se celebran como elsentido progresivo de la vida cristiana a lo largo del Año Liturgico.
Blanco: Es el color de la alegría, de la victoria, de la luz. Se usa en la liturgia en Navidad. Epifania. Pascua, fiestas del Señor y de la Virgen y de los Santos no martires.
Morado: Invita a la penitencia. a la seriedad, a la sobriedad, a la alegria contenida, al dolor esperanzado. Es el color propio del Adviento y de la Cuaresma: también se usa en las celebraciones por los difuntos.
Rojo: color del amor hecho entrega. de la sangre derra mada. del fuego y de la energía. Se utiliza el Domingo de Ramos, el Viernes Santo, el día de Pentecostés y en las fiestas de los santos mártires
Verde: Se emplea color verde para señalar el Tiempo Ordinario, ese tiempo donde aparentemente no celebramos nada extraordinario. Todo transcurre sin prisas, con tranquilidad, con paz, con la vida ordinaria...
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EL AÑO LITÚRGICO
Muchos cristianos no entienden lo que significa Año Litúrgico. Estamos más acostumbrados al calendario civil y al calendario escolar o laboral. Si en un momento de la historia la sociedad se regía por el calendario litúrgico o por el Año Li-túrgico, hoy lo laboral ha obligado a modificar el calendario litúrgico, por ejemplo, las fiestas de Ascensión, Corpus, San Pedro, etc., son trasladadas al domingo más cercano. No es la Iglesia quien señala los días festivos, sino la Sociedad. Hay que reconocer que existe una tradición cristiana que viene de lejos y la mayor parte de las fiestas de la Iglesia son asumidas por la Sociedad.
Un póster sobre el Año Litúrgico es un instrumento pedagógico visual: entra por los ojos.
Los colores, los dibujos tienen una finalidad estética y didáctica para diversificar e identificar tiempos diferentes; la forma de representar el Año Litúrgico con un camino da sentido de movimiento, de proceso, de sucesión de acontecimientos a lo largo del tiempo.
Tiene que quedar claro que e/principio del Año Litúr-gico (el Adviento) no es lo central del Año Litúrgico. Más aún, se llega a estructurar todo el Año Utúrgico partiendo del acontecimiento central: el misterio de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
El hilo de la estructuración del Año Litúrgico, en grandes lineas es el siguiente los cristianos celebran primeramente el domingo; este día se reúnen para escuchar la Palabra y la fracción del Pan. En un segundo momento, celebran de manera especial la Pascua, a la que añaden días de preparación por el ayuno y la oración. Se forma así, primero, el Triduo Pascual, la Semana Santa, y la Cuaresma; más tarde, el tiempo pascual, con las fiestas del Señor. Hacia el s. IV, se va dando forma a la celebración de la Navidad, con un tiempo de preparación, Adviento, y con la celebración de la Epifanía del Señor. El resto del tiempo se dedica a la memoria de otras fiestas del Señor, de la Santísima Virgen, de los Santos y a la proclamación de la Palabra del Señor.
El Año Litúrgico es definido en el Catecismo de la Iglesia Católica de esta manera: “El Año Litúrgico es el desarrollo de los diversos aspectos del único Misterio Pascual. Esto vale muy particularmente para el ciclo de las fiestas en torno al Misterio de la Encarnación (Anunciación, Navidad, Epifanía) que conmemoran el comienzo de nuestra salvación y nos comunican las primicias del misterio de Pascua” (n. 1171).
Se llama Año litúrgico o Año Cristiano al ciclo tempo- ral con el que la Iglesia celebra el misterio de la Vida de Jesucristo: “La Iglesia considera deber suyo cele-brar con un sagrado recuerdo, en días determinados a tra vés del año, la obra salvífica de su divino Esposo. A lo largo del año desarrolla todo el misterio de Cristo, desde la Encarnación y la Navidad hasta la Ascensión, Pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Señor (Sacrosanctum Concilium 102).
El vértice del Año Litúrgico es el Triduo Pascual en el que se celebra la pasión, muerte y resurrección del Señor Jesús.
Tiempo de Adviento
• Adviento viene de adventus, venida, llegada.
• El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico. Este comienzo no coincide con el año escolar, civil o comer- cial. Comienza en el domingo próximo al 30 de noviembre y termina el 24 de diciembre. Forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.
• El color que se usa en este tiempo es el morado.
• Sentido del Adviento: Avivar en los creyentes la es-pera del Señor. En la Eucaristía los cristianos rezamos y proclamamos: Mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo” (después del Pa-dre nuestro) y “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. Ven, Señor, Jesús!” o Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas” (aclamaciones des pués de la consagración).
• Duración: 4 semanas.
• Partes del Adviento. Podemos hablar dos partes del Adviento: a) desde el primer domingo al día 16 de diciembre, con marcado carácter escatológico, mi-rando a la venida del Señor al final de los tiempos; b) desde el 17 de diciembre al 24 de diciembre, es la llamada “Semana Santa” de la Navidad, y se orienta a preparar más explícitamente la venida de Jesucristo en la historia, la Navidad.
• Personajes del Adviento: Las lecturas bíblicas de este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera lectura), también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento señalando la llegada del Mesías. Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesia ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.
• Propuesta de actividad: en la página 2 encuentras el esquema de un Árbol de Navidad. Se le incorporan las cuatro velas de la “Corona del Adviento” y unos grandes círculos donde escribir el texto que se crea oportuno. Buscar el sitio más adecuado para colocar el árbol (en el templo o en la sala de catequesis) y, cada semana, encender la vela correspondiente y rellenar el círculo con una frase que resuma la semana. En las flores, cruces y corazones pintados dentro del Árbol se puede escribir pensamientos, oraciones u obras buenas realizadas.
Tiempo de Navidad
• El término: Navidad viene de “dies natalis”, natívi tas”, día del nacimiento.
• El tiempo de Navidad comienza la tarde-noche (Nochebuena), o vigilia de Navidad, del día 24 de diciembre y se prolonga hasta el día del Bautismo del Señor, el domingo siguiente a la fiesta de la Epifanía.
• El color que usa la liturgia en este tiempo de Navidad es el blanco.
• Sentido del tiempo de Navidad: No se trata tanto de celebrar un aniversario como de celebrar la presencia viva de Dios en medio de las tinieblas del mundo por medio de la Encarnación del Verbo (Jn 1,14). El Dios con nosotros, resucitado y glorioso, sigue es-tando en medio de su pueblo y le comunica su gracia, su amistad.
• Las fiestas del tiempo de Navidad: Sagrada Familia (domingo siguiente al día 25), Santa María, Madre de Dios (1 de enero), Epifanía (6 de enero), Bautismo de Jesús (domingo siguiente a la Epifanía).
• Nota histórica: No sabemos bien cuándo comenzó a celebrarse la fiesta de Navidad. Sabemos que surge en Roma, y se celebra el 25 de diciembre, cristianizando y sustituyendo las fiestas paganas del sol invicto’. Pasa después a Oriente, en el s. IV. En este siglo, surge en Oriente la fiesta de la Epifanía (6 de enero) y pasa pron to a Roma. Los primeros testi-monios escritos de la fies ta de Navidad son del s. IV. El día 25 de diciembre se elige, además de las razo-nes arriba expuestas, por la dis tancia de nueve meses con el 25 de marzo, fiesta de la Anunciación. Una tradición ponía en el mes de marzo tanto la creación del mundo, como la concepción y la muerte de Jesús.
Tiempo Ordinario
• Comienza el Tiempo Ordinario al día siguiente del Bautismo del Señor.
• El color propio de este tiempo es el verde.
• Sentido del Tiempo Ordinario: Es la meditación de la palabra y de los gestos de Jesús que no narran acontecimientos celebra-dos en los tiempos de Navidad o Pascua. Se trata de mantener y hacer crecer la fe en Jesús.
• Duración: Desde el lunes siguiente al Bautismo del Señor hasta el Miércoles de Ceniza.
Tiempo de Cuaresma
• El término viene del latín “cuadragéssima dies”, el día cuadragésimo antes de Pascua.
• El color propio del tiempo cuaresmal es el morado.
• Sentido de la Cuaresma: La Cuaresma es preparación a la Pascua, por tanto, su contenido es bautismal y penitencial: pues-to que el tiempo cuaresmal prepara a los fieles, en-tregados más intensamente a oír la Palabra de Dios y a la Oración, para que celebren el misterio pascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparación del bautismo y mediante la penitencia” (Sacrosanctum Concilium 109). La Cuaresma está cargada de sentido bíblico y simbólico. Cuarenta es un número que en la Biblia está ligado a grandes acontecimientos: cua-renta años por el desierto estuvo el pueblo; Moisés ayunó cua renta días y cuarenta noches antes de en-contrarse con Yah-vé en el Sinaí (Ex 34,28); Elías hace lo mismo (1 Re 19,8); cuarenta días y cuarenta noches ayuna Jesús antes de comenzar su vida pública (Mc 1,12).
• Duración: Comienza el Miércoles de Ceniza y concluye el Jueves Santo con el Triduo Pascual.
• Partes de la Cuaresma: La Cuaresma es un todo; pero se pueden percibir partes dentro de la unidad.
a) los días de ceniza (Miércoles de Ceniza a sába-do después de ceniza); b) el primer domingo de Cua-resma (tentaciones) y el se-gundo domingo de Cuares-ma (transfiguración); c) los domingos tercero al quinto centran las catequesis bau-tismales (Samaritana, Ciego, Lázaro); d) el domingo sexto o Domingo de Ramos inau-gura e introduce en la Semana Santa.
Tiempo de Pascua
• El término viene del hebreo pesah”, que significa saltar, pasar por encima. Pronto to-mó un nuevo sen tido: Yahvé pasó de largo” por las puertas de los israelitas y no hubo muerte en ellas. La Vulgata tradujo el término pesah” por tránsitus Domini” (= paso del Señor)
• El color del tiempo pascual es el blanco.
• Sentido de la Pascua: El Triduo santo pascual de la Pasión y Resurrección del Señor es el punto culmi- nante de todo el Año Litúrgico. La preeminencia que tiene el domingo en la semana, la tiene la solemnidad de Pascua en el Año Litúrgico” (Sacrosanctum Concilium 5, 106). Es la fiesta de las fiestas, la solem- nidad de las solemnidades. El misterio de la Resurrección, en el cual Cristo ha aplastado a la muerte, penetra en nuestro viejo tiempo con su poderosa energía, hasta que todo le esté sometido. La fiesta se prolonga en una octava solemne que termina con el domingo in albis”; luego siguen otras seis semanas, hasta completar el número de cincuenta días, con la fiesta de Pentecostés.
• Duración: Desde la tarde del Jueves Santo al día de Pentecostés.
• Partes del Tiempo Pascual: a) Triduo Pascual (des de la celebración de la Cena del Señor’ el Jueves Santo a la Vigilia Pascual (el sábado); b) el Domingo de Resurrección y la octava que le sigue; c) las sema nas hasta el día de la Ascensión (a los cuarenta días de la Resurrección); d) la espera y celebración de la venida del Espíritu o Pentecostés (el día quincuagési mo de la Resurrección).
• Propuesta de actividad: Recorrer en el plano- esquema adjunto el Año Litúrgico, reconociendo todas las fiestas que se señalan y añadiendo otras más particulares que no estén en este dibujo.
Tiempo Ordinario
• Comienza el lunes siguiente a Pentecostés y se extiende hasta el sábado antes del domingo primero de Adviento.
• El color es el verde.
• Sentido del Tiempo Ordinario es la meditación de la Palabra y de los gestos de Jesús que no narran acontecimientos celebrados en fiestas de Navidad o Pascua. Se trata de mantener y hacer crecer la fe en Jesús.
Los colores
La antropología de todos los pueblos ha visto en los colores una manera de expresar realidades y sentimientos. Universalmente se han aceptado algunos colores para señalar prohibiciones, por ejemplo el color rojo de los semaforos o vía libre (color verde). La liturgia utiliza los colores para expresar con más eficacia aun exteriormente, tanto las caracteristicas de los misterios de la fe que se celebran como elsentido progresivo de la vida cristiana a lo largo del Año Liturgico.
Blanco: Es el color de la alegría, de la victoria, de la luz. Se usa en la liturgia en Navidad. Epifania. Pascua, fiestas del Señor y de la Virgen y de los Santos no martires.
Morado: Invita a la penitencia. a la seriedad, a la sobriedad, a la alegria contenida, al dolor esperanzado. Es el color propio del Adviento y de la Cuaresma: también se usa en las celebraciones por los difuntos.
Rojo: color del amor hecho entrega. de la sangre derra mada. del fuego y de la energía. Se utiliza el Domingo de Ramos, el Viernes Santo, el día de Pentecostés y en las fiestas de los santos mártires
Verde: Se emplea color verde para señalar el Tiempo Ordinario, ese tiempo donde aparentemente no celebramos nada extraordinario. Todo transcurre sin prisas, con tranquilidad, con paz, con la vida ordinaria...
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OPCION
Un escándalo persistente
Hoy todos reconocen la tragedia de los niños de la calle, pero sólo algunos se preocupan por prevenirla
Por Charo Quesada (BID América)
El ver niños y niñas a cualquier hora trabajando, mendigando, durmiendo o simplemente deambulando solos por las calles de América Latina y el Caribe ya no sorprende a nadie. Forma parte del paisaje urbano. En alguna ocasión, quizás algunos se pregunten por qué esos niños y niñas andan sueltos por ahí en horas de escuela o en momentos en que la mayoría de los niños de su edad se encuentran recogidos en sus hogares, haciendo las tareas de la escuela, conviviendo con sus familias o durmiendo apaciblemente en sus camas.
¿Quién los ha echado de las escuelas y de sus hogares?“Los errores de nuestra sociedad”, denuncia Bruce Harris, director de Casa Alianza, con 20 años de expe-riencia en la región. Harris tiene otra respuesta menos abstracta sobre las causas del problema. “El niño de la calle es un producto del machismo, de la violencia contra la mujer. No se celebra su nacimiento. No hay cómo darle de comer. Tiene hermanos de diferentes pa-dres. La madre trabaja todo el día. Su juguete es la tierra. No tiene niñez que recordar con alegría. Su vida es amarga desde un principio”, concluye.
La extremada pobreza y la desintegración familiar son los dos factores cruciales que conducen a que niños y niñas “empiecen a optar por la calle porque prefieren la miseria con libertad”, según Mauro Vargas, director de EDNICA (Educadores de Niños de la Calle) en Distrito Federal de México, donde los cálculos oficiales apuntan a unos 20.000 niños y niñas callejeros. “Eventualmente van prefiriendo la calle como alternativa”, explica.
Las recientes dificultades económicas y sociales por las que atraviesa la región han agravado el problema, provocando la salida de miles de niños y niñas de sus hogares y sembrando el pesimismo entre los espe-cialistas que trabajan con esta población en riesgo. “Me preocupa que últimamente haya muchas familias que viven en la calle, niños que ya nacieron en la calle. Esto perpetúa el círculo de abandono y abuso”, explica Miguel Ángel López, director de CONACMI (Asociación Coordinadora Nacional Contra el Maltrato Infantil) en Guatemala.
Los riesgos que corren los niños de la calle no dejan de ser pavorosos por bien conocidos que sean: vio-lencia física y psicológica, abusos sexuales, embarazos, drogas, enfermedades de todo tipo incluyendo SIDA, crimen, secuestros, tráfico de personas. “Cada día aumenta el número de niñas incorporándose a la calle, lo que ha incrementado la prostitución infantil”, asegura Isidora Velázquez, directora de COMPARTIR, organización que tiene una red de casas de apoyo a niños y familias en Honduras.
El equívoco papel del estado. La gran paradoja es que en algunos respectos se ha avanzado mucho en el tema.
En algunos países la conciencia pública sobre las causas y posibles soluciones del problema —reflejada en la cobertura de los medios— ha evolucio-nado mucho. La concepción formal de los derechos del niño en cuanto a familia, educación, salud, seguridad aspectos afines se ha fortalecido. Gracias en gran medida a los esfuerzos de los defensores de los niños durante los últimos 20 años, todos los gobiernos de la región, a excepción de Estados Uni-dos, ratificaron la Convención de los Derechos de la In-fancia adoptada por Naciones Unidas en 1995. Ahí está la ley, ahora hay que aplicarla. Harris comenta con cierta ironía que por lo menos “se ha logrado poner en el marco legal todos los derechos que están siendo violados”.
Naturalmente, la mirada se vuelve hacia los gobiernos responsables de defender estos derechos. Una mayoría de los expertos coincide en que los gobiernos han hecho esfuerzos por atender el problema, principalmente por medio de reuniones, seminarios, y eventos que buscan elevar la conciencia pública del tema. Pero la voluntad política no se ha reflejado en los recursos. Las instituciones que se ocupan de la niñez son débiles, y los programas que un gobierno comienza, el siguiente pocas veces los continúa.
Niños de la calle en Lima.
En general, los esfuerzos oficiales parecen más bien esporádicos. “Las iniciativas sobre la niñez”, declara Marta Lucía de la Cruz, “se relegan a un segundo lugar cuando surgen temas más coyunturales”. En Bolivia, por ejemplo, Mónica Pacheco, directora de PRO-DEFA, Fundación para Promoción y Desarrollo de la Familia, predice que en este año electoral, “la situación (de los niños en riesgo) no es halagadora, no es priori-taria”.
“Los gobiernos me siguen pidiendo paciencia, pero yo no tengo”, enfatiza Harris. “Veo que el control de los programas sociales está en manos de los ministros de finanzas. Los derechos de los niños se financian con la plata que sobra, si sobra”, concluye.
Llenar la brecha. Con un apoyo oficial más de buena voluntad que de ayuda efectiva, la sociedad civil tomó hace tiempo las riendas para intentar dar una respuesta a la situación con ini-ciativas propias. “Las ONG hacen lo que pueden de acuerdo con sus posibilidades”, explica Miguel Ángel López de CONACMI en Guatemala. “Ofrecemos atención, alimentación, vestuario, médicos, educadores de calle, programas de educación y desintoxicación, vínculos a los hogares de transición”. Es una labor que requiere estrategias largas, costosas y no siempre con resultados garantizados.
Bruce Harris se cuestiona su propio papel y el de Casa Alianza después de 20 años de dedicación incansable. “Parte del problema somos las ONG”, asegura. “Hemos asumido el trabajo de los gobiernos y éstos se lavan las manos. Estamos viendo la regresión de responsabilidades oficiales. Cierran sus programas y apoyan a las ONG por pocos años”.
Pero para hacer las cosas a fondo hacen falta muchos recursos y continuidad. Casa Alianza atiende a cerca de 9.000 niños al año en América Central. Su trabajo empieza por lo más básico. “Luchamos por conseguir certificados de nacimiento para que los niños puedan ir a la escuela”, dice Harris. “En Honduras, por ejemplo, con una población de cinco millones, hay 400.000 niños sin ese certificado”.
Atención y reunificación. Hace 10 años Casa Alianza empezó a modificar su estrategia de atención. “Antes, preferíamos llevar a los niños y niñas a los centros”, confiesa Harris. “Hoy hemos tomado en nuestras manos la ardua labor de tratar a los niños y a sus familias a la misma vez”. Salvo casos excepcionales, la mayoría de las familias son recuperables con una labor intensiva de visitas, grupos de apoyo o escuelas de padres, entre otras acciones.
“Evaluamos el éxito de nuestro programa si los niños regresan a sus familias”, afirma Harris.“Regresar a un niño o niña a su familia puede ser, con suerte, una labor intensa de 3 a 4 años”, explica Harris.
“El resultado depende del tiempo que el niño lleve en la calle”, comenta Velásquez, de COMPARTIR en Hon-duras. “Cuando llevan más de cinco años, el trabajo se hace más difícil y además nos hace suponer que hay otros niños de la misma familia en la calle”, añade.
En la capital mexicana, EDNICA aplica un modelo de intervención comunitaria que se propone compartir con otras organizaciones de su especialidad dentro de una iniciativa del gobierno federal conocida como Matlapa (“echar a andar”, en nagüal). Dicha iniciativa financiará 10 centros de atención a niños que viven en la calle, dejando la gestión de los mismos en manos de ONG.
“Nuestro modelo de intervención identifica zonas de alta incidencia callejera”, explica Vargas. “Establecemos lazos con la comunidad y creamos una red de apoyo con la escuela, la policía, sacerdotes, médicos, tenderos, que nos ayudan a identificar los problemas. Nosotros capacitamos a las familias y a su entorno social”. EDNICA trabaja en un barrio durante 3 ó 4 años y se traslada a uno nuevo habiendo dejado en funcionamiento una infraestructura para que la red comunitaria prosiga la labor iniciada. “Estuvimos en Tacubaya y Indios Verdes y ahora trabajamos en Morelos”, comenta.
Todas estas experiencias indican que la problemática de los niños de la calle requiere el compromiso de la sociedad entera. En este sentido el desafío puede compararse con la batalla contra el SIDA, que sólo empezó a tener éxito cuando se fue más allá de la atención médica de los enfermos y se lanzaron amplias campañas de prevención, educación, e información. El BID está apoyando estos esfuerzos con una campaña propia y asesoramiento para los gobiernos.
Tomado de BID América
Publicación del Banco Interamericano de Desarrollo
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OPCION
Un escándalo persistente
Hoy todos reconocen la tragedia de los niños de la calle, pero sólo algunos se preocupan por prevenirla
Por Charo Quesada (BID América)
El ver niños y niñas a cualquier hora trabajando, mendigando, durmiendo o simplemente deambulando solos por las calles de América Latina y el Caribe ya no sorprende a nadie. Forma parte del paisaje urbano. En alguna ocasión, quizás algunos se pregunten por qué esos niños y niñas andan sueltos por ahí en horas de escuela o en momentos en que la mayoría de los niños de su edad se encuentran recogidos en sus hogares, haciendo las tareas de la escuela, conviviendo con sus familias o durmiendo apaciblemente en sus camas.
¿Quién los ha echado de las escuelas y de sus hogares?“Los errores de nuestra sociedad”, denuncia Bruce Harris, director de Casa Alianza, con 20 años de expe-riencia en la región. Harris tiene otra respuesta menos abstracta sobre las causas del problema. “El niño de la calle es un producto del machismo, de la violencia contra la mujer. No se celebra su nacimiento. No hay cómo darle de comer. Tiene hermanos de diferentes pa-dres. La madre trabaja todo el día. Su juguete es la tierra. No tiene niñez que recordar con alegría. Su vida es amarga desde un principio”, concluye.
La extremada pobreza y la desintegración familiar son los dos factores cruciales que conducen a que niños y niñas “empiecen a optar por la calle porque prefieren la miseria con libertad”, según Mauro Vargas, director de EDNICA (Educadores de Niños de la Calle) en Distrito Federal de México, donde los cálculos oficiales apuntan a unos 20.000 niños y niñas callejeros. “Eventualmente van prefiriendo la calle como alternativa”, explica.
Las recientes dificultades económicas y sociales por las que atraviesa la región han agravado el problema, provocando la salida de miles de niños y niñas de sus hogares y sembrando el pesimismo entre los espe-cialistas que trabajan con esta población en riesgo. “Me preocupa que últimamente haya muchas familias que viven en la calle, niños que ya nacieron en la calle. Esto perpetúa el círculo de abandono y abuso”, explica Miguel Ángel López, director de CONACMI (Asociación Coordinadora Nacional Contra el Maltrato Infantil) en Guatemala.
Los riesgos que corren los niños de la calle no dejan de ser pavorosos por bien conocidos que sean: vio-lencia física y psicológica, abusos sexuales, embarazos, drogas, enfermedades de todo tipo incluyendo SIDA, crimen, secuestros, tráfico de personas. “Cada día aumenta el número de niñas incorporándose a la calle, lo que ha incrementado la prostitución infantil”, asegura Isidora Velázquez, directora de COMPARTIR, organización que tiene una red de casas de apoyo a niños y familias en Honduras.
El equívoco papel del estado. La gran paradoja es que en algunos respectos se ha avanzado mucho en el tema.
En algunos países la conciencia pública sobre las causas y posibles soluciones del problema —reflejada en la cobertura de los medios— ha evolucio-nado mucho. La concepción formal de los derechos del niño en cuanto a familia, educación, salud, seguridad aspectos afines se ha fortalecido. Gracias en gran medida a los esfuerzos de los defensores de los niños durante los últimos 20 años, todos los gobiernos de la región, a excepción de Estados Uni-dos, ratificaron la Convención de los Derechos de la In-fancia adoptada por Naciones Unidas en 1995. Ahí está la ley, ahora hay que aplicarla. Harris comenta con cierta ironía que por lo menos “se ha logrado poner en el marco legal todos los derechos que están siendo violados”.
Naturalmente, la mirada se vuelve hacia los gobiernos responsables de defender estos derechos. Una mayoría de los expertos coincide en que los gobiernos han hecho esfuerzos por atender el problema, principalmente por medio de reuniones, seminarios, y eventos que buscan elevar la conciencia pública del tema. Pero la voluntad política no se ha reflejado en los recursos. Las instituciones que se ocupan de la niñez son débiles, y los programas que un gobierno comienza, el siguiente pocas veces los continúa.
Niños de la calle en Lima.
En general, los esfuerzos oficiales parecen más bien esporádicos. “Las iniciativas sobre la niñez”, declara Marta Lucía de la Cruz, “se relegan a un segundo lugar cuando surgen temas más coyunturales”. En Bolivia, por ejemplo, Mónica Pacheco, directora de PRO-DEFA, Fundación para Promoción y Desarrollo de la Familia, predice que en este año electoral, “la situación (de los niños en riesgo) no es halagadora, no es priori-taria”.
“Los gobiernos me siguen pidiendo paciencia, pero yo no tengo”, enfatiza Harris. “Veo que el control de los programas sociales está en manos de los ministros de finanzas. Los derechos de los niños se financian con la plata que sobra, si sobra”, concluye.
Llenar la brecha. Con un apoyo oficial más de buena voluntad que de ayuda efectiva, la sociedad civil tomó hace tiempo las riendas para intentar dar una respuesta a la situación con ini-ciativas propias. “Las ONG hacen lo que pueden de acuerdo con sus posibilidades”, explica Miguel Ángel López de CONACMI en Guatemala. “Ofrecemos atención, alimentación, vestuario, médicos, educadores de calle, programas de educación y desintoxicación, vínculos a los hogares de transición”. Es una labor que requiere estrategias largas, costosas y no siempre con resultados garantizados.
Bruce Harris se cuestiona su propio papel y el de Casa Alianza después de 20 años de dedicación incansable. “Parte del problema somos las ONG”, asegura. “Hemos asumido el trabajo de los gobiernos y éstos se lavan las manos. Estamos viendo la regresión de responsabilidades oficiales. Cierran sus programas y apoyan a las ONG por pocos años”.
Pero para hacer las cosas a fondo hacen falta muchos recursos y continuidad. Casa Alianza atiende a cerca de 9.000 niños al año en América Central. Su trabajo empieza por lo más básico. “Luchamos por conseguir certificados de nacimiento para que los niños puedan ir a la escuela”, dice Harris. “En Honduras, por ejemplo, con una población de cinco millones, hay 400.000 niños sin ese certificado”.
Atención y reunificación. Hace 10 años Casa Alianza empezó a modificar su estrategia de atención. “Antes, preferíamos llevar a los niños y niñas a los centros”, confiesa Harris. “Hoy hemos tomado en nuestras manos la ardua labor de tratar a los niños y a sus familias a la misma vez”. Salvo casos excepcionales, la mayoría de las familias son recuperables con una labor intensiva de visitas, grupos de apoyo o escuelas de padres, entre otras acciones.
“Evaluamos el éxito de nuestro programa si los niños regresan a sus familias”, afirma Harris.“Regresar a un niño o niña a su familia puede ser, con suerte, una labor intensa de 3 a 4 años”, explica Harris.
“El resultado depende del tiempo que el niño lleve en la calle”, comenta Velásquez, de COMPARTIR en Hon-duras. “Cuando llevan más de cinco años, el trabajo se hace más difícil y además nos hace suponer que hay otros niños de la misma familia en la calle”, añade.
En la capital mexicana, EDNICA aplica un modelo de intervención comunitaria que se propone compartir con otras organizaciones de su especialidad dentro de una iniciativa del gobierno federal conocida como Matlapa (“echar a andar”, en nagüal). Dicha iniciativa financiará 10 centros de atención a niños que viven en la calle, dejando la gestión de los mismos en manos de ONG.
“Nuestro modelo de intervención identifica zonas de alta incidencia callejera”, explica Vargas. “Establecemos lazos con la comunidad y creamos una red de apoyo con la escuela, la policía, sacerdotes, médicos, tenderos, que nos ayudan a identificar los problemas. Nosotros capacitamos a las familias y a su entorno social”. EDNICA trabaja en un barrio durante 3 ó 4 años y se traslada a uno nuevo habiendo dejado en funcionamiento una infraestructura para que la red comunitaria prosiga la labor iniciada. “Estuvimos en Tacubaya y Indios Verdes y ahora trabajamos en Morelos”, comenta.
Todas estas experiencias indican que la problemática de los niños de la calle requiere el compromiso de la sociedad entera. En este sentido el desafío puede compararse con la batalla contra el SIDA, que sólo empezó a tener éxito cuando se fue más allá de la atención médica de los enfermos y se lanzaron amplias campañas de prevención, educación, e información. El BID está apoyando estos esfuerzos con una campaña propia y asesoramiento para los gobiernos.
Tomado de BID América
Publicación del Banco Interamericano de Desarrollo
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CATEQUISTAS
Dios nos mira y nos quiere
Toda nuestra vida se realiza bajo la mirada amorosa de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, Descubrir su presencia providente en todos los momentos de la vida es motivo de gozo, paz interior y confianza. La palabra y la presencia del catequista entre los que catequiza debe ser manifestación de la bondad de Dios para con cada uno: Todo catequista debería poder aplicarse a sí mismo la misteriosa palabra de Jesús: «Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado» (Jn 7,16) (CEC 427).
Dios está cerca de nosotros
Hablar de Dios es algo fundamental y prioritario en la vida cristiana y, por tanto, también lo debe ser en la catequesis en cualquiera de sus itinerarios y etapas. Dios no se puede plantear en la catequesis como un enigma a descifrar o un problema a demostrar. Para un cristiano, Dios es Alguien vivo, cercano y presente que ocupa el centro de su querer y vivir.
Decir: «Dios» es profesar ante el mundo el sentido profundo de nuestra vida y la razón de ser del mundo y de su historia. Él es el origen y meta del universo. Todo lo bueno y bello que existe tiene su fuente en El y a El se orientan y dirigen todas las cosas como a su meta: La fe en Dios nos mueve a volvernos sólo a Él como a nuestro primer origen y nuestro fin último; ya no anteponer nada a El (CEC 229). Por Cristo hemos conocido el verdadero rostro de Dios y, también, por el ministerio del catequista, Dios se hace cerca no a la vida de toda persona aunque: Dios al revelarse sigue siendo Misterio inefable: «Silo comprendieras, no sería Dios» (San Agustín) (CEC 230). El catequista manifiesta con su enseñanza y su testimonio la fe, la esperanza y el amor a Dios. Es testigo valiente del Invisible a imagen de Moisés: “Por fe se marchó de Egipto, sin temer la cólera del rey; fue tenaz como si viera al invisible (Hb 11,27).
La mirada de Dios nos hace crecer
Todos necesitamos ser reconocidos y tenidos en cuenta. Todos necesitamos de la mirada estimulante de los demás para reconocernos como personas. La persona ignorada, la que no cuenta a los ojos de los demás, no encuentra el sentido de su vida, ni el valor necesario para luchar cada día. Con frecuencia, al no ser valorada la persona concreta, se desprecia a sí misma y desprecia a los demás.
Ser valorado como persona es el comienzo de nuestro desarrollo interior y el primer paso para el reconocimiento de la propia dignidad. Cuando una cosa no se mira es porque no se aprecia ni me rece nuestro interés; cuando se mira, adquiere para nosotros todo su valor y nos manifiesta todo el valor que encierra en sí misma. La mirada de Dios significa que, para Él, nosotros «somos», «contamos», «existimos». Decir que Dios nos mira es reconocer que «nos cuida» con amor de padre y siente por nosotros ternura de madre. Jesucristo, la revelación definitiva de Dios nos dice: Yo soy el buen Pastor... Conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí... Yo doy mi vida por las ovejas (Jn 1O,14,s). El salmo 22 canta bellísimamente la felicidad de estar seguro y gozoso junto a Dios. Dios nos cuida, como un pastor cuida a su rebaño; nos defiende, como un rey defiende a su pueblo; nos alimenta, como el padre de familia alimenta a sus hijos y nos protege, como el dueño de casa protege su heredad: El Señor es mi pastor, nada me falta... Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida... (Sal 22).
La mirada de Jesús nos enseña a:
Mirar a Dios como Padre: E) catequista debe ayudar a los catequizandos a mirar a Dios con los ojos de su Hijo Jesucristo: mirada de hijo, mirada de amor, mirada y actitud de obediencia fiel. Mirar a los hombres como hermanos: Dios nos ha creado a «su imagen y se-mejanza». El catequista procura educar a los catequizandos para que contemplen en los de más el rostro de Dios y reconozcan a todos los hombres y mujeres del mundo como hijos de un mismo Padre que está en cielo, esto es, como verdaderos hermanos.
Mirar la propia vida con ojos de fe: Dios creó todo para el hombre, pero el hombre fue creado para servir y amar a Dios y para ofrecerle toda la creación: « es, pues, el ser que va a venir a la existencia rodeado de semejante consideración? Es el hombre, grande y ad-mirable figura viviente, más precioso a los ojos de Dios que la creación entera; es el hombre, para él existen el cielo y la tierra y el mar y la totalidad de la creación, y Dios ha dado tanta importancia a su creación que no ha perdonado a su Hijo único por él. Porque Dios no ha cesado de hacer todo lo posible para que el hombre subiera hasta El y se sentara a su derecha» (San Juan Crisóstomo) (CEC 358).
Dios se adelanta a nuestro amor
La mirada de Dios siempre termina en amor y misericordia para con todos los hombres a pesar de nues-tros muchos pecados. Por eso es mirada de perdón y de exigencia. Mirada que comprende la debilidad de cada uno y mirada que llama, también, a la responsabilidad personal y a la preocupación por el hermano: EJ Señor dijo a Caín: ¿Dónde está Abel, tu hermano? Respondió Caín: No sé; ¿soy yo e/guardián de mi hermano? El Señor le replicó: ¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me está gritando desde la tierra (Gén 4,9-10).
El catequista debe conocer bien la Historia de la Salvación para transmitir a los que catequiza el verdadero rostro de Dios, lleno de amor y de exigencia. Una presentación de Dios que destacara sólo el amor misericordioso o la exigencia de las obras de justicia, des-figuraría al Dios revelado en Jesucristo y llevaría la vi-da cristiana a consecuencias desviadas: El Dios de nuestra fe se ha revelado como El que es; se ha dado a conocer como «rico en amor y fidelidad» (Ex 34,6). Su ser mismo es Verdad y Amor(CEC 231).
Son muchos los salmos que cantan la bondad y el amor del Señor y, a la vez, manifiestan la preocupa-ción de Dios por todos los pobres y oprimidos: El perdona todas tus culpas y cura todas tus enferme-dades. El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos (Sal 102). La creación, la redención, la santificación... Toda la obra admirable de nuestra salvación manifiesta el amor de Dios, nuestro Padre, por toda la humanidad: Mirad qué amor tan grande nos ha regalado el Padre: ¡que nos llamemos hijos de Dios! y de verdad, ¡lo somos! (1 Jn 3,1).
Dios nos quiere y, porque nos quiere, está a nuestro lado. Con frecuencia nos sentimos en este mundo: solos, abandona dos, frustrados... Y, sin embargo, hemos sido creados para llegar a participar del amor infinito de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Necesitamos existencialmente sentirnos amados de Dios y confiar en su Palabra que nunca engaña, por Él es la Ver dad: ¿Acaso puede una madre olvidarse de su criatura, no con moverse por el hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvide, yo no me olvidaré (}s 49,15).Conocer a Dios es, ante todo, reconocer que Él nos amó primero. No debemos dudar nunca de su amor gratuito, de su misericordia infinita, de su Palabra eterna. El se adelanta a todas nuestras obras:
Dios amó a los hombres de tal manera que ha querido que, por su gracia, se parezcan a su Hijo, Jesucristo. Y nos lo ha entregado para que, unidos a El, también nosotros podamos llegar a se hijos de Dios (ENF 109). Cuando participamos por la fe y los sacramentos en el Misterio Pascual de Jesucristo empezamos a en-tender que todo en nuestra vida es gracia, don, regalo de Dios. Esto nos lleva, movidos por el Espíritu Santo, a la acción de gracias por los constantes dones recibidos de Dios tan generosamente. De la contemplación de la obra admirable de nuestra salvación revelada en Cristo y de la experiencia personal del amor de Dios en ciertos acontecimientos de la vida, surge en nosotros una respuesta de amor a nuestro Padre Dios viviendo en santidad y justicia en su presencia todos nuestros días (Lc 1,75).
El don del Espíritu Santo conferido en Pentecostés nos enseña a:
Amar a Dios: Con la confianza de un hijo que lo es pera todo de su padre y que responde a su amor di-ciendo: Creo en Ti, creo en tu amor, me confío a Ti y a tu amor, quiero vivir desde Ti y para Ti (ENE 98).Amar a los hermanos: Siguiendo las huellas de Jesucristo que nos amó hasta el extremo de entregar libre mente la vida por la salvación de todos los hombres. Amarnos a nosotros mismos: Sabiendo que hemos si do comprados con la sangre preciosa del Hijo de Dios derramada en la Cruz y que, por lo tanto, nuestra vida es preciosa ante sus ojos.
Ser Signo del amor de Dios
Cuando, el catequista, manifiesta con sus palabras y obras el rostro amoroso de Dios revelado en Jesucristo, el adulto, el joven, el adolescente y el niño lo recordará toda su vida y, en ocasiones importantes, lo contará a los demás como una experiencia real y viva que im-pactó, afectó y transformó su vida: Jesús es un fuego dentro del catequista. Por eso, sus palabras son brasas
que penetran y calientan el corazón. Es capaz de establecer una comunicación de corazón a corazón. Y.. ¡qué bien se entiende este lenguaje! (San Enrique de Ossó, patrón de los catequistas).
Si nuestra concepción de Dios es fría y distante, comunicamos en la catequesis esa misma imagen a los demás, de modo consciente o inconsciente. Pero si nos sentimos hijos queridos en el Hijo, testimoniamos la verdad de Dios a los que se acercan a nosotros: Dios «El que es», se reveló a Israel como el que es «rico en amor y fidelidad» (Ex 34,6). Estos dos términos expresan de forma condensada las riquezas del Nombre divino. En todas sus obras, Dios muestra su benevolencia, su bondad, su gracia, su amor; pero también su fiabilidad, su constancia, su fidelidad, su verdad. «Doy gracias a tu Nombre por tu amor y tu verdad» (Sal 138,2). El es la Verdad, porque «Dios es Luz, en El no hay tiniebla alguna» (1 Jn 1,5); El es «Amor», como lo enseña el apóstol Juan (1 Jn 4,8) (CEC 214). La sesión de catequesis no se puede limitar sólo a una ex posición clara y bella de la verdad revelada, como si fuera só lo un dato conceptual, sino que es, sobre todo, testimonio vivo del Amor y de la Verdad de Dios revelados en la persona de Jesucristo: La fe cristiana, por la que una persona da el «sí a Jesucristo, puede ser considerada en un doble aspecto: a) Como adhesión a Dios que se revela, hecha bajo el influjo de la gracia. En este caso la fe consiste en entregarse a la Palabra de Dios y confíarse a ella (fides qua). b) Como contenido de la Revelación y del mensaje evangélico. La fe, es este sentido, significa el empeño por conocer cada vez mejor el sentido pro fundo de esa palabra (fides quae,) (DGC 92).
El Directorio General para la Catequesis dice...
Lee con interés lo que indica el Directorio sobre cómo Dios busca al hombre y lo va atrayendo hacia sí para
colmarlo de felicidad e introducirlo en su intimidad, porque el hombre, creado por El, se ha apartado de El:
En analogía con las costumbres humanas y según las categorías culturales de cada tiempo, la Sagrada Escritura nos presenta a Dios como un padre misericordioso, un maestro, un sabio que toma a su cargo a la persona —individuo y comunidad— en las condiciones en que se encuentra, la libera de los vínculos del mal, la atrae hacia sí con lazos de amo; la hace crecer progresiva y pacientemente hacia la madurez de hijo libre, fiel y obediente a su palabra. A este fin, como educador genial y previsor Dios transforma los acontecimientos de la vida de su pueblo en lecciones de sabiduría, adaptándose a las diversas edades y situaciones de la vida. A través de la instrucción y de la catequesis pone en sus manos un mensaje que se va transmitiendo de generación en generación, lo corrige recordándole el premio y el castigo, convierte en formativas las mismas pruebas y sufrimientos. En realidad, favorecer el encuentro de una persona con Dios, que es tarea del catequista, significa poner en el centro y hacer propia la relación que Dios tiene con la persona y de-jarse guiar por El (DGC 139).
Reflexiona y pregúntate
Dios cuida de nosotros como un padre: Mt 6,25-34.
¿Sientes el cuidado amoroso y providente de Dios en tu vida? ¿En qué lo descubres? ¿Cómo lo vives?
¿Comunicas en la catequesis tu experiencia viva de Dios, que es la experiencia gozosa de la Iglesia, esto es: saberte ama do de Dios Padre, por su Hijo Jesucristo, en el Espíritu San to? ¿Cómo vives diariamente tu relación con la Santísima Trinidad?
TEN EN CUENTA QUE...
1. Toda nuestra vida se realiza bajo la mirada amorosa y poderosa de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
2.Descubrir la presencia providente de Dios en todos los momentos de la vida es motivo de gozo, paz interior, seguridad y confianza.
3.La palabra y la presencia del catequista debe ser manifestación de la bondad de Dios para con cada uno de los que nos escuchan en la catequesis.
4. Favorecer el encuentro de una persona con Dios significa poner en el centro de la vida a Dios y hacer propia la relación que Dios tiene con la persona dejándose guiar por El en todo momento.
5. La iniciación a la vida cristiana es, ante todo, el anuncio de Jesucristo, Muerto y Resucitado, para llevar a la fe en El.
ORACIÓN
Señor y Dios mío, Tú que estás por encima de nosotros, Tú que eres uno de nosotros, Tú que estás también en nosotros, que todos te vean también en mí, que yo te prepare el camino, que te agradezca todo lo que entonces me ocurra. Que con ello, no olvide la desgracia ajena. Guárdame en tu amor como quieres que todos continúen en el mío. Que todo, en ese ser mío, se aplique a tu gloria
y que no llegue hasta mí jamás el desespero. Porque estoy en tus manos, y en ti reside todo poder y bondad. Concédeme un sentido puro, para que pueda verte; un sentido humilde, para que pueda oírte; un sentido del amor, para que pueda servirte; un sentido de la fe, para que pueda permanecer en Ti. Amén.
DAG HAMMARSKJOLD,
Ex-Secretario General de la ONU
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CATEQUISTAS
Dios nos mira y nos quiere
Toda nuestra vida se realiza bajo la mirada amorosa de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, Descubrir su presencia providente en todos los momentos de la vida es motivo de gozo, paz interior y confianza. La palabra y la presencia del catequista entre los que catequiza debe ser manifestación de la bondad de Dios para con cada uno: Todo catequista debería poder aplicarse a sí mismo la misteriosa palabra de Jesús: «Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado» (Jn 7,16) (CEC 427).
Dios está cerca de nosotros
Hablar de Dios es algo fundamental y prioritario en la vida cristiana y, por tanto, también lo debe ser en la catequesis en cualquiera de sus itinerarios y etapas. Dios no se puede plantear en la catequesis como un enigma a descifrar o un problema a demostrar. Para un cristiano, Dios es Alguien vivo, cercano y presente que ocupa el centro de su querer y vivir.
Decir: «Dios» es profesar ante el mundo el sentido profundo de nuestra vida y la razón de ser del mundo y de su historia. Él es el origen y meta del universo. Todo lo bueno y bello que existe tiene su fuente en El y a El se orientan y dirigen todas las cosas como a su meta: La fe en Dios nos mueve a volvernos sólo a Él como a nuestro primer origen y nuestro fin último; ya no anteponer nada a El (CEC 229). Por Cristo hemos conocido el verdadero rostro de Dios y, también, por el ministerio del catequista, Dios se hace cerca no a la vida de toda persona aunque: Dios al revelarse sigue siendo Misterio inefable: «Silo comprendieras, no sería Dios» (San Agustín) (CEC 230). El catequista manifiesta con su enseñanza y su testimonio la fe, la esperanza y el amor a Dios. Es testigo valiente del Invisible a imagen de Moisés: “Por fe se marchó de Egipto, sin temer la cólera del rey; fue tenaz como si viera al invisible (Hb 11,27).
La mirada de Dios nos hace crecer
Todos necesitamos ser reconocidos y tenidos en cuenta. Todos necesitamos de la mirada estimulante de los demás para reconocernos como personas. La persona ignorada, la que no cuenta a los ojos de los demás, no encuentra el sentido de su vida, ni el valor necesario para luchar cada día. Con frecuencia, al no ser valorada la persona concreta, se desprecia a sí misma y desprecia a los demás.
Ser valorado como persona es el comienzo de nuestro desarrollo interior y el primer paso para el reconocimiento de la propia dignidad. Cuando una cosa no se mira es porque no se aprecia ni me rece nuestro interés; cuando se mira, adquiere para nosotros todo su valor y nos manifiesta todo el valor que encierra en sí misma. La mirada de Dios significa que, para Él, nosotros «somos», «contamos», «existimos». Decir que Dios nos mira es reconocer que «nos cuida» con amor de padre y siente por nosotros ternura de madre. Jesucristo, la revelación definitiva de Dios nos dice: Yo soy el buen Pastor... Conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí... Yo doy mi vida por las ovejas (Jn 1O,14,s). El salmo 22 canta bellísimamente la felicidad de estar seguro y gozoso junto a Dios. Dios nos cuida, como un pastor cuida a su rebaño; nos defiende, como un rey defiende a su pueblo; nos alimenta, como el padre de familia alimenta a sus hijos y nos protege, como el dueño de casa protege su heredad: El Señor es mi pastor, nada me falta... Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida... (Sal 22).
La mirada de Jesús nos enseña a:
Mirar a Dios como Padre: E) catequista debe ayudar a los catequizandos a mirar a Dios con los ojos de su Hijo Jesucristo: mirada de hijo, mirada de amor, mirada y actitud de obediencia fiel. Mirar a los hombres como hermanos: Dios nos ha creado a «su imagen y se-mejanza». El catequista procura educar a los catequizandos para que contemplen en los de más el rostro de Dios y reconozcan a todos los hombres y mujeres del mundo como hijos de un mismo Padre que está en cielo, esto es, como verdaderos hermanos.
Mirar la propia vida con ojos de fe: Dios creó todo para el hombre, pero el hombre fue creado para servir y amar a Dios y para ofrecerle toda la creación: « es, pues, el ser que va a venir a la existencia rodeado de semejante consideración? Es el hombre, grande y ad-mirable figura viviente, más precioso a los ojos de Dios que la creación entera; es el hombre, para él existen el cielo y la tierra y el mar y la totalidad de la creación, y Dios ha dado tanta importancia a su creación que no ha perdonado a su Hijo único por él. Porque Dios no ha cesado de hacer todo lo posible para que el hombre subiera hasta El y se sentara a su derecha» (San Juan Crisóstomo) (CEC 358).
Dios se adelanta a nuestro amor
La mirada de Dios siempre termina en amor y misericordia para con todos los hombres a pesar de nues-tros muchos pecados. Por eso es mirada de perdón y de exigencia. Mirada que comprende la debilidad de cada uno y mirada que llama, también, a la responsabilidad personal y a la preocupación por el hermano: EJ Señor dijo a Caín: ¿Dónde está Abel, tu hermano? Respondió Caín: No sé; ¿soy yo e/guardián de mi hermano? El Señor le replicó: ¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me está gritando desde la tierra (Gén 4,9-10).
El catequista debe conocer bien la Historia de la Salvación para transmitir a los que catequiza el verdadero rostro de Dios, lleno de amor y de exigencia. Una presentación de Dios que destacara sólo el amor misericordioso o la exigencia de las obras de justicia, des-figuraría al Dios revelado en Jesucristo y llevaría la vi-da cristiana a consecuencias desviadas: El Dios de nuestra fe se ha revelado como El que es; se ha dado a conocer como «rico en amor y fidelidad» (Ex 34,6). Su ser mismo es Verdad y Amor(CEC 231).
Son muchos los salmos que cantan la bondad y el amor del Señor y, a la vez, manifiestan la preocupa-ción de Dios por todos los pobres y oprimidos: El perdona todas tus culpas y cura todas tus enferme-dades. El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos (Sal 102). La creación, la redención, la santificación... Toda la obra admirable de nuestra salvación manifiesta el amor de Dios, nuestro Padre, por toda la humanidad: Mirad qué amor tan grande nos ha regalado el Padre: ¡que nos llamemos hijos de Dios! y de verdad, ¡lo somos! (1 Jn 3,1).
Dios nos quiere y, porque nos quiere, está a nuestro lado. Con frecuencia nos sentimos en este mundo: solos, abandona dos, frustrados... Y, sin embargo, hemos sido creados para llegar a participar del amor infinito de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Necesitamos existencialmente sentirnos amados de Dios y confiar en su Palabra que nunca engaña, por Él es la Ver dad: ¿Acaso puede una madre olvidarse de su criatura, no con moverse por el hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvide, yo no me olvidaré (}s 49,15).Conocer a Dios es, ante todo, reconocer que Él nos amó primero. No debemos dudar nunca de su amor gratuito, de su misericordia infinita, de su Palabra eterna. El se adelanta a todas nuestras obras:
Dios amó a los hombres de tal manera que ha querido que, por su gracia, se parezcan a su Hijo, Jesucristo. Y nos lo ha entregado para que, unidos a El, también nosotros podamos llegar a se hijos de Dios (ENF 109). Cuando participamos por la fe y los sacramentos en el Misterio Pascual de Jesucristo empezamos a en-tender que todo en nuestra vida es gracia, don, regalo de Dios. Esto nos lleva, movidos por el Espíritu Santo, a la acción de gracias por los constantes dones recibidos de Dios tan generosamente. De la contemplación de la obra admirable de nuestra salvación revelada en Cristo y de la experiencia personal del amor de Dios en ciertos acontecimientos de la vida, surge en nosotros una respuesta de amor a nuestro Padre Dios viviendo en santidad y justicia en su presencia todos nuestros días (Lc 1,75).
El don del Espíritu Santo conferido en Pentecostés nos enseña a:
Amar a Dios: Con la confianza de un hijo que lo es pera todo de su padre y que responde a su amor di-ciendo: Creo en Ti, creo en tu amor, me confío a Ti y a tu amor, quiero vivir desde Ti y para Ti (ENE 98).Amar a los hermanos: Siguiendo las huellas de Jesucristo que nos amó hasta el extremo de entregar libre mente la vida por la salvación de todos los hombres. Amarnos a nosotros mismos: Sabiendo que hemos si do comprados con la sangre preciosa del Hijo de Dios derramada en la Cruz y que, por lo tanto, nuestra vida es preciosa ante sus ojos.
Ser Signo del amor de Dios
Cuando, el catequista, manifiesta con sus palabras y obras el rostro amoroso de Dios revelado en Jesucristo, el adulto, el joven, el adolescente y el niño lo recordará toda su vida y, en ocasiones importantes, lo contará a los demás como una experiencia real y viva que im-pactó, afectó y transformó su vida: Jesús es un fuego dentro del catequista. Por eso, sus palabras son brasas
que penetran y calientan el corazón. Es capaz de establecer una comunicación de corazón a corazón. Y.. ¡qué bien se entiende este lenguaje! (San Enrique de Ossó, patrón de los catequistas).
Si nuestra concepción de Dios es fría y distante, comunicamos en la catequesis esa misma imagen a los demás, de modo consciente o inconsciente. Pero si nos sentimos hijos queridos en el Hijo, testimoniamos la verdad de Dios a los que se acercan a nosotros: Dios «El que es», se reveló a Israel como el que es «rico en amor y fidelidad» (Ex 34,6). Estos dos términos expresan de forma condensada las riquezas del Nombre divino. En todas sus obras, Dios muestra su benevolencia, su bondad, su gracia, su amor; pero también su fiabilidad, su constancia, su fidelidad, su verdad. «Doy gracias a tu Nombre por tu amor y tu verdad» (Sal 138,2). El es la Verdad, porque «Dios es Luz, en El no hay tiniebla alguna» (1 Jn 1,5); El es «Amor», como lo enseña el apóstol Juan (1 Jn 4,8) (CEC 214). La sesión de catequesis no se puede limitar sólo a una ex posición clara y bella de la verdad revelada, como si fuera só lo un dato conceptual, sino que es, sobre todo, testimonio vivo del Amor y de la Verdad de Dios revelados en la persona de Jesucristo: La fe cristiana, por la que una persona da el «sí a Jesucristo, puede ser considerada en un doble aspecto: a) Como adhesión a Dios que se revela, hecha bajo el influjo de la gracia. En este caso la fe consiste en entregarse a la Palabra de Dios y confíarse a ella (fides qua). b) Como contenido de la Revelación y del mensaje evangélico. La fe, es este sentido, significa el empeño por conocer cada vez mejor el sentido pro fundo de esa palabra (fides quae,) (DGC 92).
El Directorio General para la Catequesis dice...
Lee con interés lo que indica el Directorio sobre cómo Dios busca al hombre y lo va atrayendo hacia sí para
colmarlo de felicidad e introducirlo en su intimidad, porque el hombre, creado por El, se ha apartado de El:
En analogía con las costumbres humanas y según las categorías culturales de cada tiempo, la Sagrada Escritura nos presenta a Dios como un padre misericordioso, un maestro, un sabio que toma a su cargo a la persona —individuo y comunidad— en las condiciones en que se encuentra, la libera de los vínculos del mal, la atrae hacia sí con lazos de amo; la hace crecer progresiva y pacientemente hacia la madurez de hijo libre, fiel y obediente a su palabra. A este fin, como educador genial y previsor Dios transforma los acontecimientos de la vida de su pueblo en lecciones de sabiduría, adaptándose a las diversas edades y situaciones de la vida. A través de la instrucción y de la catequesis pone en sus manos un mensaje que se va transmitiendo de generación en generación, lo corrige recordándole el premio y el castigo, convierte en formativas las mismas pruebas y sufrimientos. En realidad, favorecer el encuentro de una persona con Dios, que es tarea del catequista, significa poner en el centro y hacer propia la relación que Dios tiene con la persona y de-jarse guiar por El (DGC 139).
Reflexiona y pregúntate
Dios cuida de nosotros como un padre: Mt 6,25-34.
¿Sientes el cuidado amoroso y providente de Dios en tu vida? ¿En qué lo descubres? ¿Cómo lo vives?
¿Comunicas en la catequesis tu experiencia viva de Dios, que es la experiencia gozosa de la Iglesia, esto es: saberte ama do de Dios Padre, por su Hijo Jesucristo, en el Espíritu San to? ¿Cómo vives diariamente tu relación con la Santísima Trinidad?
TEN EN CUENTA QUE...
1. Toda nuestra vida se realiza bajo la mirada amorosa y poderosa de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
2.Descubrir la presencia providente de Dios en todos los momentos de la vida es motivo de gozo, paz interior, seguridad y confianza.
3.La palabra y la presencia del catequista debe ser manifestación de la bondad de Dios para con cada uno de los que nos escuchan en la catequesis.
4. Favorecer el encuentro de una persona con Dios significa poner en el centro de la vida a Dios y hacer propia la relación que Dios tiene con la persona dejándose guiar por El en todo momento.
5. La iniciación a la vida cristiana es, ante todo, el anuncio de Jesucristo, Muerto y Resucitado, para llevar a la fe en El.
ORACIÓN
Señor y Dios mío, Tú que estás por encima de nosotros, Tú que eres uno de nosotros, Tú que estás también en nosotros, que todos te vean también en mí, que yo te prepare el camino, que te agradezca todo lo que entonces me ocurra. Que con ello, no olvide la desgracia ajena. Guárdame en tu amor como quieres que todos continúen en el mío. Que todo, en ese ser mío, se aplique a tu gloria
y que no llegue hasta mí jamás el desespero. Porque estoy en tus manos, y en ti reside todo poder y bondad. Concédeme un sentido puro, para que pueda verte; un sentido humilde, para que pueda oírte; un sentido del amor, para que pueda servirte; un sentido de la fe, para que pueda permanecer en Ti. Amén.
DAG HAMMARSKJOLD,
Ex-Secretario General de la ONU
Animacion
Pastoral Juvenil Salesiana Centroamerica
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SIGNOS DEL ADVIENTO
• La Corona de/Adviento
Cada semana se va colocando una vela encendida. Al final del Adviento tendremos una por semana. Cada semana avi vamos un poco más nuestra esperanza, nuestras ansias de Dios.
• El Tronco de Jetsé
Un tronco de árbol. De él brota un renuevo. En la humanidad nace el nuevo árbol de la vida, Cristo. En cada uno de noso tros hay algo nuevo esperando brotar.
• La Palabra de Dios
La que la Iglesia nos propone en el Oficio de Lectura de la Liturgia de las Horas y en la Eucaristía.
• La Oración
Nacida de las ansias más hondas de toda la humanidad y nacida de la Palabra de Dios meditada en el corazón.
• Trabajo personal y comunitario de allanar los caminos
Es el imperativo de los profetas: «Allanad los caminos al Señor». Una concreción de esta tarea es la celebración peni tencial comunitaria.
• Ayuno y Limosna
Junto con la oración son los medios tradicionales en la comunidad cristiana para preparar los grandes aconteci mientos. No se puede dar importancia a lo de Dios sin quitar importancia a lo nuestro y dar importancia a los demás. La manera práctica de visibilizar este proceso es el ayuno y la limosna: una vida más sobria y una vida más solidaria.
• Algo simbólico
Un camino, una alambrada, imágenes de esclavitud...
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SIGNOS DEL ADVIENTO
• La Corona de/Adviento
Cada semana se va colocando una vela encendida. Al final del Adviento tendremos una por semana. Cada semana avi vamos un poco más nuestra esperanza, nuestras ansias de Dios.
• El Tronco de Jetsé
Un tronco de árbol. De él brota un renuevo. En la humanidad nace el nuevo árbol de la vida, Cristo. En cada uno de noso tros hay algo nuevo esperando brotar.
• La Palabra de Dios
La que la Iglesia nos propone en el Oficio de Lectura de la Liturgia de las Horas y en la Eucaristía.
• La Oración
Nacida de las ansias más hondas de toda la humanidad y nacida de la Palabra de Dios meditada en el corazón.
• Trabajo personal y comunitario de allanar los caminos
Es el imperativo de los profetas: «Allanad los caminos al Señor». Una concreción de esta tarea es la celebración peni tencial comunitaria.
• Ayuno y Limosna
Junto con la oración son los medios tradicionales en la comunidad cristiana para preparar los grandes aconteci mientos. No se puede dar importancia a lo de Dios sin quitar importancia a lo nuestro y dar importancia a los demás. La manera práctica de visibilizar este proceso es el ayuno y la limosna: una vida más sobria y una vida más solidaria.
• Algo simbólico
Un camino, una alambrada, imágenes de esclavitud...
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CELEBRACION
Preparar el Adviento
Las sugerencias que siguen fueron redactadas para una jornada abierta de reflexión sobre el tiempo de Adviento con adolescentes.
Se organiza todo en forma de mercado. Los participantes pueden hacer un recorrido, como en una feria, y detenerse ante diversos puestos que les ofrecen actividades de reflexión variadas. Cada actividad está animada por un agente de pastoral.
STAND 1: Preparar
Adviento como preparación de la Navidad
• La realización puede plasmarse de muchas maneras. En este stand lo específico es preparar algo (preparar pan para cocer, galletas, barro, etc.). Prepararse y preparar es importante: hay preparativos para una boda, para una fiesta, para un deporte con ejercicios de calentamiento, o preparar un plato de cocina, una excursión, etc. No comenzamos las cosas sin preparación. Hay cosas que requieren preparación. En el stand se trata de hacer caer en la cuenta de este tiempo de preparación o de los preparativos para determinados acontecimientos. El stand, seme-jante a un taller, tiene la finalidad de hablar de la importancia de preparar y, al mismo tiempo, realizar una o unas determinadas preparaciones. El animador determinará qué concreciones se ofrecen. Obsérvese que lo importante está en tomar conciencia de la importancia de la preparación. Muchos participantes quisieran hacer las cosas sin más, sin preparación, por la vía rápida. Y por la vía rápida hay cosas que no salen bien.
• Hablar sobre el verbo preparar y la experiencia que ellos y ellas tienen de preparar algo.
• Intentar describir qué se vive cuando se prepara algo; qué acontecimientos se preparan...
• Hacer una distinción entre «preparar y prepararse». Hay cosas que simplemente se preparan... y hay cosas para las que tenemos que prepararnos. Poner ejemplo de acontecimientos que nos exigen prepararnos (prepararnos para una fiesta, para un examen, para una competición...).
Adviento como preparación del Adviento
STAND 2: Construir
• Construir una cuna y un niño Jesús de palo.
• Construir y rellenar de paja la cuna. Donde sea posible, que esta cuna la puedan llevar y sea un lugar donde el grupo se reúna para rezar o que la cuna sea presentada al grupo de los padres y con ellos tener una oración de a mañana, de la noche. O, si se prefiere, rifar la cuna.
• La construcción de la cuna puede servir para hablar de Belén, de la realidad de muchos niños y niñas de hoy sin cuna, sin casa, sin.., O de niños y niñas que tienen la calle por casa y cuna desde que nacen...
STAND 3: Representar
• Preparar una obrita de teatro
• Uno o varios animadores están presentes dando ideas, acogiendo ideas, orientando el hacer (no suplantándolo). Si no es posible aprender el texto, leer la obra. O dar ideas y que el texto sea inventado, improvisado...
• Analizar los personajes que salen y su actitud ante Jesús. Identificarse con un personaje.
STAND 4: Geografía
• Reproducir la geografía.
• En dibujo o en maqueta se reproduce la geografía narrada por los profetas para señalar lo que supone el cambio que el Mesías trae (desierto, montes, agua, allanar los caminos...). (Las lecturas de los días de Adviento describen muy bien diversas geografías con las que se alude a realidades de cambio interior en las personas.)
• Disponer de diccionarios bíblicos y generales para consulta. También de mapas de la geografía de Palestina.
• Analizar frases corrientes.
• Reflexionar en el significado vital que tienen los lugares geográficos:
«estoy pasando un desierto», «me siento perdido en el camino», «mi vida tiene altos y bajos», etc.
• Imaginar un lugar geográfico hoy para el nacimiento de Jesús.
STAND 5: Excursión de Nazaret a Belén
• Tener un mapa para situar las dos ciudades.
• Buscar el motivo del viaje de María y José a Belén.
• Leer todo lo que pasó. Dar sentido a los hechos: evangelios de la infancia.
• La actualidad de Belén hoy, o de los belenes de hoy.
• Investigar sobre el Santo Hermano Pedro de Betancourt y la creación de los nacimientos.
STAND 6: Personajes de la historia
• Seleccionar los personajes principales del Adviento y darles vida.
• Se puede dar vida o actualizar estos personajes. Para ello hay que leer los evangelios de la infancia, escogerlos, descubrir su importancia en el relato...
• Escoger un personaje para «revivirlo» y «actualizarlo».
• Buscar criterios de actualización, aprender su historia, algunas anécdotas o frases... Vestirse del personaje elegido y actualizarlo poniéndole voz.
2. Síntesis final
Si por el tiempo de que se dispone no es posible que todos los participan tes pasen por todos los stand, convendrá buscar un tiempo de información o de compartir para que todos los participantes se hagan una idea del conjunto.
Al final, el animador hace un resumen de lo que es el Adviento y se puede dar un tríptico con las ideas principales a partir de los stand que han funcionado en la convivencia.
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CELEBRACION
Preparar el Adviento
Las sugerencias que siguen fueron redactadas para una jornada abierta de reflexión sobre el tiempo de Adviento con adolescentes.
Se organiza todo en forma de mercado. Los participantes pueden hacer un recorrido, como en una feria, y detenerse ante diversos puestos que les ofrecen actividades de reflexión variadas. Cada actividad está animada por un agente de pastoral.
STAND 1: Preparar
Adviento como preparación de la Navidad
• La realización puede plasmarse de muchas maneras. En este stand lo específico es preparar algo (preparar pan para cocer, galletas, barro, etc.). Prepararse y preparar es importante: hay preparativos para una boda, para una fiesta, para un deporte con ejercicios de calentamiento, o preparar un plato de cocina, una excursión, etc. No comenzamos las cosas sin preparación. Hay cosas que requieren preparación. En el stand se trata de hacer caer en la cuenta de este tiempo de preparación o de los preparativos para determinados acontecimientos. El stand, seme-jante a un taller, tiene la finalidad de hablar de la importancia de preparar y, al mismo tiempo, realizar una o unas determinadas preparaciones. El animador determinará qué concreciones se ofrecen. Obsérvese que lo importante está en tomar conciencia de la importancia de la preparación. Muchos participantes quisieran hacer las cosas sin más, sin preparación, por la vía rápida. Y por la vía rápida hay cosas que no salen bien.
• Hablar sobre el verbo preparar y la experiencia que ellos y ellas tienen de preparar algo.
• Intentar describir qué se vive cuando se prepara algo; qué acontecimientos se preparan...
• Hacer una distinción entre «preparar y prepararse». Hay cosas que simplemente se preparan... y hay cosas para las que tenemos que prepararnos. Poner ejemplo de acontecimientos que nos exigen prepararnos (prepararnos para una fiesta, para un examen, para una competición...).
Adviento como preparación del Adviento
STAND 2: Construir
• Construir una cuna y un niño Jesús de palo.
• Construir y rellenar de paja la cuna. Donde sea posible, que esta cuna la puedan llevar y sea un lugar donde el grupo se reúna para rezar o que la cuna sea presentada al grupo de los padres y con ellos tener una oración de a mañana, de la noche. O, si se prefiere, rifar la cuna.
• La construcción de la cuna puede servir para hablar de Belén, de la realidad de muchos niños y niñas de hoy sin cuna, sin casa, sin.., O de niños y niñas que tienen la calle por casa y cuna desde que nacen...
STAND 3: Representar
• Preparar una obrita de teatro
• Uno o varios animadores están presentes dando ideas, acogiendo ideas, orientando el hacer (no suplantándolo). Si no es posible aprender el texto, leer la obra. O dar ideas y que el texto sea inventado, improvisado...
• Analizar los personajes que salen y su actitud ante Jesús. Identificarse con un personaje.
STAND 4: Geografía
• Reproducir la geografía.
• En dibujo o en maqueta se reproduce la geografía narrada por los profetas para señalar lo que supone el cambio que el Mesías trae (desierto, montes, agua, allanar los caminos...). (Las lecturas de los días de Adviento describen muy bien diversas geografías con las que se alude a realidades de cambio interior en las personas.)
• Disponer de diccionarios bíblicos y generales para consulta. También de mapas de la geografía de Palestina.
• Analizar frases corrientes.
• Reflexionar en el significado vital que tienen los lugares geográficos:
«estoy pasando un desierto», «me siento perdido en el camino», «mi vida tiene altos y bajos», etc.
• Imaginar un lugar geográfico hoy para el nacimiento de Jesús.
STAND 5: Excursión de Nazaret a Belén
• Tener un mapa para situar las dos ciudades.
• Buscar el motivo del viaje de María y José a Belén.
• Leer todo lo que pasó. Dar sentido a los hechos: evangelios de la infancia.
• La actualidad de Belén hoy, o de los belenes de hoy.
• Investigar sobre el Santo Hermano Pedro de Betancourt y la creación de los nacimientos.
STAND 6: Personajes de la historia
• Seleccionar los personajes principales del Adviento y darles vida.
• Se puede dar vida o actualizar estos personajes. Para ello hay que leer los evangelios de la infancia, escogerlos, descubrir su importancia en el relato...
• Escoger un personaje para «revivirlo» y «actualizarlo».
• Buscar criterios de actualización, aprender su historia, algunas anécdotas o frases... Vestirse del personaje elegido y actualizarlo poniéndole voz.
2. Síntesis final
Si por el tiempo de que se dispone no es posible que todos los participan tes pasen por todos los stand, convendrá buscar un tiempo de información o de compartir para que todos los participantes se hagan una idea del conjunto.
Al final, el animador hace un resumen de lo que es el Adviento y se puede dar un tríptico con las ideas principales a partir de los stand que han funcionado en la convivencia.
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DINAMICAS
Las Huellas
Igual que es posible seguir las huellas de un cocodrilo en la arena de la playa o de una gallina en un camino embarrado, así también podemos hallar las de un dinosaurio modeladas en piedra hace millones de años.
Jugadores: Los que se quiera, distribuidos al menos en tres equipos que no pasen de cinco jugadores. Un director(a) de juego.
Cosas necesarias: Papel y lápiz.
Preparación: El director escribe, en tantas hojas de papel como equipos, cinco nombres de dinosaurios. Los nombres deben ser los mismos para todos los equipos.
Reglas: Cuando se dé la señal, los equipos intentan hallar en el menor tiempo posible una palabra de seis letras, por lo menos, a partir de cada uno de esos cinco nombres de dinosaurios, empleando únicamente las letras que lo componen.Tres puntos al equipo que primero termina, dos al segundo (que debe lograr su intento con palabras distintas de las formuladas por el equipo anterior) y uno al tercero (que asimismo debe formar palabras diferentes).
Ahora el terreno se hace más accidentado, y la búsqueda de huellas más difícil: se tienen en cuenta los cinco nombres juntos. Cada equipo tiene tres minutos para formar el mayor número posible de palabras, entresacando de todos los nombres las letras que necesite. Ahora bien, cada letra de cada nombre sólo puede utilizarse una vez; las palabras formadas deben tener al menos cinco letras.
Tres puntos al equipo que utiliza más letras. Las palabras escritas por este equipo se borran de las listas de los restantes equipos (son huellas que ya están descubiertas...) antes de asignar dos puntos al grupo que, después de esta operación, tiene más palabras en su lista, y un punto al que, después de eliminar los vocablos escritos por el equipo anterior, conserva más palabras en su hoja.
Gana: El equipo que termina el juego con más puntos (es decir, el que ha encontrado más huellas nuevas de dinosaurio en la zona explorada).
A la pata coja
Los camareros y camareras del restaurante «A la Pata Coja» son muy lentos. Por si fuera poco, la cocina está al fondo de una escalera de treinta y seis escalones; no extraña, pues, que los platos lleguen tarde a los clientes. Para remediar tal inconveniente, los camareros han inventado un código para transmitir al cocinero los encargos sin tener que subir los escalones. Saltan sobre un pie, de acuerdo con el nombre del local.
Jugadores: Dos o más equipos de ocho a diez miembros. Un direc-tor(a) de juego.
Cosas necesarias: Tantas cartulinas del tamaño de un naipe como jugadores. Un marcador.
Preparación: El director elige para cada equipo el nombre de un plato que debe tener tantas letras como jugadores el equipo; el nombre se inventa en ese momento.En un lado de las cartulinas escribe una de esas letras y en el otro el lugar que ocupa en el nombre del plato. Lleva las cartulinas que forman cada nombre a un lado del terreno de juego y las deja en el suelo, con las letras boca abajo y los números hacia arriba. Los equipos se ponen en la parte opuesta del campo, con sus jugadores en fila india en correspondencia con el nombre que se les ha asignado. El juego puede empezar.
Reglas: Cuando se dé la señal, el primer jugador de cada equipo sale corriendo, recoge la cartulina del número uno que está enfrente de su grupo, la lee y, sin moverse de donde está, indica a sus compañeros la letra que le corresponde, dibujándola en el suelo saltando a la pata coja. A continuación sale el segundo jugador, y así sucesivamente.
Gana: El equipo que primero presenta, exacto, su nombre al coordinador de juego.
El gusano de seda
Con el correr del tiempo, el gusano de seda se ha convertido en el único lepidóptero doméstico; su forma silvestre se ha extinguido. Esta oruga rechoncha no puede sobrevivir sin la ayuda del hombre. Sus larvas producen en cuarenta y ocho horas un capullo formado por un finísimo hilo de cuatro kilómetros de longitud. Desde hace más de 4,500 años, el hombre devana dicho hilo para obtener la seda.
Jugadores: Dos equipos que consten de al menos diez jugadores cada uno.
Cosas necesarias: Dos ovillos de hilo o lana.
Preparación: Los jugadores de cada equipo se ponen en fila india, dejando dos metros de separación entre uno y otro. Los jugadores que encabezan la fila reciben un ovillo de hilo y el juego puede empezar.
Reglas: El primer jugador de cada equipo sujeta un cabo del hilo y lanza el ovillo al compañero que tiene detrás. Girando varias veces sobre sí mismo, el segundo se ciñe con cuatro vueltas de cuerda; entrega el ovillo al siguiente compañero, que hará lo mismo, y así sucesivamente.
Cuando el último jugador del equipo ha dado las cuatro vueltas alrededor de su cuerpo con el hilo, el ovillo emprende el camino de regreso. A medida que un jugador lo recibe, desenrolla su parte de hilo en el ovillo y lo pasa al compañero de enfrente.
Gana: El equipo que primero enrolla bien todo el ovillo.
Rascucia
La ciudad de «Cicapruz», capital de «Rascucia», es famosa por su cárcel, impresionante construcción de robustas paredes de granito y elevadas torres de con-trol. Su portón está hecho de forma que práctica-mente es imposible abrirlo desde dentro, si alguien siente la tentación de huir. En cambio, es muy fácil abrirlo desde fuera. Por lo que, si un guardián se des-cuida, deberá pasar el día recogiendo a los presos que se escapan si encuentran quien les abra el portón des-de fuera.
Jugadores: No más de veinte (para no dificultar demasiado la tarea del guardia).
Cosas necesarias: Un terreno de juego donde sea fácil esconderse. Un balón. Al gunas cintas de tela con que circunscribir el recinto carcelario.
Preparación: Los jugadores (los presos) se colocan en la zona delimitada por las cintas (la cárcel de «Cicapruz»). Enfrente los espera el guardia (un jugador elegido entre los más veloces) y el portón (el balón).
Reglas: Un jugador lanza el balón con el pie (abre el portón, que el guardia por descuido no ha cerrado con llave); lo manda lo más lejos posible y sale de la cárcel; pronto le imitan los demás compañeros, que corren a esconderse.
El guardia cuenta despacio hasta cinco y se percata de lo ocurrido. Recoge rápidamente el balón, lo pone delante de la cárcel y busca a los fugitivos. Si ve a uno y quiere detenerlo, tiene que ir corriendo a la cárcel, tocar el balón y gritar el nombre del jugador descubierto y su escondite.
El jugador vuelve a la cárcel. Pero si un jugador no descubierto lanza de nuevo el balón, todos los presos quedan libres y el guardia debe llevar otra vez el balón a su sitio antes de empezar la nueva captura. Diez minutos, y el juego se interrumpe. Se cuentan los presos descubiertos y el juego comienza de nuevo, pero con otro guardia.
Gana: El guardia que, al final de su trabajo, ha recluido de nuevo más presos en sus celdas.
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Las Huellas
Igual que es posible seguir las huellas de un cocodrilo en la arena de la playa o de una gallina en un camino embarrado, así también podemos hallar las de un dinosaurio modeladas en piedra hace millones de años.
Jugadores: Los que se quiera, distribuidos al menos en tres equipos que no pasen de cinco jugadores. Un director(a) de juego.
Cosas necesarias: Papel y lápiz.
Preparación: El director escribe, en tantas hojas de papel como equipos, cinco nombres de dinosaurios. Los nombres deben ser los mismos para todos los equipos.
Reglas: Cuando se dé la señal, los equipos intentan hallar en el menor tiempo posible una palabra de seis letras, por lo menos, a partir de cada uno de esos cinco nombres de dinosaurios, empleando únicamente las letras que lo componen.Tres puntos al equipo que primero termina, dos al segundo (que debe lograr su intento con palabras distintas de las formuladas por el equipo anterior) y uno al tercero (que asimismo debe formar palabras diferentes).
Ahora el terreno se hace más accidentado, y la búsqueda de huellas más difícil: se tienen en cuenta los cinco nombres juntos. Cada equipo tiene tres minutos para formar el mayor número posible de palabras, entresacando de todos los nombres las letras que necesite. Ahora bien, cada letra de cada nombre sólo puede utilizarse una vez; las palabras formadas deben tener al menos cinco letras.
Tres puntos al equipo que utiliza más letras. Las palabras escritas por este equipo se borran de las listas de los restantes equipos (son huellas que ya están descubiertas...) antes de asignar dos puntos al grupo que, después de esta operación, tiene más palabras en su lista, y un punto al que, después de eliminar los vocablos escritos por el equipo anterior, conserva más palabras en su hoja.
Gana: El equipo que termina el juego con más puntos (es decir, el que ha encontrado más huellas nuevas de dinosaurio en la zona explorada).
A la pata coja
Los camareros y camareras del restaurante «A la Pata Coja» son muy lentos. Por si fuera poco, la cocina está al fondo de una escalera de treinta y seis escalones; no extraña, pues, que los platos lleguen tarde a los clientes. Para remediar tal inconveniente, los camareros han inventado un código para transmitir al cocinero los encargos sin tener que subir los escalones. Saltan sobre un pie, de acuerdo con el nombre del local.
Jugadores: Dos o más equipos de ocho a diez miembros. Un direc-tor(a) de juego.
Cosas necesarias: Tantas cartulinas del tamaño de un naipe como jugadores. Un marcador.
Preparación: El director elige para cada equipo el nombre de un plato que debe tener tantas letras como jugadores el equipo; el nombre se inventa en ese momento.En un lado de las cartulinas escribe una de esas letras y en el otro el lugar que ocupa en el nombre del plato. Lleva las cartulinas que forman cada nombre a un lado del terreno de juego y las deja en el suelo, con las letras boca abajo y los números hacia arriba. Los equipos se ponen en la parte opuesta del campo, con sus jugadores en fila india en correspondencia con el nombre que se les ha asignado. El juego puede empezar.
Reglas: Cuando se dé la señal, el primer jugador de cada equipo sale corriendo, recoge la cartulina del número uno que está enfrente de su grupo, la lee y, sin moverse de donde está, indica a sus compañeros la letra que le corresponde, dibujándola en el suelo saltando a la pata coja. A continuación sale el segundo jugador, y así sucesivamente.
Gana: El equipo que primero presenta, exacto, su nombre al coordinador de juego.
El gusano de seda
Con el correr del tiempo, el gusano de seda se ha convertido en el único lepidóptero doméstico; su forma silvestre se ha extinguido. Esta oruga rechoncha no puede sobrevivir sin la ayuda del hombre. Sus larvas producen en cuarenta y ocho horas un capullo formado por un finísimo hilo de cuatro kilómetros de longitud. Desde hace más de 4,500 años, el hombre devana dicho hilo para obtener la seda.
Jugadores: Dos equipos que consten de al menos diez jugadores cada uno.
Cosas necesarias: Dos ovillos de hilo o lana.
Preparación: Los jugadores de cada equipo se ponen en fila india, dejando dos metros de separación entre uno y otro. Los jugadores que encabezan la fila reciben un ovillo de hilo y el juego puede empezar.
Reglas: El primer jugador de cada equipo sujeta un cabo del hilo y lanza el ovillo al compañero que tiene detrás. Girando varias veces sobre sí mismo, el segundo se ciñe con cuatro vueltas de cuerda; entrega el ovillo al siguiente compañero, que hará lo mismo, y así sucesivamente.
Cuando el último jugador del equipo ha dado las cuatro vueltas alrededor de su cuerpo con el hilo, el ovillo emprende el camino de regreso. A medida que un jugador lo recibe, desenrolla su parte de hilo en el ovillo y lo pasa al compañero de enfrente.
Gana: El equipo que primero enrolla bien todo el ovillo.
Rascucia
La ciudad de «Cicapruz», capital de «Rascucia», es famosa por su cárcel, impresionante construcción de robustas paredes de granito y elevadas torres de con-trol. Su portón está hecho de forma que práctica-mente es imposible abrirlo desde dentro, si alguien siente la tentación de huir. En cambio, es muy fácil abrirlo desde fuera. Por lo que, si un guardián se des-cuida, deberá pasar el día recogiendo a los presos que se escapan si encuentran quien les abra el portón des-de fuera.
Jugadores: No más de veinte (para no dificultar demasiado la tarea del guardia).
Cosas necesarias: Un terreno de juego donde sea fácil esconderse. Un balón. Al gunas cintas de tela con que circunscribir el recinto carcelario.
Preparación: Los jugadores (los presos) se colocan en la zona delimitada por las cintas (la cárcel de «Cicapruz»). Enfrente los espera el guardia (un jugador elegido entre los más veloces) y el portón (el balón).
Reglas: Un jugador lanza el balón con el pie (abre el portón, que el guardia por descuido no ha cerrado con llave); lo manda lo más lejos posible y sale de la cárcel; pronto le imitan los demás compañeros, que corren a esconderse.
El guardia cuenta despacio hasta cinco y se percata de lo ocurrido. Recoge rápidamente el balón, lo pone delante de la cárcel y busca a los fugitivos. Si ve a uno y quiere detenerlo, tiene que ir corriendo a la cárcel, tocar el balón y gritar el nombre del jugador descubierto y su escondite.
El jugador vuelve a la cárcel. Pero si un jugador no descubierto lanza de nuevo el balón, todos los presos quedan libres y el guardia debe llevar otra vez el balón a su sitio antes de empezar la nueva captura. Diez minutos, y el juego se interrumpe. Se cuentan los presos descubiertos y el juego comienza de nuevo, pero con otro guardia.
Gana: El guardia que, al final de su trabajo, ha recluido de nuevo más presos en sus celdas.